Cultura
Imágenes contra el nazismo llegan a San Ildefonso
La exposición alemana Fotografía Subjetiva, termina en México su gira internacional de exhibiciones
CIUDAD DE MÉXICO.- El trabajo artístico alemán se ha caracterizado en la historia del arte por presentar propuestas novedosas y muchas veces críticas que van contra los cánones establecidos de la estética, y la fotografía no es una excepción.
La exposición Fotografía Subjetiva, la contribución alemana, 1948-1963, llega al Antiguo Colegio de San Ildefonso, presentando el trabajo de 22 fotógrafos en 165 imágenes que se distinguen por la experimentación, el juego de luces, sombras y texturas que brindan una sensación tridimensional a las imágenes.
La muestra es un recorrido visual por la historia alemana, pues estas obras, que en su época fueron vanguardistas, padecieron el rechazo del régimen nazi por considerarse un arte degenerado.
Sus creadores, entre los que destacan: Otto Steinert, Herbert List, Robert Häusser y Peter Keetman, buscaban la experimentación técnica al momento de congelar una imagen, así como destacar la inventiva, creatividad y la reinterpretación de la realidad sobre los objetos, momentos y temas fotografiados.
La exposición podría parecer corta, pues sólo está montada en tres salas, pero la cantidad de imágenes e instantes capturados por la lente de estos grandes de la fotografía alemana, va más allá de la simple experimentación y reinterpretación en el terreno artístico.
Las fotografías están compuestas por técnicas y formatos muy particulares, ejemplo de esto son: la solarización (sobreexposición del negativo que genera un cambio tonal), encuadres ajustados (tanto en escenas de calle como en retratos, que destacan la expresividad de los rostros), altos contrastes, imágenes abstractas y juegos de ritmos y fotogramas en los que se utiliza cualquier clase de elementos sobre el papel fotográfico para generar una imagen experimental.
Influencias artísticas
El origen de estas fotografías se remonta al deseo de algunos artistas como Steinert, Keetman y Windstober, los cuales retomaron formas de expresión anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Siguiendo los pasos de la Academia Bauhaus, Otto Steinert organizó tres exposiciones tituladas: Fotografía Subjetiva, en las que el valor de cada imagen estaba atribuido a la forma sobre el contenido, generando productos artísticos por sí mismos y con un valor propio. Situación que se observa en cada una de las fotografías expuestas.
La curaduría de la muestra está a cargo del alemán Wulf Herzofenrath, mientras que la museografía se divide en cuatro secciones en las que el público puede observar el trabajo de varias generaciones de fotógrafos contemporáneos y discípulos de Steinert que se reunieron en el grupo de vanguardia fotoform.
Entre las imágenes más atractivas por su composición, contraste o experimentación está: Estación de tren lúgubre de Peter Keetman, imagen que refleja un paisaje urbano carente de vida.
Las obras que no pueden dejarse de admirar a detalle al recorrer la exhibición son las pertenecientes al archivo de Steinert, precursor del movimiento, como: Árboles delante de mi ventana, ya que no sólo tiene una buena composición, sino que logra captar el movimiento, de las hojas de los árboles y el viento. Esta, como muchas otras fotografías, son el reflejo del valor propio de la imagen.
Otras de las piezas destacadas son: La otra cara de la primavera de Toni Schneiders, La procesión del Corpus Christi de Hernan Cloose, Autorretrato de Marta Hoepffner y Reflexión de Siesfred Lautenvasser.
Conocer el trabajo de los fotógrafos alemanes es posible en el Antiguo Colegio de San Ildefonso hasta el próximo 3 de enero de martes a domingo de 10:00 a 17:30 horas.
La exposición Fotografía Subjetiva, la contribución alemana, 1948-1963, llega al Antiguo Colegio de San Ildefonso, presentando el trabajo de 22 fotógrafos en 165 imágenes que se distinguen por la experimentación, el juego de luces, sombras y texturas que brindan una sensación tridimensional a las imágenes.
La muestra es un recorrido visual por la historia alemana, pues estas obras, que en su época fueron vanguardistas, padecieron el rechazo del régimen nazi por considerarse un arte degenerado.
Sus creadores, entre los que destacan: Otto Steinert, Herbert List, Robert Häusser y Peter Keetman, buscaban la experimentación técnica al momento de congelar una imagen, así como destacar la inventiva, creatividad y la reinterpretación de la realidad sobre los objetos, momentos y temas fotografiados.
La exposición podría parecer corta, pues sólo está montada en tres salas, pero la cantidad de imágenes e instantes capturados por la lente de estos grandes de la fotografía alemana, va más allá de la simple experimentación y reinterpretación en el terreno artístico.
Las fotografías están compuestas por técnicas y formatos muy particulares, ejemplo de esto son: la solarización (sobreexposición del negativo que genera un cambio tonal), encuadres ajustados (tanto en escenas de calle como en retratos, que destacan la expresividad de los rostros), altos contrastes, imágenes abstractas y juegos de ritmos y fotogramas en los que se utiliza cualquier clase de elementos sobre el papel fotográfico para generar una imagen experimental.
Influencias artísticas
El origen de estas fotografías se remonta al deseo de algunos artistas como Steinert, Keetman y Windstober, los cuales retomaron formas de expresión anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Siguiendo los pasos de la Academia Bauhaus, Otto Steinert organizó tres exposiciones tituladas: Fotografía Subjetiva, en las que el valor de cada imagen estaba atribuido a la forma sobre el contenido, generando productos artísticos por sí mismos y con un valor propio. Situación que se observa en cada una de las fotografías expuestas.
La curaduría de la muestra está a cargo del alemán Wulf Herzofenrath, mientras que la museografía se divide en cuatro secciones en las que el público puede observar el trabajo de varias generaciones de fotógrafos contemporáneos y discípulos de Steinert que se reunieron en el grupo de vanguardia fotoform.
Entre las imágenes más atractivas por su composición, contraste o experimentación está: Estación de tren lúgubre de Peter Keetman, imagen que refleja un paisaje urbano carente de vida.
Las obras que no pueden dejarse de admirar a detalle al recorrer la exhibición son las pertenecientes al archivo de Steinert, precursor del movimiento, como: Árboles delante de mi ventana, ya que no sólo tiene una buena composición, sino que logra captar el movimiento, de las hojas de los árboles y el viento. Esta, como muchas otras fotografías, son el reflejo del valor propio de la imagen.
Otras de las piezas destacadas son: La otra cara de la primavera de Toni Schneiders, La procesión del Corpus Christi de Hernan Cloose, Autorretrato de Marta Hoepffner y Reflexión de Siesfred Lautenvasser.
Conocer el trabajo de los fotógrafos alemanes es posible en el Antiguo Colegio de San Ildefonso hasta el próximo 3 de enero de martes a domingo de 10:00 a 17:30 horas.