Cultura

La Fura dels Baus vuela sobre las aguas de Estambul

Una grúa de 70 metros de altura, cuatro tulipanes enormes, una ''giganta'' que se mueve al viento, ochenta actores, una bola, arneses, focos, cañones de humo y, de fondo, la silueta de Estambul

ESTAMBUL, TURQUÍA (19/JUN/2012).- Un astillero abandonado, una grúa de 70 metros de altura, cuatro tulipanes enormes, una "giganta" que se mueve al viento, ochenta actores, una bola, arneses, focos, cañones de humo y, de fondo, la silueta de Estambul. Todo listo para el nuevo espectáculo de La Fura del Baus.

La compañía catalana estrenará este jueves su obra "Istanbul Istanbul", encargada por la Fundación Cultura y Artes de Estambul (IKSV) para celebrar su 40 aniversario.

"Es un placer estar de vuelta en esta ciudad con un espectáculo que dirigimos nosotros y en el que participan muchos jóvenes de Estambul", dijo Carlus Padrissa, integrante de la compañía, el lunes en un encuentro con la prensa en el que también se realizaron algunos ensayos artísticos.

Hay 15 técnicos españoles y 25 turcos, pero el cuerpo de 80 actores y actrices está compuesto por jóvenes locales, seleccionados tras un casting al que se presentaron centenares de voluntarios.

"Nos hemos encontrado con que la gente aquí, actores, actrices, acróbatas, tiene un nivel excelente, mucho más alto que en otros sitios donde hemos realizado espectáculos de este tipo", subrayó Padrissa.

Alex Ollé, otro de los seis integrantes de La Fura, explicó que los elementos utilizados en la obra hacen referencia a la historia de Estambul.

"Los cuatro tulipanes, que aparecen también en el logotipo de IKSV, recuerdan la primera burbuja de especulación de la Historia, la "giganta" es la Madre Naturaleza: la diosa Cibeles es de por aquí cerca...".

También hay una evidente simbología marinera, que se evidencia cuando una decena de jóvenes monta en una inmensa bola de tubos metálicos, suspendida en el aire y tapada parcialmente con lo que parecen velas de barco. Los disparos de humo ayudan a recrear un aire de escenografía pirata.

Esto recuerda una inmensa vela de barco, la pieza más coral de la obra, en la que 60 jóvenes cuelgan de un travesaño que gira en el aire a 60 metros de altura sobre el Cuerno de Oro: una bien ensayada coreografía convierte esta red humana en un baile aéreo impresionante ante el fondo de las mezquitas históricas que pespuntean el horizonte de Estambul.

"Siempre queremos hablar del hombre contemporáneo, de los miedos que tenemos todos. Nos hemos inspirado en los barcos que pasan cada día justo por aquí: al final, todos estamos en el mismo barco", dice Padrissa.

Curiosamente, el fondo lo pone un símbolo conflictivo: el barco Mavi Marmara, protagonista de la Flotilla de Gaza de 2010, que lleva desde hace un año amarrado precisamente al muelle del astillero abandonado Haliç Camialti, en el que se realiza la obra.

El barco que posee La Fura del Baus, en cambio, no acudirá a Estambul, ya que "está parado en el Rin, donde espera que se acabe la crisis", admite Ollé.

La obra sólo se representará el jueves y viernes de esta semana, pero a ambas sesiones - para la primera ya no quedan entradas - podrán asistir cinco mil espectadores, pagando un entrada de 40 liras (300 pesos mexicanos), reducido a 25 (178 pesos) para estudiantes.

"Hacer una obra para 10 mil personas no está mal", dice Ollé, quien añade que además, la estrecha colaboración con artistas locales supone un enriquecimiento para la compañía.

"Estamos aprendiendo cosas y nos vamos a llevar los cuatro tulipanes", dice Ollé.

Añade que en la obra se recitarán también textos de dos poetas turcos, Nazim Hikmet y Orhan Veli, gracias a la participación de dos conocidas artistas de Turquía, la cantante Sumru Agiryürüyen y la actriz Tilbe Saran.

La fundación IKSV, que ha encargado la obra, organiza cada año festivales de cine, teatro, música clásica y jazz en Estambul, además de una bienal de diseño que arrancará el próximo octubre.

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