Cultura

“Gala” franciscana

Payasos, con la OFJ

GUADALAJARA, JALISCO (21/NOV/2010).- “A falta de pan…”, en años de vacas flacas, “galas” de ópera.

Por ejemplo, el quinto programa de la temporada de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), subtitulada El canto, la ópera y la zarzuela, en el Teatro Degollado, con Payasos, de Leoncavallo, en  la cartelera. Sala casi llena, escasa asistencia en los palcos, y ovaciones entusiastas y aclamaciones como corolario. Excelente respuesta de público, pues. Generosa, benévola, condescendiente, si se repasan los detalles…

Que hubiera una “explicación” previa del argumento de la ópera, a cargo de un cellista de la OFJ, tendría sentido en un concierto de carácter didáctico; no, en cambio, en una “gala” (por definición, “actuación artística de carácter excepcional”) en que se presupone la información suficiente por parte del público.

Reapareció Héctor Guzmán, en su temporada de despedida como director titular de la OFJ. No fueron imputables a la batuta las notas desafinadas de la trompeta. Sí, en cambio, la fobia por los “pianísimos” incluidos en la obertura, y la tendencia a ahogar, despiadadamente, las voces de los solistas. Éstos, en varias ocasiones, resultaron inaudibles en la sala, en parte por sus propias limitaciones, y en parte porque Guzmán, en estos casos, se desentiende del equilibrio sonoro: que se salve la orquesta, y que el diablo se encargue del resto.

El elenco de solistas, integrado por voces locales, fue discreto en recursos vocales y sobreactuado en su desempeño escénico: desde Ricardo Lavín (con el célebre Prólogo cantado desde la sala) hasta Jorge Jiménez (Arlequín), pasando por Flavio Becerra, Mary Chuy Cárdenas y Carlos López. El vestuario y la escenografía, como de bosquejo; más propios de un ensayo que de una representación formal (o de una supuesta gala); de una austeridad franciscana, en suma.

Hubo, con todo, pasajes que consiguieron, con holgura incluso, la nota aprobatoria.

El Vesti la Giubba, al final del primer acto, en que Flavio Becerra demostró que “más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece”, y la serenata de Arlequín, en el segundo, a cargo de Jorge Jiménez. En los cuadros mixtos faltó química entre las voces. El Coro del Estado esta vez se quedó por debajo de su desempeño habitual. En fin…

El programa, con el mismo elenco, se repite este mediodía, a partir de las 12:30 horas, en el mismo escenario.

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