Cultura
El circo pone el colofón a la temporada de la OFJ
La Cirque de la Symphonie y la Orquesta Filarmónica de Jalisco presentaron el espectáculo La OFJ y el circo
GUADALAJARA, JALISCO.- Sonoros y prolongados aplausos durante más de cinco minutos del público alzado en pie y un desfile de fuerza, sorpresas y emociones a cargo del
Cirque de la Symphonie y la Orquesta Filarmónica de Jalisco (
OFJ), dirigida por Héctor Guzmán, pusieron el viernes el colofón a la temporada de conciertos "Fusión" de la formación musical más representativa del Estado.
El espectáculo "La OFJ y el circo" preparado para la ocasión en el Teatro Diana cautivó la atención de los espectadores de principio a fin.
El Danzón número 2 de Arturo Márquez sirvió para abrir la velada y aderezar el derroche de sensualidad, contorsiones y levantamientos que una pareja de artistas del Cirque de la Symphonie ofreció con movimientos de tango, maravillando y robando los primeros aplausos de los espectadores reunidos en el Teatro Diana.
Después, durante la interpretación de la Danza bohemia de Georges Bizet, un profesional del malabarismo con aros dio muestra del dominio de la disciplina circense y en varias ocasiones provocó sonidos que sincronizó intencionalmente con la OFJ.
Llegado el turno para que los músicos tocaran la composición también de Bizet Toreador, el acróbata de cubo Sasha Streltsov corroboró el alto grado de dificultad del espectáculo, ya que la mayoría de los actos se realizó con la orquesta como fondo y el espacio de acciones en el piso se redujo a no más de cuatro metros por el largo del escenario.
Completaron la oferta musical de la primera parte del espectáculo Danza de los bufones, de Nicolai Rimsky y Korsakov; España, de Emmanuel Chabrier; Vals Suite Masquerade, de Aram Khachaturian; y Bacchanale, de Camille Saint-Saëns, piezas que permitieron apreciar el trabajo de la OFJ a las órdenes de la batuta de Guzmán, así como una muestra de equilibrio sobre plataformas girantes.
Tras el intermedio, la Danza de los cisnes compuesta por Tchaikovsky amenizó un apartado de ilusionismo con cuerdas que tuvo como invitado al director de la Orquesta Filarmónica de Jalisco. Casi al final del espectáculo, la selección musical vistió y acentuó actos de malabarismo, listones, hula-hula y números aéreos sobre cuerda y telas que causaron sorpresa y provocaron las ovaciones de los presentes que casi llenaron el Teatro Diana.
Una rutina de levantamiento y contorsiones con las notas del Bolero de Ravel puso punto final al concierto de clausura de la temporada "Fusión" de la OFJ.
Al inicio del espectáculo, los números circenses provocaron aplausos y ovaciones espontáneos que algunos callaron por protocolo y respeto a la formación musical. Sin embargo, durante el desarrollo de la velada, las muestras de reconocimiento por parte del público fueron una constante.
En el balance de los resultados obtenidos con el ciclo "Fusión", Juan Pablo Alvear, gerente general de la Filarmónica de Jalisco, destaca que "es la primera temporada de la OFJ que el Teatro Degollado, en muchos años, no había estado tan lleno. En cuestión de públicos, ha sido completa y totalmente un éxito. La gente esta reencontrándose con la orquesta y un edificio patrimonio".
El espectáculo "La OFJ y el circo" preparado para la ocasión en el Teatro Diana cautivó la atención de los espectadores de principio a fin.
El Danzón número 2 de Arturo Márquez sirvió para abrir la velada y aderezar el derroche de sensualidad, contorsiones y levantamientos que una pareja de artistas del Cirque de la Symphonie ofreció con movimientos de tango, maravillando y robando los primeros aplausos de los espectadores reunidos en el Teatro Diana.
Después, durante la interpretación de la Danza bohemia de Georges Bizet, un profesional del malabarismo con aros dio muestra del dominio de la disciplina circense y en varias ocasiones provocó sonidos que sincronizó intencionalmente con la OFJ.
Llegado el turno para que los músicos tocaran la composición también de Bizet Toreador, el acróbata de cubo Sasha Streltsov corroboró el alto grado de dificultad del espectáculo, ya que la mayoría de los actos se realizó con la orquesta como fondo y el espacio de acciones en el piso se redujo a no más de cuatro metros por el largo del escenario.
Completaron la oferta musical de la primera parte del espectáculo Danza de los bufones, de Nicolai Rimsky y Korsakov; España, de Emmanuel Chabrier; Vals Suite Masquerade, de Aram Khachaturian; y Bacchanale, de Camille Saint-Saëns, piezas que permitieron apreciar el trabajo de la OFJ a las órdenes de la batuta de Guzmán, así como una muestra de equilibrio sobre plataformas girantes.
Tras el intermedio, la Danza de los cisnes compuesta por Tchaikovsky amenizó un apartado de ilusionismo con cuerdas que tuvo como invitado al director de la Orquesta Filarmónica de Jalisco. Casi al final del espectáculo, la selección musical vistió y acentuó actos de malabarismo, listones, hula-hula y números aéreos sobre cuerda y telas que causaron sorpresa y provocaron las ovaciones de los presentes que casi llenaron el Teatro Diana.
Una rutina de levantamiento y contorsiones con las notas del Bolero de Ravel puso punto final al concierto de clausura de la temporada "Fusión" de la OFJ.
Al inicio del espectáculo, los números circenses provocaron aplausos y ovaciones espontáneos que algunos callaron por protocolo y respeto a la formación musical. Sin embargo, durante el desarrollo de la velada, las muestras de reconocimiento por parte del público fueron una constante.
En el balance de los resultados obtenidos con el ciclo "Fusión", Juan Pablo Alvear, gerente general de la Filarmónica de Jalisco, destaca que "es la primera temporada de la OFJ que el Teatro Degollado, en muchos años, no había estado tan lleno. En cuestión de públicos, ha sido completa y totalmente un éxito. La gente esta reencontrándose con la orquesta y un edificio patrimonio".