Cultura
'Los cuervos no se peinan' promueve el respeto y la tolerancia
Bajo la dirección de Boris Schoemann, la obra de la dramaturga Maribel Carrasco, reflexiona sobre una realidad en los niños: el 'bullying'
CIUDAD DE MÉXICO (05/AGO/2012).- Una apuesta novedosa que propicia la exploración de los sentimientos y que invita a interpretar a partir de una realidad que también viven los niños, el "bullying" por la diferencia, es la que ofrece la obra "Los cuervos no se peinan", que inició temporada en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.
Bajo la dirección de Boris Schoemann, el montaje para niños de la dramaturga Maribel Carrasco habla durante poco más de una hora sobre la diferencia, el deseo y la libertad.
"Es una obra que habla sobre la diversidad y las diferencias que en todos los niños son distintos, y no obstante que van a tener una educación de sus padres, de alguna manera son personas más allá de quien los educa y que hay que respetar".
De tal manera que la obra pugna por la tolerancia y toca elementos como el amor, la violencia y de otros temas fundamentales para criar a nuestros hijos, a través de una historia muy bella en el que toma como punto de partida la soledad de una mujer, explican en el montaje.
Es, agregó Schoemann, la soledad de una mujer que se encuentra en un parque y de pronto le cae un huevo en su sombrero y este huevo la persigue hasta su casa, aunque ella lo rechace al principio. Cuando se rompe el huevo, aparece un pequeño cuervo.
Para solventar su soledad, la mujer viste de niño al cuervo y es aquí donde se desata una serie de problemas, pues el cuervo se cree niño, desea ir a la escuela y se enfrenta con que es diferente al resto de los niños de su salón de clases.
La obra incentivada por el Programa Alas y Raíces y la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, cuenta la historia de Emilio, el personaje principal y que en realidad se trata de un cuervo que toma a una mujer como su madre y que poco a poco adopta las costumbres de los seres humanos.
Sin embargo, su naturaleza es distinta: un día, "Emilio descubrió una pequeña pluma negra brotando de su brazo. La arranca suavemente y la guarda en secreto dentro de su melena, justo debajo de su gorra de colores.
Desde ese día, una gran pregunta ronda en su cabeza: ¿todos los niños son iguales? Sí, tan iguales como gotas de lluvia (ha dicho su mamá). Pero Emilio no se conforma con esta respuesta tan pequeña, sabe muy bien que no es igual a los otros niños de la escuela".
Para Schoemann, se trata de un montaje que apela a la tolerancia, así como al respeto que debemos de tener todos y cada uno.
Tres escaleras de metal que rodean a un gran círculo en color rojo y en el que en su centro se encuentra una silla de metal son los elementos escénicos que dan vida a esta obra en la que participan los actores Amanda Farah y Sergio Solís, en el papel de la madre y Emilio.
Una maestra calabaza y su hermano (niños de clase), una manada de cuervos, y bomberos, son algunos de los personas que este par de actores interpreta en segunda persona, durante la trama.
"La puesta en escena ayuda a entender que todos podríamos ser este personaje (Emilio) en un momento dado, por ello, se van turnando los personajes y no es que exista un actor por personaje, sino que cada actor hace a un personaje", señalo Schoemann.
La temporada de 'Los cuervos no se peinan" ofrecerá funciones los domingos 5, 12 y 19, en el recinto situado en el sur de esta ciudad.
Bajo la dirección de Boris Schoemann, el montaje para niños de la dramaturga Maribel Carrasco habla durante poco más de una hora sobre la diferencia, el deseo y la libertad.
"Es una obra que habla sobre la diversidad y las diferencias que en todos los niños son distintos, y no obstante que van a tener una educación de sus padres, de alguna manera son personas más allá de quien los educa y que hay que respetar".
De tal manera que la obra pugna por la tolerancia y toca elementos como el amor, la violencia y de otros temas fundamentales para criar a nuestros hijos, a través de una historia muy bella en el que toma como punto de partida la soledad de una mujer, explican en el montaje.
Es, agregó Schoemann, la soledad de una mujer que se encuentra en un parque y de pronto le cae un huevo en su sombrero y este huevo la persigue hasta su casa, aunque ella lo rechace al principio. Cuando se rompe el huevo, aparece un pequeño cuervo.
Para solventar su soledad, la mujer viste de niño al cuervo y es aquí donde se desata una serie de problemas, pues el cuervo se cree niño, desea ir a la escuela y se enfrenta con que es diferente al resto de los niños de su salón de clases.
La obra incentivada por el Programa Alas y Raíces y la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, cuenta la historia de Emilio, el personaje principal y que en realidad se trata de un cuervo que toma a una mujer como su madre y que poco a poco adopta las costumbres de los seres humanos.
Sin embargo, su naturaleza es distinta: un día, "Emilio descubrió una pequeña pluma negra brotando de su brazo. La arranca suavemente y la guarda en secreto dentro de su melena, justo debajo de su gorra de colores.
Desde ese día, una gran pregunta ronda en su cabeza: ¿todos los niños son iguales? Sí, tan iguales como gotas de lluvia (ha dicho su mamá). Pero Emilio no se conforma con esta respuesta tan pequeña, sabe muy bien que no es igual a los otros niños de la escuela".
Para Schoemann, se trata de un montaje que apela a la tolerancia, así como al respeto que debemos de tener todos y cada uno.
Tres escaleras de metal que rodean a un gran círculo en color rojo y en el que en su centro se encuentra una silla de metal son los elementos escénicos que dan vida a esta obra en la que participan los actores Amanda Farah y Sergio Solís, en el papel de la madre y Emilio.
Una maestra calabaza y su hermano (niños de clase), una manada de cuervos, y bomberos, son algunos de los personas que este par de actores interpreta en segunda persona, durante la trama.
"La puesta en escena ayuda a entender que todos podríamos ser este personaje (Emilio) en un momento dado, por ello, se van turnando los personajes y no es que exista un actor por personaje, sino que cada actor hace a un personaje", señalo Schoemann.
La temporada de 'Los cuervos no se peinan" ofrecerá funciones los domingos 5, 12 y 19, en el recinto situado en el sur de esta ciudad.