Cultura
Hugo Salcedo, con acento británico
'Música de balas', del dramaturgo jalisciense radicado en Tijuana, se presenta en una lectura dramatizada en el White Bear Theater de Londres
GUADALAJARA, JALISCO (05/FEB/2014).- A finales de 2010 Hugo Salcedo se encontraba en Seúl. Desde allá, teniendo un marco inspirador, buscaba la cercanía con su terruño a través de las noticias que se publicaban en diversos portales del mundo.
“Quizá la distancia física, el privilegiado contexto asiático tan inspirador, pero sobre todo la brutalidad de la noticia periodística de los acontecimientos mexicanos que hablaban de la imparable violencia producto de la declaración de guerra del gobierno contra el crimen organizado, me sacaron de mi encantamiento y con angustia, desesperación y congoja, me puse a tomar apunte de algunas ideas sueltas acerca de la exclusión a la vida”, cuenta el dramaturgo jalisciense, radicado en Tijuana, a través de una carta enviada a este medio.
De aquellos apuntes surgió Música de balas, obra que hoy se presentará en el White Bear Teather de Londres, a través de una lectura dramatizada.
El texto, añade el también ensayista, fue escrito “como un grito de denuncia ante los crímenes de lesa humanidad del (ex) presidente Felipe Calderón y sus secuaces. Se trata de una obra difícil por el tema, pero a mi juicio necesaria ante la ignonimia, corrupción y estupidez del gobierno al que se le suman alrededor de cien mil muertes violentas: una cifra insultante”.
En su escrito, Salcedo reconoce que una obra de teatro no puede audar a la depuración de las estructuras políticas y sociales, pero sí funciona como el reclamo de un ciudadano “que desprecia la forma en que la corrupción y los vicios se repiten y se vuelven a repetir”.
Música de balas es ante todo un instrumento para poner sobre la mesa de discusión un problema que no se ha detenido en el país, y quizá, para “exorcizar así a la violencia”.
La historia se sigue escribiendo y hoy la obra, con la que en 2011 Hugo Salcedo se hizo acreedor al Premio Nacional de Dramaturgia que otorgan las universidades Autónoma Metropolitana y de Guadalajara, así como el Gobierno del Distrito Federal, tendrá acento británico, gracias a Andy Dickinson y Mara Maciel, quienes sirvieron de puente para este montaje.
Palabras para los olvidados
Música de balas, como muchas otras obras de Salcedo, es un reflejo de lo que sucede en México; pues el dramaturgo no sólo se ha centrado en casos de violencia extrema, sino que también ha dado voz a los hombres y mujeres que parecen estar fuera o al margen de sociedad, los de abajo, los oprimidos, los abandonados; San Juan de Dios y El viaje de los cantores son un ejemplo de ello.
“Quizá la distancia física, el privilegiado contexto asiático tan inspirador, pero sobre todo la brutalidad de la noticia periodística de los acontecimientos mexicanos que hablaban de la imparable violencia producto de la declaración de guerra del gobierno contra el crimen organizado, me sacaron de mi encantamiento y con angustia, desesperación y congoja, me puse a tomar apunte de algunas ideas sueltas acerca de la exclusión a la vida”, cuenta el dramaturgo jalisciense, radicado en Tijuana, a través de una carta enviada a este medio.
De aquellos apuntes surgió Música de balas, obra que hoy se presentará en el White Bear Teather de Londres, a través de una lectura dramatizada.
El texto, añade el también ensayista, fue escrito “como un grito de denuncia ante los crímenes de lesa humanidad del (ex) presidente Felipe Calderón y sus secuaces. Se trata de una obra difícil por el tema, pero a mi juicio necesaria ante la ignonimia, corrupción y estupidez del gobierno al que se le suman alrededor de cien mil muertes violentas: una cifra insultante”.
En su escrito, Salcedo reconoce que una obra de teatro no puede audar a la depuración de las estructuras políticas y sociales, pero sí funciona como el reclamo de un ciudadano “que desprecia la forma en que la corrupción y los vicios se repiten y se vuelven a repetir”.
Música de balas es ante todo un instrumento para poner sobre la mesa de discusión un problema que no se ha detenido en el país, y quizá, para “exorcizar así a la violencia”.
La historia se sigue escribiendo y hoy la obra, con la que en 2011 Hugo Salcedo se hizo acreedor al Premio Nacional de Dramaturgia que otorgan las universidades Autónoma Metropolitana y de Guadalajara, así como el Gobierno del Distrito Federal, tendrá acento británico, gracias a Andy Dickinson y Mara Maciel, quienes sirvieron de puente para este montaje.
Palabras para los olvidados
Música de balas, como muchas otras obras de Salcedo, es un reflejo de lo que sucede en México; pues el dramaturgo no sólo se ha centrado en casos de violencia extrema, sino que también ha dado voz a los hombres y mujeres que parecen estar fuera o al margen de sociedad, los de abajo, los oprimidos, los abandonados; San Juan de Dios y El viaje de los cantores son un ejemplo de ello.