Cultura

Nostalgia desde la construcción de la ciudad

Iván Ontiveros y Meztli Robles co dirigen un trabajo escénico que se presentará durante dos fines de semana en el Foro Periplo

GUADALAJARA, JALISCO (09/MAY/2015).- En octubre pasado Meztli Robles e Iván Ontiveros hicieron un pre estreno de un trabajo escénico que les llevó cuatro años de “gestación” y que ahora conjunta los esfuerzos de la compañía La Resistencia con un equipo creativo local —y apoyo de Proyecta, de la SC, para su producción—. Se trata de “Esta p... nostalgia”, trabajo escénico que presentan a partir de hoy, a las 20:00 horas, —este fin de semana y el próximo— en el Foro Periplo ((Prisciliano Sánchez 790), y cuya finalidad es reflexionar sobre la urbanización y la arquitectura desde la perspectiva de quienes construyen los edificios.

Así, en su desarrollo, se construye en la obra una estructura de madera de cinco metros de altura que funciona como espacio material y de significación simbólica; desplegada en una plataforma escénica inmersa en planos de construcción, lenguaje vulgar y evocación del trabajo en equipo por medio de los “testimonios” de los constructores/intérpretes.

Señala Ontiveros que el proyecto comenzó a gestarse en la Ciudad de México hace años, un montaje de danza contemporánea que, “cuando algunos de los miembros de La Resistencia empezamos a trabajar en la construcción , se inclinó hacia ese tema y conseguimos recopilar experiencias de gente de las obras”.

La dramaturgia, dice el codirector, se concluyó en Guadalajara —con intervención de Robles— “hace cerca de dos años, y se concluyó el año anterior, cuando tuvimos ya un equipo consistente de trabajo que desearan hacer teatro físico, para constituir el grupo de baile”, además de un conjunto creativo al que se integraron también Roberto Zamarripa e Hiram Kat.

Tras su preestreno, “la obra ya cuenta con una dramaturgia establecida, lo que toca ahora es que madure frente a su público, ahora que pasó la fase de producción; esta será la primera temporada y hay que aclarar que, debido al lenguaje de los dos soliloquios que hay en la obra, se recomienda para mayores de edad”.

Con un elenco donde toman parte agrónomos, arquitectos, actores y bailarines, Ontiveros hace hincapié en que “esto es lo rico de este tipo de formatos que son más abiertos y frescos, que generan otro tipo de mercado, uno nuevo que brinde opciones a los espectadores. Es como un experimento”.

Lecturas múltiples

Atraído por la arquitectura, la carpintería y los modos de producción, Iván Ontiveros se planteaba hace años “hacia dónde se dirigía el capital” en los procesos de construcción, “que se conectan con el capitalismo y las dinámicas de consumo; ahí, la cuestión fue rescatar lo que dice la mano de obra y la gana de construir”.

Al final, refiere el coreógrafo, “existen muchas lecturas; la estructura, la iluminación y la música en vivo, la danza y el teatro, la idea de la construcción que no se deja caer es lo que permite rescatar los elementos de la vida cotidiana y real; puede significar erigir un edificio o la edificación de uno mismo”.

Como compañía, La Resistencia —dice Ontiveros— “trabaja habitualmente en producciones de gran formato o laboriosas; si en un principio fue una coreografía, apegada a los principios de riesgo constante del teatro físico, con el tiempo, poco a poco, la estructura surgió como elemento ensamblable que se construye en escena, a lo largo de cincuenta minutos. Es una estructura, simplemente, pero evoca una casa o, gracias a las lecturas múltiples, puede significar muchas cosas para el público, desde lo material hasta lo simbólico”.

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