Cultura

Llevan a escena comedia negra de Jean Cocteau

La obra responde a la necesidad de recuperar el valor de la palabra, pues aborda un tema universal: la mentira

CIUDAD DE MÉXICO (21/SEP/2011).- Una mentira descubierta que refleja la mezquindad, el egoísmo, la cobardía y otras  desafortunadas características de la condición humana, es el hilo conductor de la puesta en escena 'Los padres terribles', de Jean Cocteau, que bajo la dirección de José Acosta, iniciará temporada mañana en el Teatro El Galeón, del Centro Cultural del Bosque.  

En conferencia de prensa, Acosta aseguró que esta obra responde a la necesidad de recuperar el valor de la palabra, pues aborda un tema universal: la mentira, una constante en diversas sociedades, gobiernos e instituciones religiosas.  

'Vivimos un momento de aceleración, ansiedad, me parece que es momento de recuperar el valor de la palabra y de ser conscientes de qué decir, además, es una provocación al público', explicó.  

Es también abrir el oído y dejarse llevar palabra por palabra por esta historia, 'me parece espantoso lo que ocurre en escena, la mentira, eso me llamó la atención', expresó Acosta.  

Detalló que la obra original, escrita por el dramaturgo francés en 1948 tras la Segunda Guerra Mundial, propone una comedia en la que los eventos ocurren vertiginosamente y casi sin conciencia de los personajes.  

Sin embargo, apuntó, para esta adaptación decidió adentrarse en los personajes aunque se perdiera el tono de 'vodevil'.  

'Aquí yo me atreví a mentir sobre esta obra, tratando de rescatar el espíritu transgresor y provocador del autor hacia la sociedad, Cocteau lo hizo en una sociedad devastada donde parece que no pasa nada en una familia, aunque sea todo lo contrario', mencionó.  

El director explicó que en aras de lograr una identificación entre el público y lo que se aprecia en escena, la obra está dividida en tres actos, en los cuales cambia el acomodo de los espectadores.  

En el primero, la historia es representada frente a la audiencia 'es teatro a la italiana, el público está lejos de los actores y ve todo como un escaparate distante'.  

En el segundo acto, espectadores y actores están más cerca, 'se crea una especie de espejo entre los públicos de ambos lados', mientras que en el tercer acto, el público rodea los cuatro costados del escenario, reduciendo significativamente el espacio.  

'Se hace un cuadrado en donde el espectador deja de ser espectador y está junto a los personajes, la idea es que sea parte de esto y sienta la obra como algo lejano sino donde él es cómplice de esta mentira que fastidia a las sociedades de todo el mundo', precisó el director teatral.  

En su oportunidad, la actriz Martha Papadimitriou dijo que en este proyecto escénico encontró un balanza en la importancia de los personajes.  

'No se puede prescindir de ninguno de ellos y todos estamos perfectamente equilibrados y eso para mí es muy atractivo, es estar en una arena en una lucha de pares, lo cual es enriquecedor, definitivamente es un reto actoral'. 

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