Cultura

Matthew Pearl investiga el último misterio de Dickens

El escritor estadounidense intanta desvelar el final de un manuscrito inacabado del autor de Oliver Twist

GUADALAJARA, JALISCO.- El autor estadounidense Matthew Pearl (Nueva York, 1975) sabe cómo llegar a los lectores. Sus investigaciones sobre aspectos oscuros en las biografías de grandes figuras literarias han vendido cientos de miles de ejemplares. Primero lo hizo con Dante. Luego con Poe. Y ahora llega hasta las librerías de Guadalajara con El último Dickens, novela publicada por Alfaguara en la que el editor James R. Osgood indaga sobre el posible final de un manuscrito inacabado por el autor de Oliver Twist.

La trama sirve para que este joven prodigio de las letras norteamericanas y uno de los autores de best sellers con más éxito internacional con El club Dante y La sombra de Poe reconstruya el agresivo mundo de la edición en Estados Unidos durante el siglo XIX y saque a relucir el lado despótico de Dickens.

El punto de partida, como debe ser, una muerte, la del propio novelista inglés en 1870, y también una intriga, la que Charles Dickens lega al dejar inacabada su última obra: El misterio de Edwin Drood. A partir de ahí, el protagonista, James R. Osgood, se lanza en pos de los capítulos inéditos, envuelto en un mundo de bajas pasiones, alta literatura, drogas, violencia, un viaje por la Norteamérica inmediatamente posterior a la Guerra de Secesión, la Inglaterra victoriana y la India colonial, donde uno de los hijos del autor de David Copperfield trabaja como policía.

- Es evidente que le atrae meterse en la piel de antiguos y famosos colegas.
- “Sí, me da la sensación de que me permite comprender mejor qué es ser escritor y me recuerda que incluso los escritores legendarios también fueron seres humanos”.
- Al documentarse para esta obra se ha topado con un Dickens inflexible en el seno familiar, algo que contrasta con la sensibilidad de su obra hacia los más desfavorecidos.
- “Era muy consciente de esta dualidad y se guardaba mucho de mostrar su vida privada, porque sabía que dañaría la visión que sus lectores tenían de él. La relación con sus 10 hijos fue muy conflictiva. Ninguno de ellos acudió a su funeral. Dickens tuvo una infancia muy difícil, pero se sobrepuso y alcanzó un enorme éxito. Tenía unas expectativas muy elevadas de sus hijos, ya que consideraba que partían de una situación mucho más ventajosa que la de él. Éste es el origen principal de las disputas”.
- La relación con su esposa también era muy problemática…
- “Sí, se separó de su mujer, algo tremendamente inusual en la conservadora sociedad victoriana. La apartaba de sus amigos, para ejercer un control pleno sobre ella. Quería controlar a su familia igual que a los personajes de sus novelas. Se puede decir que lo que hacía de él un gran escritor también lo convertía en un padre y marido muy difícil”.
- Dickens cultivó con gran inteligencia su celebridad. ¿Qué trucos empleó para construir un personaje de sí mismo?
- “Era muy sabio a la hora de manejar su imagen. Fue el primero en percatarse de la importancia de las nuevas tecnologías, concretamente, de la fotografía. En todas sus fotos aparece con una pose estudiada. También se vestía de manera estridente para llamar la atención, con chalecos muy coloridos. Incluso contrató a lo que hoy llamaríamos un estilista personal”.
- Uno de los objetivos de “El último Dickens” es reconstruir el ambiente editorial en Estados Unidos durante el siglo XIX. ¿Cómo lo describiría?
- “Lo más llamativo es la ausencia de los derechos de autor. Debido a ello, las editoriales podían adoptar dos posturas: proteger o explotar a sus autores. Había una especie de batalla entre las dos filosofías. Y los escritores estaban en medio de esta discusión. Dickens fue una de las víctimas, porque a pesar de su éxito en Europa, en Estados Unidos, en cambio, no sacaba casi ningún dinero”.
- Sus tres novelas se construyen a partir de la fórmula “personaje literario + misterio irresoluto”. ¿No teme que lo acusen de abusar de ella?
- “Mi objetivo como escritor es que cada nuevo libro sea un reto. Es cierto que mis tres novelas constituyen una especie de trilogía. Pero el proceso de escritura de cada una de ellas ha sido muy diferente. No quiero caer en fórmulas. De hecho, ahora escribo un libro que no tiene nada que ver con la literatura ni con grandes personajes literarios. Aunque tengo pensando volver sobre Dante y escribir dos libros más sobre él”.
- Y a Melville, el autor que le engachó a la lectura, ¿no piensa dedicarle algo?
- “Bueno, tengo una idea en la cabeza. Pero todavía no es el momento. Debo madurar el proyecto. Ahora sólo es una semilla”.
- ¿Qué aportación a la historia de la literatura le parece más valiosa y decisiva: la de Dante, Poe o Dickens?
-
“Los tres han sido muy influyentes. Sólo Dickens alcanzó éxito en su tiempo. Tanto Dante como Poe murieron en la oscuridad y la pobreza. Personalmente, a Dante le tengo guardado un lugar muy especial. Leerlo cambió el curso de mi vida”.


Éxito en vida

Matthew Pearl confiesa que su mejor aliado desde que empezó a escribir ha sido la biblioteca de Harvard, donde pasa la mayoría del tiempo entre numerosos libros y manuscritos en los que encontró gran parte del material que más tarde le sería de gran utilidad para su novela.

“Harvard es una de las más importantes del mundo. Allí tuve la suerte de poder documentarme para reflejar fielmente todo lo relacionado con el siglo XIX que rodeaba a Dickens”, afirma Pearl, quien resalta que, a diferencia de Dante y Poe, Charles Dickens sí fue capaz de alcanzar el éxito en vida.


RECUADRO

En el parque y sin internet


Aunque siempre se le ha relacionado con el color negro, con el que suele teñir las historias que cuenta, el favorito de Matthew Pearl es el verde. “Cuando era pequeño obligué pataleando y llorando a mis padres a que pintaran mi habitación de ese color”.

Así de tozudo es este novelista de éxito y también profesor, graduado en Literatura Inglesa y Norteamericana por Harvard y en Derecho por Yale, que asegura que no hay un lugar mejor para leer que un parque donde no haya ningún tipo de conexión a internet que le tiente a buscar información.

 “Mi novela desvela muchas verdades sobre  Charles Dickens que nunca se habían publicado”. Matthew Pearl, escritor

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