Cultura

El papel como placer, frente a la pantalla para consultar

Especialistas y profesionales de la industria editorial debaten en el II Foro Mundial de la UNESCO sobre la Cultura

MONZA, ITALIA (07/JUN/2011).- La posibilidad de que la edición impresa conviva con el formato electrónico centró ayer buena parte de los debates del II Foro Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la Cultura, en la ciudad italiana de Monza, en el que las editoriales expusieron su incipiente apuesta hacia la digitalización de sus novedades.

En los matices que definen a la edición electrónica e impresa terció el escritor chileno Antonio Skármeta, quien precisó que la información se “presta al lenguaje sucinto, sintético” como el utilizado en las redes sociales, como Facebook o Twitter, en los blogs e incluso en los periódicos.
En contraposición, añadió, la literatura, que definió como “la genialidad de contar historias por placer y que necesita de tiempo para explorar en la complejidad sin una finalidad última”, encuentra en el libro de papel su aliado.

“No creo, aunque pudiera ser, que alguien que tienen el hábito de leer literatura en papel prefiera el modo electrónico”, dijo el escritor chileno, que acaba de publicar Los días del Arcoíris y conocido mundialmente por su obra, que dio también lugar a la película, El cartero de Neruda.

A la finalidad pragmática del soporte electrónico también se refirió Miguel Barrero, directivo del grupo español Santillana, al detallar que es más fácil para un niño entender el funcionamiento del aparato digestivo con una animación en tres dimensiones que una “explicación estática” de un libro de texto.

No obstante, consideró que una obra poética puede que se disfrute más en una edición impresa.
“Depende de la experiencia que quieras tener con la lectura así elegirás el soporte”, añadió Barrero, quien opina que, a la hora de elegir un formato u otro, no influye tanto el tipo de texto como las circusntancias personales.

El nuevo mercado

Barrero observa una tendencia por parte de las editoriales “menos reacia” al incremento de las publicaciones electrónicas, y ello se debe, apuntó, a los buenos datos que proceden de Estados Unidos (donde las ventas de e-books superan a las ediciones impresas) y que en el ámbito de la educación, en un contexto de crisis, la publicación de textos electrónicos es más barata.

Miguel Barrero pronosticó la perdida de algunos actores en la cadena tradicional del libro, es decir, desde que se crea hasta que llega a manos de los lectores. Un extremo en el que coincidió el directivo del sello Mondadori, en Italia, Ricacardo Cavallero, quien dijo que este cambio viene dado porque ahora “las editoriales llegan directamente al lector”.

Por su parte, Nubia Macías, directora general de la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara dijo que Latinoamérica no debe enfrentar los cambios que conllevan la digitalización de contenidos desde el temor ni mucho menos desde la inacción.

Advirtió que el libro electrónico “aún no marca tendencias claras” en Latinoamérica, como sí lo hace ya en Estados Unidos.

Recordó que de acuerdo con los datos del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, el mercado del libro digital en la región “representa apenas el siete por ciento del total de venta de libros”.

Mientras que en “Estados Unidos, según datos de la Association of American Publishers, la venta de e-books se incrementó el 115 % de 2020 a 2011, con un mercado que pasó de los 32.4 a los 69.9 millones de dólares”, indicó.
Tras la inauguración, se desarrollaron distintos paneles centrados en La economía del e-book, El blog versus periódico de papel, El futuro de la palabra escrita y la lectura y Los cambios en la cadena de producción y distribución.

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