Cultura
La Filarmónica conquista otros oídos
El Zoológico Guadalajara fue sede del quinto concierto de la OFJ
GUADALAJARA, JALISCO (20/MAR/2011).- La Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) dejó el Teatro Degollado para presentarse ante otras audiciencias, a pesar de que ello implica la posibilidad de que el sonido que emiten los instrumentos musicales no se transmita con la misma fidelidad que sucede en su casa habitual.
Sin embargo, ello significó la oportunidad de acercarse a otro tipo de audiencia que normalmente parece más ajena a tipo de música que interpreta la agrupación jalisciense.
Así, se dispuso en la explanada del Zoológico Guadalajara todo el equipo necesario -sillas y atriles- para que los músicos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco interpretarán el quinto programa de la temporada Música Acuática, la primera de este 2011.
Detrás de los integrantes de la agrupación, una pantalla mostró a los asistentes cómo la vida marina y la música se pueden fundir en uno mismo. Y aunque en momentos parecía una escena cualquiera que se puede ver en el acuario del zoológico, en realidad se trataba de imágenes de la película El mundo del silencio, del director Jacques-Yves Cousteau.
Música acuática, de Georg Friederich Häendel, fue la gran protagonista de la noche en un concierto de ensueño que conquistó otros oídos.
El programa musical se complementó con Cuatro interludios marinos, de Benjamin Britten, y La tempestad del mar, concierto para flauta, aboe y fagot, de Antonio Lucio Vivaldi, con tres solistas: la flautista Nury Ulate Solís, la oboísta Carrie Ellen Smith y el fagotista Done Anani Georgiev.
Con esta selección musical, parecía que el agua que se mostraba en la pantalla estaba por desbordarse para bañar a músicos y asistentes a la velada.
En este punto, vale la pena reconocer el trabajo que realizó Oscar Angulo, en la sincronización de cada una de las imágenes con la música interpretada.
Armando Pesqueira, quien está a cargo de la Dirección Artística y Musical de la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua, fue el encargado de la batuta de la agrupación jalisciense durante el concierto.
Los asistentes a la velada se mostraron complacidos con la ejecución de las piezas seleccionadas.
A pesar de que el aire ya se percibía un poco frío a esas horas, la velada estuvo colmada de una calidez que se estableció entre el público y los músicos, situados apenas a unos pasos del área de sillería.
Este domingo, las cosas vuelven a la normalidad: la Orquesta Filarmónica de Jalisco regresa a su casa habitual en el Teatro Degollado, donde, a las 12:30 horas, se ejecutará el mismo concierto, sobrepasando las eventualidades que conllevan las funciones al aire libre.
Ahora sí, no habrá pretexto para no escuchar con toda su fuerza a la agrupación y su acuática selección musical.
Sin embargo, ello significó la oportunidad de acercarse a otro tipo de audiencia que normalmente parece más ajena a tipo de música que interpreta la agrupación jalisciense.
Así, se dispuso en la explanada del Zoológico Guadalajara todo el equipo necesario -sillas y atriles- para que los músicos de la Orquesta Filarmónica de Jalisco interpretarán el quinto programa de la temporada Música Acuática, la primera de este 2011.
Detrás de los integrantes de la agrupación, una pantalla mostró a los asistentes cómo la vida marina y la música se pueden fundir en uno mismo. Y aunque en momentos parecía una escena cualquiera que se puede ver en el acuario del zoológico, en realidad se trataba de imágenes de la película El mundo del silencio, del director Jacques-Yves Cousteau.
Música acuática, de Georg Friederich Häendel, fue la gran protagonista de la noche en un concierto de ensueño que conquistó otros oídos.
El programa musical se complementó con Cuatro interludios marinos, de Benjamin Britten, y La tempestad del mar, concierto para flauta, aboe y fagot, de Antonio Lucio Vivaldi, con tres solistas: la flautista Nury Ulate Solís, la oboísta Carrie Ellen Smith y el fagotista Done Anani Georgiev.
Con esta selección musical, parecía que el agua que se mostraba en la pantalla estaba por desbordarse para bañar a músicos y asistentes a la velada.
En este punto, vale la pena reconocer el trabajo que realizó Oscar Angulo, en la sincronización de cada una de las imágenes con la música interpretada.
Armando Pesqueira, quien está a cargo de la Dirección Artística y Musical de la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua, fue el encargado de la batuta de la agrupación jalisciense durante el concierto.
Los asistentes a la velada se mostraron complacidos con la ejecución de las piezas seleccionadas.
A pesar de que el aire ya se percibía un poco frío a esas horas, la velada estuvo colmada de una calidez que se estableció entre el público y los músicos, situados apenas a unos pasos del área de sillería.
Este domingo, las cosas vuelven a la normalidad: la Orquesta Filarmónica de Jalisco regresa a su casa habitual en el Teatro Degollado, donde, a las 12:30 horas, se ejecutará el mismo concierto, sobrepasando las eventualidades que conllevan las funciones al aire libre.
Ahora sí, no habrá pretexto para no escuchar con toda su fuerza a la agrupación y su acuática selección musical.