Cultura

La cultura numismática pasa revista

Octavio César Mendoza, director editorial de la Revista Casa de la Moneda de México, afirma que la publicación aborda con amplitud la ciencia de las monedas

GUADALAJARA, JALISCO (22/JUL/2013).- La numismática es la ciencia de las monedas y medallas, principalmente de las antiguas. El trabajo de la Revista de la Casa de Moneda de México, un proyecto que comenzó en octubre de 2012, es ampliar esa cultura numismática de forma sencilla y estética, de modo que logre captar lectores que se interesen por los productos de la Casa de Moneda de México.

Octavio César Mendoza, director editorial de la publicación trimestral, afirmó que el detalle más importante del producto es que no se trata solamente una revista de numismática —que suelen ser muy especializadas—, sino que aborda también aspectos culturales de esta ciencia, con los valores que significan otros objetos como los billetes, y el arte mismo como dinero. “Es decir, incluye la cultura numismática en cuanto a la creación se refiere con escritores, pintores, artistas, fotógrafos. Es mucho más vasto el concepto”.

Con base en el prestigio que tiene Casa de Moneda de México, la intención con la que nació el proyecto era crear una publicación de muy alta calidad en todos los sentidos.

Explicó que el espectro de la cultura numismática es a veces tan estrecho y restringido que, en ocasiones, la gente no tiene la menor idea de que una moneda en su bolsillo o guardada en el cajón de su recámara es cultura numismática. Desconoce que dicha moneda o billete tiene una carga simbólica, histórica y estética muy importante.

“Estamos permeados por el sistema económico, social y político de una cultura numismática. El nicho al parecer es muy restringido porque cualquiera pensaría que solamente un especialista en la numismática como ciencia puede acercarse a este gusto, a este placer por el coleccionismo; sin embargo, cualquier persona puede encontrar significado, valor y belleza en las monedas y en los billetes”.

Poeta, narrador y periodista, Mendoza resaltó que cualquier persona que abra por primera vez la revista se encontrará con el mundo real de la numismática y no solamente el especializado: el arte, la cultura, la literatura, la historia y la ciencia que tienen relación con estos objetos de valor histórico. Al adentrarse en su contenido, el lector se dará cuenta de que pertenece a este mundo. Una vez relacionado, el conocimiento, la apertura, la creatividad y la imaginación generada es de alto nivel.

Para recobrar valor

Además de tratar de explotar con mayor pujanza el ámbito cultural de la numismática y abrir el mercado a nuevos compradores, otro objetivo de la revista es recuperar el valor histórico que representa, en términos culturales, Casa de Moneda de México, la más antigua del continente americano, ya que fue fundada en 1535.

Con tres años en el proyecto, indicó que cuando llegó a la dirección editorial se dio cuenta que tenía que estar a la altura de la institución y que cada esfuerzo que estuviera a su cargo tendría que estar a la altura de lo que genera la entidad. “Por lo tanto, una revista de esta naturaleza no podía ser otra cosa que algo de muchísima calidad”.

Uno de los aspectos que dotan de un valor adicional a la revista es la colaboración de escritores como Gabriel Zaid, Juan Villoro, Ignacio Padilla y Alberto Chimal, que participaron con piezas que buscan adentrar al mundo de las monedas a los amantes de la literatura y la historia.

Actualmente, la revista se distribuye por los propios canales de venta de Casa de Moneda de México, ubicados en la Ciudad de México y San Luis Potosí. En la medida de lo posible, se obsequia en distintos lugares como cines de lujo y hoteles.

Sin embargo, se espera que a finales de 2013, cuando se publique el quinto o sexto número, comience el proceso de comercialización en todo el país. Únicamente falta una determinación de la Junta de Gobierno de Casa de Moneda de México para promover, dentro de los aspectos legales, la incorporación de la revista como un producto.

Cada número, compuesto por aproximadamente tres mil 500 ejemplares, tiene un costo de tiraje que ronda los 150 y los 180 mil pesos. La revista se hace en San Luis Potosí y su proceso de realización es “artesanal”. De cristalizarse el proyecto de comercialización, cada ejemplar tendría un costo de aproximadamente 70 pesos.

Con apenas tres números, han recibido felicitaciones, peticiones de suscripción, así como la solicitud de información de números de venta y distribución. El director editorial subrayó que la recepción de los lectores es afortunada y positiva.

El cuarto número, cuyo tema es la numismática asociada con la niñez, aparecerá a finales de julio.

Entre los textos que aparecerán destacan los detalles de una nueva colección del Chavo del Ocho, un cuento escrito por Gilma Luque, una “poetografía” sobre niños, un artículo que abordará la numismática y los niños y otro que tendrá relación con las monedas y el juego. Además, se publicará una entrevista que Roberto Gómez Fernández le hizo a su padre, Roberto Gómez Bolaños, en la que se abordó la carrera del creador del Chapulín Colorado.

Mendoza agregó que el pretexto para ensamblar el quinto número será una de las colecciones más bellas: los cien años del Ejército Mexicano. El tema central será la numismática de lo bélico.  

Por otra parte, para llevar los contenidos de la revista a otros lectores, Mendoza informó que está por iniciarse la proyección a través de una aplicación para iPad. Será en agosto cuando de manera simultánea aparezcan los cuatro números de la revista. El director editorial aseguró que la parte del contenido digital es muy importante, pero que conservar la publicación significa atesorar un objeto-arte que en el futuro será mucho más valorado.

PARA SABER
478 años de historia


La Casa de Moneda de México fue fundada en 1535, cuando el Virrey Antonio de Mendoza arribó a la Nueva España, portando consigo una cédula real, en la que la Corona Española disponía la creación de la primera Casa de Moneda en América.

Durante tres siglos y medio, la plata y el oro acuñados por la Casa de Moneda de México fueron la base del dinero circulante en el país y se convirtieron en un producto de exportación. La calidad en la fabricación de monedas y su extensa circulación en el mundo dio a la Casa de Moneda de México la presencia y prestigio internacional que conserva hasta nuestros días.

En el siglo XX se convierte en una entidad industrial dedicada a la producción de la moneda mexicana de cuño corriente, así como de finos amonedados. Actualmente, además de la moneda nacional, acuña piezas conmemorativas de alta calidad para distintos clientes, a costos competitivos y con garantía.

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