Cultura
La biblia en verso de Rudyard Kipling
Mil 300 escritos, de ellos 50 inéditos, la nueva entrega de este autor
LONDRES, INGLATERRA (11/MAR/2013).- Una diatriba tan jocosa como implacable contra la intrusión de la prensa, adornada en verso, expresa el odio visceral que Rudyard Kipling (Bombay, 1865-Londres, 1936) sentía hacia los colegas del que fuera su primer oficio. La escribió cuando ya era una firma consagrada, tan sólo ocho años antes de que le concedieran el Premio Nobel de Literatura, pero nunca había salido a la luz, como tampoco otro medio centenar de poemas recién descubiertos entre el legado del autor de El libro de la selva. La primera edición completa de su vasta obra poética, que se publica en el Reino Unido, integra esas composiciones inéditas, revelándonos a un Kipling muy emocional y sorprendentemente crítico al encarar las secuelas de la guerra, o dotado de gran sentido del humor mientras busca entretener con sus rimas al británico común.
Thomas Pinney, catedrático en el Pomona College de California, quiso ahondar en esa faceta por encima de los “prejuicios políticos”, y acabó rescatando varios títulos desconocidos de Kipling en los lugares más insospechados: no sólo entre los dispersos papeles familiares que nadie indagó antes, sino también en el archivo del antiguo director de una naviera (Cunard Line) o en un edificio de Manhattan que estaba siendo objeto de obras de renovación.
“Kipling fue un hombre de su tiempo que escribió desde un punto de vista imperial, y por eso ya no es hoy un autor tan popular, pero sus poemas siempre han conseguido cautivar y atrapar al lector corriente”, subraya Linda Bree, responsable de la edición de Cambridge University Press que se compone de tres volúmenes con la totalidad de los mil 300 poemas, medio millar de ellos nunca catalogados, y con la perla de más de cincuenta cuya existencia no se conocía.
El hallazgo de nuevos títulos nos abre al Kipling poeta que escribía sus versos en cualquier soporte al alcance, como un simple trozo de papel, que los concebía como regalos o para comunicarse con sus allegados. También a un hombre con la emotividad a flor de piel en sus poemas inspirados en la Primera Guerra Mundial, una contienda que en principio apoyó pero que acabó cuestionando tras la muerte de su hijo John en la batalla de Loos de 1915. Títulos como Epitafios de la Guerra reflejan la identificación del autor con los soldados rasos británicos y su ira contra las autoridades. El compendio que publica Cambrige University Press inserta información adicional sobre el contexto en el que fue concebida cada poesía, como por ejemplo las notas que el propio escritor tomó durante una visita a las tumbas de los caídos en Bélgica y Francia en 1924.
Kipling traslada su vocación poética también a su conocida aversión hacia el entrometimiento de los periódicos de la época en las vidas privadas. “Mucha gente que hoy se siente en el punto de mira de los medios probablemente suscribiría los versos del poema La prensa”, sugiere Bree.
Con información de El País
La prensa (poema inédito)*
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
¿Y si se corta el pelo?
¿Se arregla usted las uñas en redondo
o se las deja rectas?
Cuéntelo a los periódicos,
no deje día sin contar.
Y, de camino, dígame:
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
¿Cuál es su religión de ahora?
¿Tiene algún credo usted?
¿Se viste usted de lana,
de arpillera, de seda o de mezclilla?
Dígame qué libros le han sido útiles
en su ya larga trayectoria.
¿Escribe la palabra ‘Dios’ con D minúscula?
¿Aspira usted a la inmortalidad que da la fama?
¿Manda a lavar la ropa fuera o se la lavan en su casa?
¿Tiene principios?
¿Arde el genio en usted?
¿Su mujer era una Tal-y-tal?
¿Cuánto ganaba?
¿Un amigo de usted tenía secretos, penas o vicios que ocultar?
¿No va a decirnos cuánto quisiera usted cobrar?
Lo que fantaseaban las criadas, lo que ya suponía el mayordomo,
cuéntelo a los periódicos y nosotros haremos lo demás.
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
* Incluido en Los poemas de Rudyard Kipling,
editados por Cambridge University Press.
Thomas Pinney, catedrático en el Pomona College de California, quiso ahondar en esa faceta por encima de los “prejuicios políticos”, y acabó rescatando varios títulos desconocidos de Kipling en los lugares más insospechados: no sólo entre los dispersos papeles familiares que nadie indagó antes, sino también en el archivo del antiguo director de una naviera (Cunard Line) o en un edificio de Manhattan que estaba siendo objeto de obras de renovación.
“Kipling fue un hombre de su tiempo que escribió desde un punto de vista imperial, y por eso ya no es hoy un autor tan popular, pero sus poemas siempre han conseguido cautivar y atrapar al lector corriente”, subraya Linda Bree, responsable de la edición de Cambridge University Press que se compone de tres volúmenes con la totalidad de los mil 300 poemas, medio millar de ellos nunca catalogados, y con la perla de más de cincuenta cuya existencia no se conocía.
El hallazgo de nuevos títulos nos abre al Kipling poeta que escribía sus versos en cualquier soporte al alcance, como un simple trozo de papel, que los concebía como regalos o para comunicarse con sus allegados. También a un hombre con la emotividad a flor de piel en sus poemas inspirados en la Primera Guerra Mundial, una contienda que en principio apoyó pero que acabó cuestionando tras la muerte de su hijo John en la batalla de Loos de 1915. Títulos como Epitafios de la Guerra reflejan la identificación del autor con los soldados rasos británicos y su ira contra las autoridades. El compendio que publica Cambrige University Press inserta información adicional sobre el contexto en el que fue concebida cada poesía, como por ejemplo las notas que el propio escritor tomó durante una visita a las tumbas de los caídos en Bélgica y Francia en 1924.
Kipling traslada su vocación poética también a su conocida aversión hacia el entrometimiento de los periódicos de la época en las vidas privadas. “Mucha gente que hoy se siente en el punto de mira de los medios probablemente suscribiría los versos del poema La prensa”, sugiere Bree.
Con información de El País
La prensa (poema inédito)*
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
¿Y si se corta el pelo?
¿Se arregla usted las uñas en redondo
o se las deja rectas?
Cuéntelo a los periódicos,
no deje día sin contar.
Y, de camino, dígame:
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
¿Cuál es su religión de ahora?
¿Tiene algún credo usted?
¿Se viste usted de lana,
de arpillera, de seda o de mezclilla?
Dígame qué libros le han sido útiles
en su ya larga trayectoria.
¿Escribe la palabra ‘Dios’ con D minúscula?
¿Aspira usted a la inmortalidad que da la fama?
¿Manda a lavar la ropa fuera o se la lavan en su casa?
¿Tiene principios?
¿Arde el genio en usted?
¿Su mujer era una Tal-y-tal?
¿Cuánto ganaba?
¿Un amigo de usted tenía secretos, penas o vicios que ocultar?
¿No va a decirnos cuánto quisiera usted cobrar?
Lo que fantaseaban las criadas, lo que ya suponía el mayordomo,
cuéntelo a los periódicos y nosotros haremos lo demás.
¿Por qué no escribe usted para el teatro?
* Incluido en Los poemas de Rudyard Kipling,
editados por Cambridge University Press.