Cultura

El teatro es el espacio de la co-creación

José Sanchís Sinisterra reivindica el papel del actor como ente creador en la puesta en escena

GUADALAJARA, JALISCO (19/MAR/2014).- El dramaturgo, director y maestro español José Sanchís Sinisterra está en Guadalajara por primera vez para ofrecer un curso aunque, explica, a nuestro país lo visita desde 1986 y mantiene con él “un vínculo especial”, puesto que “una hermana de mi padre, tras acabar la Guerra Civil, se exilió a México, donde la recibieron de maravilla y fue a través de sus cartas que empecé a conocer esta tierra. Para mí, México siempre ha estado presente”.

El teatrista viaja constantemente por el continente —aquí, en Brasil o Colombia— y, por lo que toca a este país, ha tenido oportunidad de ofrecer cursos o montar alguna de sus obras en ciudades como Guanajuato, Tlaxcala, Pátzcuaro, Oaxaca, Monterrey o la Ciudad de México; ahora, “gracias a una serie de confluencias”, afirma Sanchís Sinisterra, se dio la oportunidad de venir a Guadalajara, como parte de una estancia en la que visitará tres ciudades.

El tema que lo ocupa ahora es la dramaturgia actoral: “Estoy obsesionado con la necesidad de replantear la noción de texto dramático, no dejar de investigar, cuestionar fórmulas consagradas, estar atento a lo que ocurre en la sensibilidad de la gente y en la propia literatura, porque reivindico el carácter literario del teatro, junto con su carácter escénico”.

En ese “permanente cuestionamiento”, dice el teatrista, se encontró ante la idea —una especie de dogma— de que el actor es un intérprete, un ejecutante, “un instrumento en manos del director que debe, más o menos, estar atento a lo que éste diga o lo que marque el texto”. Pero esto, en su opinión, es una limitación, “porque el actor debe ser un creador y, sobre todo, contrarrestar la dependencia respecto del director que, en todos los países que conozco, ya se ha convertido en dios o en el patrón”.

Para dar por terminada esa idea y reconstruir la figura del actor dentro y fuera de escena, el español se ha comprometido con una faena: dar a los actores herramientas creativas para asumir su verdadero rol; así que empezó a inventar ejercicios en los que ellos no tuvieran que estar reaccionando con espontaneidad ante una situación que procede de la obra o del director.

“Para mí, la dramaturgia actoral es un campo de investigación, no sólo de la capacidad del actor para crear atmósferas, ritmos, situaciones, sentidos, para adaptarse a los nuevos textos, tan poco congruentes con los conceptos tradicionales”

Desde los 20 años la vida de Sanchís Sinisterra gira en torno al teatro: dirige, escribe y enseña; “De ahí que los ejercicios que invento proceden de una especie de esquema o abstracción de una obra que creo interesante y no es fácil de abordar con herramientas convencionales; aunque también me sirve para cuestionar mi propia escritura”.

De este modo, el maestro admite en sus talleres a actores, autores y directores: “El teatro es el espacio de la co-creación, de la relación cooperativa entre diferentes creadores. Creo que las jerarquías son malas en todo, y en el arte son nefastas”.

El juego y la prohibición de sufrir

Como maestro en permanente evolución, los talleres de Sanchís Sinisterra nunca son los mismos y, cuando un ejercicio ha dado de sí o encuentra un nuevo problema para la escena, fabrica estructuras abstarctas que devienen situaciones concretas, acciones.

“El que los actores comenzaran a dominar estas herramientas hacía que mi investigación siguiera un ritmo sincopado; pero desde hace dos años, tras acondicionar un espacio en Madrid, trabajo con un grupo de actores y actrices de modo permanente, lo que ha hecho aparecer en mi trabajo cosas muy interesantes”. Y eso es lo que ha traído a Guadalajara.

Por otra parte, para el teatrista es necesario aclarar que cuando habla de “investigación” no se refiere a la academia o algo muy serio, “yo reivindico el juego y para mi la creación no tiene nada de trágico, prohibo sufrir. Hay muchas teorías que pretenden que el actor se conecte con su propio sufrimiento. Aquí no; el teatro es un juego maravilloso en el que hay que gozar. No tiene nada de místico o trascendente; está más cerca del juego reflexivo que del psicodrama”.

Aunque Sanchís Sinisterra reconoce que, en general, para la educación de nuestros países el teatro “es un poco como el vagón de cola”, mantiene su fe en que “sobrevivirá, nos sobrevivirá y será cada vez más necesario. Cuanto más proliferen las pantallitas y formas no directas de comunicación, más necesario será (el teatro) porque es en él donde nos encontramos las personas cara a cara, cuerpo a cuerpo”.

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La razón de estar


El curso de José Sanchís Sinisterra se realiza en el Centro Cultural Foro Café (Av. Juárez 669), de 16:00 a 20:00 horas.

El próximo domingo se cerrará el taller con el estreno de la obra “Mal dormir”, bajo la dirección de Juan Carlos Pasillas.

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