Cultura
La obra 'Cyrano de Bergerac', de Edmond Rostand será representada
El drama heroico en cinco actos y en verso, será representado del 7 al 9 de abril en Córdoba, España
MÉXICO.- El drama heroico en cinco actos y en verso 'Cyrano de Bergerac', del poeta y dramaturgo francés Edmond Rostand, nacido el primero de abril de 1868, será representado del 7 al 9 de abril en Córdoba, España.
Esta obra, basada en la vida de Cyrano de Bergerac, tuvo un gran éxito desde su estreno, lo que significó que fuera llevada al cine en varias ocasiones y además, que se siga representando entre el público juvenil.
Nacido en Marsella, Francia, Rostand fue un niño solitario y silencioso, obsesionado por la literatura, sobre todo por el teatro, aunque más tarde se dedicó a estudiar Derecho.
El artista procedía de una familia de intelectuales franceses, en la que su padre fue poeta y autor de una muy buena traducción de poemas de Cátulo; y un tío suyo, banquero y compositor.
Años más tarde, el dramaturgo se casó con la poetisa Rosemonde Gérard, descendiente de un mariscal napoleónico, con la que tuvo dos hijos: Maurice, autor de dramas en verso; y Jean, biólogo, ensayista y moralista.
En su quehacer literario, Rostand se caracterizó por una gran tendencia idealista y abordó el teatro poético con una graciosa fantasía.
Lo anterior, de acuerdo con los especialistas, es muy palpable en 'Les Romanesques', obra que en 1960 fue adaptada para realizar el musical 'The fantasticks', que batió el récord existente de permanencia en escena.
Tras el éxito que le trajo 'Les Romanesques', Rostand escribió 'La Princesa Lejana' en 1895, comedia heroica en cinco actos.
Fue en 1900 cuando Rostand creó 'El Aguilucho', obra teatral cuyo personaje, 'Cyrano de Bergerac', representa las cualidades y defectos del pueblo francés.
Además, fue la pieza por la cual el gobierno de su país le concedió el reconocimiento de la Legión de Honor.
'El Aguilucho', obra en verso basada en la vida de un personaje real, le valió gran fama internacional y se convirtió en un clásico de la literatura universal gracias a su protagonista.
'Cyrano de Bergerac' es un infortunado poeta con una nariz descomunal, que ha sido interpretado por grandes actores como Benoit Constant Coquelin, Walter Hampden, José Ferrer y Gérard Depardieu.
Una década más tarde fue estrenada 'Chantecler', obra póstuma de Rostand en la que expresa su concepto ideal del poeta, y que fuera protagonizada por el actor francés Sacha Guitry.
Su siguiente obra fue 'L'Aquilotto', cuyo protagonista fue el desdichado hijo de Napoleón, papel interpretado por primera vez por la actriz francesa Sarah Bernhardt.
Rostand también fijó su atención en la afamada figura de Don Juan para escribir 'Derniére nuit de Don Juan'.
De sensibilidad vibrante, vivísima imaginación e inagotable riqueza de expresión, el dramaturgo francés, a decir de la crítica, echó a perder a menudo sus mejores cualidades por un exceso de virtuosismo.
De acuerdo a los datos biográficos, pasó el resto de su vida torturado por sueños de gloria inalcanzables, que él mismo resumiera en una frase: 'A mí, entre la sombra de Cyrano y las limitaciones de mi talento, no me queda más solución que la muerte'.
Rostand murió el 2 de diciembre de 1918 en su casa de París, como consecuencia de una gripe que había contraído durante las celebraciones por la primera victoria de Francia en la Primera Guerra Mundial.
Esta obra, basada en la vida de Cyrano de Bergerac, tuvo un gran éxito desde su estreno, lo que significó que fuera llevada al cine en varias ocasiones y además, que se siga representando entre el público juvenil.
Nacido en Marsella, Francia, Rostand fue un niño solitario y silencioso, obsesionado por la literatura, sobre todo por el teatro, aunque más tarde se dedicó a estudiar Derecho.
El artista procedía de una familia de intelectuales franceses, en la que su padre fue poeta y autor de una muy buena traducción de poemas de Cátulo; y un tío suyo, banquero y compositor.
Años más tarde, el dramaturgo se casó con la poetisa Rosemonde Gérard, descendiente de un mariscal napoleónico, con la que tuvo dos hijos: Maurice, autor de dramas en verso; y Jean, biólogo, ensayista y moralista.
En su quehacer literario, Rostand se caracterizó por una gran tendencia idealista y abordó el teatro poético con una graciosa fantasía.
Lo anterior, de acuerdo con los especialistas, es muy palpable en 'Les Romanesques', obra que en 1960 fue adaptada para realizar el musical 'The fantasticks', que batió el récord existente de permanencia en escena.
Tras el éxito que le trajo 'Les Romanesques', Rostand escribió 'La Princesa Lejana' en 1895, comedia heroica en cinco actos.
Fue en 1900 cuando Rostand creó 'El Aguilucho', obra teatral cuyo personaje, 'Cyrano de Bergerac', representa las cualidades y defectos del pueblo francés.
Además, fue la pieza por la cual el gobierno de su país le concedió el reconocimiento de la Legión de Honor.
'El Aguilucho', obra en verso basada en la vida de un personaje real, le valió gran fama internacional y se convirtió en un clásico de la literatura universal gracias a su protagonista.
'Cyrano de Bergerac' es un infortunado poeta con una nariz descomunal, que ha sido interpretado por grandes actores como Benoit Constant Coquelin, Walter Hampden, José Ferrer y Gérard Depardieu.
Una década más tarde fue estrenada 'Chantecler', obra póstuma de Rostand en la que expresa su concepto ideal del poeta, y que fuera protagonizada por el actor francés Sacha Guitry.
Su siguiente obra fue 'L'Aquilotto', cuyo protagonista fue el desdichado hijo de Napoleón, papel interpretado por primera vez por la actriz francesa Sarah Bernhardt.
Rostand también fijó su atención en la afamada figura de Don Juan para escribir 'Derniére nuit de Don Juan'.
De sensibilidad vibrante, vivísima imaginación e inagotable riqueza de expresión, el dramaturgo francés, a decir de la crítica, echó a perder a menudo sus mejores cualidades por un exceso de virtuosismo.
De acuerdo a los datos biográficos, pasó el resto de su vida torturado por sueños de gloria inalcanzables, que él mismo resumiera en una frase: 'A mí, entre la sombra de Cyrano y las limitaciones de mi talento, no me queda más solución que la muerte'.
Rostand murió el 2 de diciembre de 1918 en su casa de París, como consecuencia de una gripe que había contraído durante las celebraciones por la primera victoria de Francia en la Primera Guerra Mundial.