Cultura
El Reina Sofía para Fina García Marruz
La poeta se convierte en la primera cubana en recibir esta distinción
SALAMANCA, ESPAÑA (22/NOV/2011).- Como un “homenaje implícito” al idioma español, “la lengua que nos une”, recibió desde su domicilio en La Habana la poeta Fina García Marruz, de 88 años, el XX Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía, convirtiéndose en el primer literato de Cuba en recibir esta distinción.
Fue su nieto, José Adrián Vitier, el encargado de recoger el galardón –la tarde de ayer– en la Universidad de Salamanca, durante un acto presidido por la reina Sofía. Ahí, sin estar físicamente, la poeta estuvo presente a través de un video grabado en su casa, pues debido a su avanzada edad no pudo viajar a España para dar sus impresiones en torno al galardón.
Rodeada de libros, García Marruz (La Habana, 1923) dijo sentirse “profundamente emocionada” por recibir un premio con el que se reconoce la trayectoria literaria de grandes poetas, pero también la cultura de su país, la revista Orígenes de Arte y Literatura y a la española María Zambrano, que recaló en la isla en la primera mitad del siglo XX y fue una de las impulsoras de la publicación, semillero de poetas.
Con voz clara, recordó en su breve intervención las influencias que para su obra y su persona tuvo el haber conocido en su país a Juan Ramón Jiménez y a Rafael Alberti, entre otros grandes poetas del siglo XX.
“Otra hubiera sido nuestra obra y nuestra vida de no haberlos conocido”, aseguró la escritora ante la atenta mirada de las decenas de personas que abarrotaron el Paraninfo del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca.
José Adrián Vitier recogió el galardón en nombre de su abuela asegurando que se trata de “un premio a la poesía, a la esperanza”.
El presidente del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, Nicolás Martínez-Fresno, destacó las claves de la poesía de Fina, la cual, dijo, “recurre a la mirada, a lo individual, para descubrir la esencia profunda de las cosas”.
El rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández, también elogió las características de una poesía a través de la cual la autora premiada “hace una apología casi franciscana de la austeridad”.
Aunque habitualmente el galardón se entrega en el Palacio Real de Madrid, en esta ocasión el acto se trasladó a Salamanca coincidiendo con el vigésimo aniversario de su creación.
La distinción está dotada con un premio en metálico de 42 mil 100 euros, un diploma, la edición de una antología de la obra de la autora, una velada de poesía y unas jornadas de estudio, con la participación, siempre que sea posible, de la galardonada.
Fina García Marruz (La Habana, 1923) perteneció al grupo poético de la revista Orígenes de Arte y Literatura que en la capital cubana, durante los años cincuenta del pasado siglo, dirigió José Lezama Lima, época en la que publicó sus primeros poemarios: Las miradas perdidas (1944-1950) y Visitaciones (1959). Es autora también de Viaje a Nicaragua (1987), Habana del Centro (1997) y Obra poética (2008).
Fue su nieto, José Adrián Vitier, el encargado de recoger el galardón –la tarde de ayer– en la Universidad de Salamanca, durante un acto presidido por la reina Sofía. Ahí, sin estar físicamente, la poeta estuvo presente a través de un video grabado en su casa, pues debido a su avanzada edad no pudo viajar a España para dar sus impresiones en torno al galardón.
Rodeada de libros, García Marruz (La Habana, 1923) dijo sentirse “profundamente emocionada” por recibir un premio con el que se reconoce la trayectoria literaria de grandes poetas, pero también la cultura de su país, la revista Orígenes de Arte y Literatura y a la española María Zambrano, que recaló en la isla en la primera mitad del siglo XX y fue una de las impulsoras de la publicación, semillero de poetas.
Con voz clara, recordó en su breve intervención las influencias que para su obra y su persona tuvo el haber conocido en su país a Juan Ramón Jiménez y a Rafael Alberti, entre otros grandes poetas del siglo XX.
“Otra hubiera sido nuestra obra y nuestra vida de no haberlos conocido”, aseguró la escritora ante la atenta mirada de las decenas de personas que abarrotaron el Paraninfo del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca.
José Adrián Vitier recogió el galardón en nombre de su abuela asegurando que se trata de “un premio a la poesía, a la esperanza”.
El presidente del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, Nicolás Martínez-Fresno, destacó las claves de la poesía de Fina, la cual, dijo, “recurre a la mirada, a lo individual, para descubrir la esencia profunda de las cosas”.
El rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández, también elogió las características de una poesía a través de la cual la autora premiada “hace una apología casi franciscana de la austeridad”.
Aunque habitualmente el galardón se entrega en el Palacio Real de Madrid, en esta ocasión el acto se trasladó a Salamanca coincidiendo con el vigésimo aniversario de su creación.
La distinción está dotada con un premio en metálico de 42 mil 100 euros, un diploma, la edición de una antología de la obra de la autora, una velada de poesía y unas jornadas de estudio, con la participación, siempre que sea posible, de la galardonada.
Fina García Marruz (La Habana, 1923) perteneció al grupo poético de la revista Orígenes de Arte y Literatura que en la capital cubana, durante los años cincuenta del pasado siglo, dirigió José Lezama Lima, época en la que publicó sus primeros poemarios: Las miradas perdidas (1944-1950) y Visitaciones (1959). Es autora también de Viaje a Nicaragua (1987), Habana del Centro (1997) y Obra poética (2008).