Cultura
Fotografía tapatía, la pasión de Rudy
En la prensa escrita de Guadalajara existen pocos personajes como el fotoperiodista Rodolfo Rosales López, testigo de los cambios de la ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (19/JUN/2014).- Aunque le gustaba la fotografía, el sueño de Rodolfo Rosales López (1925-2014) era ser baterista de una banda, al estilo del músico Gene Krupa (1909-1973); pero la vida lo llevó al fotoperiodismo, como ocurrió con su hermano, quien trabajó para la revista Times.
Rudy fue velado ayer en una funeraria ubicada en la Avenida Washington 404, en donde familiares, amigos y fotoperiodistas de la ciudad le dieron el último adiós al maestro Rudy Rosales. Hoy se realizará la misa de cuerpo presente en el Templo de San José y sus restos descansarán en el Panteón de Mezquitán.
El primer contacto que tuvo Rudy con la fotografía fue gracias a su hermano mayor, quien le regaló una cámara Contax; en ese entonces cursaba bachillerato, por lo que su profesor de química, un aficionado de la foto, le enseñó algunos tips para usar su nuevo obsequio; así pasó de ser un simple estudiante a convertirse en el reportero gráfico de la revista de la escuela.
A los 22 años, Rudy inició su historia en EL INFORMADOR, la cual duró más de seis décadas, en los que se especializó en la fotografía deportiva, pero la nota de sociales fue una de sus favoritas.
Con la llegada de la era digital, Rudy comentó en sus últimas entrevistas que el trabajo del reportero gráfico no está amenazado y dio un consejo a las nuevas generaciones de fotógrafos: “Nunca se arrepientan de tomar fotos, capturen todas las imágenes necesarias y den en su trabajo el corazón. Este oficio requiere de profesionales comprometidos con su labor diaria”.
Ahora, los compañeros y familiares de Rudy son los guardianes de varias anécdotas, que inmortalizarán al fotoperiodista tapatío, quien falleció a los 88 años.
Rudy fue velado ayer en una funeraria ubicada en la Avenida Washington 404, en donde familiares, amigos y fotoperiodistas de la ciudad le dieron el último adiós al maestro Rudy Rosales. Hoy se realizará la misa de cuerpo presente en el Templo de San José y sus restos descansarán en el Panteón de Mezquitán.
El primer contacto que tuvo Rudy con la fotografía fue gracias a su hermano mayor, quien le regaló una cámara Contax; en ese entonces cursaba bachillerato, por lo que su profesor de química, un aficionado de la foto, le enseñó algunos tips para usar su nuevo obsequio; así pasó de ser un simple estudiante a convertirse en el reportero gráfico de la revista de la escuela.
A los 22 años, Rudy inició su historia en EL INFORMADOR, la cual duró más de seis décadas, en los que se especializó en la fotografía deportiva, pero la nota de sociales fue una de sus favoritas.
Con la llegada de la era digital, Rudy comentó en sus últimas entrevistas que el trabajo del reportero gráfico no está amenazado y dio un consejo a las nuevas generaciones de fotógrafos: “Nunca se arrepientan de tomar fotos, capturen todas las imágenes necesarias y den en su trabajo el corazón. Este oficio requiere de profesionales comprometidos con su labor diaria”.
Ahora, los compañeros y familiares de Rudy son los guardianes de varias anécdotas, que inmortalizarán al fotoperiodista tapatío, quien falleció a los 88 años.