Cultura

El cabaret, un espacio para la crítica y la reflexión

Este fin de semana la cartelera del Teatro Vivian Blumenthal ofrece opciones para grandes y chicos

GUADALAJARA, JALISCO (20/FEB/2015).- En “Petunia: Sola en Samborts”, César Enríquez —director de la puesta en escena— explora los temas de la equidad de género, discriminación y misoginia. Su formato entra en el género del cabaret, con un espectáculo musical que mezcla el clown y la crítica social.

César Enríquez comentó sobre la protagonista del unipersonal: "Le pagan muy poco, no tiene pareja, pero ella cree que vive en un mundo ideal, como muchos creen en el país, cuando realmente vivimos una cosa terrible, pero que la pintan como si estuviera bien. En Petunia uno de los temas centrales es desamor, y sobre todo discriminación, algo de lo que yo he sufrido mucho, igual que muchos mexicanos. Con la belleza estereotípica, de que una mujer debe ser delgada, blanca, con senos duros... y encontrarte una mesera con sobrepeso, morena, pero que es un amor de persona, ahí está el juego".
 
La pieza explora lo triste que puede ser “La Hora Feliz”, sobre todo cuando el personaje central, Petunia, canta y meserea en un bar al que nadie va.

El texto fue trabajo en coautoría entre el propio Enríquez y Gustavo Proal, con la vida de una mesera como pretexto para hacer una crítica social sobre la explotación laboral, la depresión, la soledad, la misoginia, la homofobia y la discriminación en general. “El personaje es mujer enamoradiza, que aunque quiere mantener una actitud positiva con ganas de salir adelante se topa con la realidad de un país que le trunca todo”.

Para ambientar la presentación hay una buena selección de música, inspirada en el teatro musical, pero con letra y acordes modificadas, según aclaró Enríquez. El encargado de la musicalización es Álvaro Herrera.

En “Petunia”, el público participa como si fuese la gente que asiste al bar: “Con eso juego: de pronto participan, pasan al escenario. El teatro de cabaret tiene ese característica interactiva”.

Sobre el carácter que puede tener una obra de teatro de cabaret y la crítica que representa, Enríquez afirma que “la risa es liberadora, es catártica: es importante reírnos con consciencia, hay demasiada comedia fácil, sencilla, que busca el albur, pero va solamente a la misoginia, a la homofobia. Lo que hace el cabaret es todo lo contrario, es comedia, pero beneficia a la sociedad civil, eso es lo importante”.

“Petunia: Sola en Samborts” es una puesta en escena hecha con mucho empeño, no sólo en el momento de la función, sino desde su génesis: “Me divierto mucho en los textos, cuando los escribo río y lloro, pero me divierto. Eso pasa también en el espectáculo frente al público: hay diversión, pero hay mucho dolor implícito”.

Historias de niños y de papás


Algunos menores son curiosos y les gusta preguntarlo todo, desde lo más elemental hasta lo filosófico. A otros les gusta decir que ya son “niños grandes” y les preocupa que se les tome como lo contrario.

Jesús Sánchez observó lo anterior gracias a su trabajo en el Museo del Globo y decidió aprovechar la experiencia como director de Diagonal Teatro para crear una obra que hablara de su necesidad por crecer y otras preocupaciones que atañen a los infantes.

Así nació “Dicen que las tortugas no sueñan”, montaje que se presenta  los domingos en el Teatro Vivian Blumenthal.

Felipe Curiel, actor de la obra y autor —junto a Marisol Soto Díaz— explicó que la puesta en escena es un trabajo colectivo en el que todos han colaborado, ya que la idea ha ido evolucionando gracias  a las aportaciones de los miembros del grupo teatral. “La intención de Marisol y Jesús es querer hablar de cosas que les tocaba vivir con los niños. Que realmente les sean cercanas”.

El joven detalló que se basaron en el cuento “Yo quiero una tortuga”, que habla de la necesidad que tienen los niños por ver el crecimiento, explorar, descubrir y crear, y a partir de él hicieron una historia que habla de los sueños, sobre crecer y la familia.

“Dicen que las tortugas no sueñan” cuenta la historia de Martín, un niño que un día encuentra una tortuga y se da cuenta de que es especial, porque crece conforme acumula experiencias. Curiel indicó que el menor vive en un contexto social complicado porque en su casa lo reprimen sus padres y en la escuela lo regañan por ser muy inquieto. Cuando encuentra al reptil decide que será su mascota y trata de esconderla de sus papás, quienes lo descubren, lo que hace que se meta en aprietos y su tortuga empiece a crecer más rápido de lo que debería.

“El niño aprende sobre el proceso de crecimiento, a tratar con sus papás, familia, maestra. También descubre que las preguntas que uno se hace no pueden ser respondidas en el momento, sino que la vida poco a poco da la experiencia para resolver las dudas”, dijo Felipe Curiel.

¡ASISTE!


“Petunia: Sola en Samborts” / Teatro Vivian Blumenthal / Sábado 21 de febrero a las 20:30 horas y domingo 22, a las 18:00 horas / Boletos: 120 pesos general.

“Dicen que las tortugas no sueñan” / Teatro Vivian Blumenthal / Domingos, a las 13:00 horas / Boletos: 60 pesos y 2 x 1 para niños / Tomás V. Gómez #125 entre Justo Sierra y Av. México.

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