Cultura

La crueldad hacia mujeres pakistaníes en muestra fotográfica

El fotógrafo español Emilio Morenatti presenta en 15 fotografías los rostros deformados de mujeres que han sufrido la violencia machista

VITORIA, ESPAÑA.- El fotógrafo español Emilio Morenatti ha retratado en quince fotografías los rostros deformados por el ácido de mujeres pakistaníes que han sufrido la violencia machista a manos de sus padres, sus maridos, sus familiares, o sus vecinos.

La exposición, llamada "Violencia de género en Pakistán", puede verse hasta diciembre en el Museo de Bellas Artes de Vitoria, dentro de la muestra de fotoperiodismo "Periscopio 2009".

Morenatti, que se recupera de las heridas que le produjo este pasado agosto una bomba en Afganistán, ha mostrado en Vitoria un trabajo anterior, en el que se refleja el sufrimiento y la dignidad de estas mujeres de la zonas rurales, jóvenes y bellas un día y marcadas por la machismo.

Son grandes retratos de imágenes duras, de rostros deformes, que hieren la sensibilidad, aunque Morenatti las ha tratado con sobriedad y respeto, con fondos negros alejados del victimismo o del sensacionalismo.

Las imágenes van acompañadas de textos en los que se narra cada una de las historias atroces que han marcado sus caras.

Así, nos cuenta cómo Kanwal Kayun tuvo que abandonar su sueño de trabajar como azafata de vuelo tras ser rociada con ácido por el hombre del que se había divorciado.
A Subira Sultana la "marcó" su familia política, cuando estaba embarazada. Los parientes de su marido consideraron que no había aportado suficiente dote al matrimonio.

Mucho más joven que Subira, con cinco años, Najaf Sultana perdió la visión y sufrió graves lesiones en su cara cuando su padre le echó ácido porque no quería más mujeres en la familia.

También cuando era una niña, Nalia Farhat fue atacada por un vecino al que había rechazado para casarse. Cuando iba camino de la escuela, le agredió, con la complicidad del maestro de la pequeña.

Shammem Akhter fue violada por tres hombres y posteriormente quemada, y no denunció a sus agresores por miedo. Tampoco lo hizo Shehnaz Usmamm, madre de cinco hijos, que sufrió la agresión mientras dormía y nunca delató a su agresor.

En el trabajo han colaborado las asociaciones "Depilex Smile Again Foundation" y "Acid Survivors Foundation", que ayudan a las víctimas de los ataques con ácido de Pakistán.

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