Cultura
La crudeza deambula en la obra de Kevin Brooks
El escritor estadounidense, convertido en uno de los nuevos valores de las letras inglesas, presume la nueva publicación Candy
GUADALAJARA, JALISCO (13/DIC/2010).- Atmósferas y escenarios sórdidos, personajes tan cinematográficos como sacados de una película de Terry Gilliam son los protagonistas de la literatura del escritor estadounidense Kevin Brooks, quien presenta su más reciente título, Candy, su segunda novela traducida al español y publicada por el Fondo de Cultura Económica (FCE).
Avecindado en Inglaterra desde hace varios años, Kevin Brooks se ha convertido en uno de los nuevos e importantes sucesos de las letras británicas por su narrativa “cruda, violenta, voraz y envolvente”.
Desde su primera novela Martyn Pig acaparó los reflectores y a un nutrido grupo de lectores, entre los que destacaban los jóvenes, quienes se identificaban perfectamente con los personajes y situaciones poco comunes hasta hace algunos años: como un chico enamorado de una prostituta, un adolescente que mata a su padre por accidente y la joven de 15 años que ama a un viajero que es considerado no grato por la comunidad donde ella habita.
“Busco personajes que sean interesantes, no personajes que sean todos buenos o todos malos, sino que tengan una parte buena y otra mala, eso es lo interesante y no que sean completamente de un bando u otro. También busco a personajes que estén fuera de la sociedad, marginales, aquellos que no se acomodan muy bien al resto. Me gusta esa crudeza porque reflejan la existencia humana, además creo que los libros se basan en ello, pero no sobre la vida y la muerte, sino en aquello que buscamos”, explica el escritor que se mudó a Londres para convertirse en estrella de rock, pero al final optó por dedicarse a las letras de manera profesional.
Luego de Martyn Pig, la crítica especializada le colgó la etiqueta de ser un autor que escribe literatura juvenil, lo cual rechaza porque “es muy difícil saber lo que es una novela para jóvenes y lo que es para adultos. Creo que la característica principal es que probablemente una novela para los chicos tiene como personaje principal a un joven. Ahora tengo una novela para adultos y me doy cuenta que escribo de la misma manera que si escribiera para jóvenes, sin embargo el estilo es el que cambia”.
El proceso creativo en el que se involucra, tiene como base un personaje y en el libro que quiere lograr. “Eso ya está en mi cabeza y al escribir esa idea preconcebida se vuelve más real, es como si vivieran pequeñas personas dentro de mi cabeza. Y debe de serlo así, porque deben existir dentro de mi cabeza, seguramente. Obviamente tienen algo de mí, pero siempre guardo una distancia entre el personaje y mi vida, pero es imposible no dotarlo de algunas cosas personales, como la manera de ver la vida, pero siempre terminan siendo otros seres que no conozco”.
''Busco a personajes que estén fuera de la sociedad, marginales, aquellos que no se acomodan muy bien al resto''
Kevin Brooks, escritor.
Novelas en español
Lucas (2009)
Candy (2010)
Martyn Pig (2011)
Avecindado en Inglaterra desde hace varios años, Kevin Brooks se ha convertido en uno de los nuevos e importantes sucesos de las letras británicas por su narrativa “cruda, violenta, voraz y envolvente”.
Desde su primera novela Martyn Pig acaparó los reflectores y a un nutrido grupo de lectores, entre los que destacaban los jóvenes, quienes se identificaban perfectamente con los personajes y situaciones poco comunes hasta hace algunos años: como un chico enamorado de una prostituta, un adolescente que mata a su padre por accidente y la joven de 15 años que ama a un viajero que es considerado no grato por la comunidad donde ella habita.
“Busco personajes que sean interesantes, no personajes que sean todos buenos o todos malos, sino que tengan una parte buena y otra mala, eso es lo interesante y no que sean completamente de un bando u otro. También busco a personajes que estén fuera de la sociedad, marginales, aquellos que no se acomodan muy bien al resto. Me gusta esa crudeza porque reflejan la existencia humana, además creo que los libros se basan en ello, pero no sobre la vida y la muerte, sino en aquello que buscamos”, explica el escritor que se mudó a Londres para convertirse en estrella de rock, pero al final optó por dedicarse a las letras de manera profesional.
Luego de Martyn Pig, la crítica especializada le colgó la etiqueta de ser un autor que escribe literatura juvenil, lo cual rechaza porque “es muy difícil saber lo que es una novela para jóvenes y lo que es para adultos. Creo que la característica principal es que probablemente una novela para los chicos tiene como personaje principal a un joven. Ahora tengo una novela para adultos y me doy cuenta que escribo de la misma manera que si escribiera para jóvenes, sin embargo el estilo es el que cambia”.
El proceso creativo en el que se involucra, tiene como base un personaje y en el libro que quiere lograr. “Eso ya está en mi cabeza y al escribir esa idea preconcebida se vuelve más real, es como si vivieran pequeñas personas dentro de mi cabeza. Y debe de serlo así, porque deben existir dentro de mi cabeza, seguramente. Obviamente tienen algo de mí, pero siempre guardo una distancia entre el personaje y mi vida, pero es imposible no dotarlo de algunas cosas personales, como la manera de ver la vida, pero siempre terminan siendo otros seres que no conozco”.
''Busco a personajes que estén fuera de la sociedad, marginales, aquellos que no se acomodan muy bien al resto''
Kevin Brooks, escritor.
Novelas en español
Lucas (2009)
Candy (2010)
Martyn Pig (2011)