Cultura
Los cines 3D: un negocio antipiratería
El cine 3D es hasta el momento el único formato cinematográfico que no se puede piratear
MADRID, ESPAÑA.- El mundo del
cine mira hacia un nuevo reto: las tres dimensiones. Es, de momento, el único formato cinematográfico que no se puede piratear. Y aunque su inversión es muy costosa, lo que encarece sus entradas, las salas que lo tienen agotan sus boletos.
Ver una película en tres dimensiones cuesta cuatro dólares más que una convencional y la inversión por cada proyector supera los 200 mil dólares en Europa. A eso se suma el valor de las gafas, que llega casi a los sesenta. Pese a ello, Juan Barquín, director de Marketing de la cadena española Kinépolis, asegura que este negocio es tres veces más rentable que una sala de cine convencional.
Ver una película en tres dimensiones cuesta cuatro dólares más que una convencional y la inversión por cada proyector supera los 200 mil dólares en Europa. A eso se suma el valor de las gafas, que llega casi a los sesenta. Pese a ello, Juan Barquín, director de Marketing de la cadena española Kinépolis, asegura que este negocio es tres veces más rentable que una sala de cine convencional.