Cultura
El Museo de las Artes afronta el reto de crecer
Como un estilo de vida “excitante” y “emocionante” califica la gestión que realiza Suny Ramírez al frente del Musa
GUADALAJARA,JALISCO.-Luego de 15 años de vida del Museo de las Artes (Musa) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y de consolidarse como uno de los recintos más importantes de Jalisco para exhibir la obra de jóvenes y consagrados talentos, las exigencias y expectativas cada año que pasa son mayores, por lo que el reto principal para 2010 sea “crecer en espacio”, según Suny Ramírez, responsable del lugar.
Concibe la complicada situación económica del país como una oportunidad de inversión en el ámbito cultural y no de gasto, para que se promueva la diversidad de la oferta cultural no sólo en el Estado, sino en todo el territorio nacional.
“Quisiera que se asignara más presupuesto, efectivamente, pero no nada más al museo, sino en general; que tanto el gobierno federal, como el gobierno estatal y la UdeG le asignaran más a los proyectos culturales. Eso es lo deseable, lo que todas las personas que estamos involucradas en este tipo de trabajo,quisiéramos, pero desafortunadamente no es así.
Entonces, ¿qué pediríamos? Que hubiera más presupuesto, que se asigne más presupuesto a los proyectos culturales, pero a nivel nacional, a nivel estatal y en el caso particular de la Universidad de Guadalajara”, manifiesta Ramírez.
Para el ejercicio de 2009 el presupuesto con que contó el Musa fue de un millón 382 mil pesos, cantidad que su titular considera “muy poca” para montar exposiciones de calidad.
“Si uno ve la programación -señala-, se da cuenta que es muy creativa, con muy buenos contratos que tenemos con otros museos e instituciones. Ésa es una muy buena gestión de que lleguen proyectos importantes destinándole recursos no exagerados, es decir, recursos lógicos para el presupuesto que tenemos asignado”.
A lo largo de este año que está a punto de terminar, el Musa acogió ocho exposiciones intramuros y tres actividades extramuros, más una muestra homenaje a Juan Kraeppellin, lo que quiere decir que “todos los proyectos que nos planteamos al inicio de 2009 y toda nuestra programación la cumplimos cabalmente”, destaca Suny Ramírez, quien tiene 13 años al frente del recinto.
Viaje en el arte italiano 1950-1980; Nuevas adquisiciones de la Colección Permanente; Sala de Espera, de Renata Trejo; Los Cristos, de Julián Pablo; Filo profundo, de Ricardo Pinto; Delirios de razón, de David LaChapelle; Vexing, voces femeninas del East L.A.; y Los Ángeles de Julius Shulman fueron las muestras que engalanaron las salas del museo en 2009, con presencia de artistas locales e internacionales.
Para la directora del Musa, cada una de estas exposiciones “tiene su grado de dificultad y todas son importantes. Sería injusto para cualquier artista o para cualquier proyecto señalar alguna como la mejor”.
Desde su fundación en 1994, el Museo de las Artes ha tenido muy clara su línea de trabajo, que se divide en tres ejes: artistas emergentes, nacionales e internacionales.
“Una gran satisfacción y una gran experiencia” es lo que han dejado las cerca de 150 exposiciones que han vestido los muros del recinto ubicado en la parte posterior del Paraninfo Enrique Díaz de León desde hace 15 años.
Pintura, fotografía, escultura, grabado, dibujo, instalación, performance, conferencias y exhibición de películas son algunas de las actividades que ha albergado el espacio cultural universitario.
Autoexigencia y coherencia son las dos palabras con las que Suny Ramírez difiniría la gestión que tiene al frente del Musa. “Somos muy coherentes con nuestra realidad, con la infraestructura física que tenemos, con los recursos que nos asignan. Entonces, tratamos de que las exposiciones sean coherentes con el presupuesto y el espacio”.
En el apartado de los proyectos, la directora del Musa cuenta que “queremos cada vez exposiciones más importantes, tal vez con artistas que nunca soñamos que iban a llegar”. Pero agrega que para lograrlo, al interior de la administración del museo “debemos tener una buena gestión y apoyos de la iniciativa privada”.
Un estilo de vida
Sunny Ramírez define su vida al frente de un museo como “extraordinaria, ya que al trabajar con artistas estamos en un ambiente emocionante, con una carga de intensidad y emocional muy fuerte. Trabajamos con lo que el artista trae dentro, con lo que quiere plasmar y que la gente interactúe con ellos”.
Lejos de ver como un “trabajo terrible” su labor al frente del Museo de las Artes, su directora dice tajante que “esto no es un trabajo, vivimos. Esto es un estilo de vida”
Por lo mismo, su trabajo no lo ve como tal, sino como “una recompensa”, por compartir experiencias con diferentes creadores que le han ayudado a disfrutar su trabajo de una manera “excitante y emocionante”.
Algunas números
En el presente año, el Museo de las Artes recibió aproximadamente 36 mil visitantes, en un total de ocho exposiciones intramuros y tres extramuros. Para el ejercicio 2009 gestionó un millón 382 mil pesos, lo que permitió cumplir con los 11 proyectos programados.
“Queremos cada vez exposiciones más importantes, tal vez con artistas que nunca soñamos que iban a llegar”
Suny Ramírez, directora del Musa.
Concibe la complicada situación económica del país como una oportunidad de inversión en el ámbito cultural y no de gasto, para que se promueva la diversidad de la oferta cultural no sólo en el Estado, sino en todo el territorio nacional.
“Quisiera que se asignara más presupuesto, efectivamente, pero no nada más al museo, sino en general; que tanto el gobierno federal, como el gobierno estatal y la UdeG le asignaran más a los proyectos culturales. Eso es lo deseable, lo que todas las personas que estamos involucradas en este tipo de trabajo,quisiéramos, pero desafortunadamente no es así.
Entonces, ¿qué pediríamos? Que hubiera más presupuesto, que se asigne más presupuesto a los proyectos culturales, pero a nivel nacional, a nivel estatal y en el caso particular de la Universidad de Guadalajara”, manifiesta Ramírez.
Para el ejercicio de 2009 el presupuesto con que contó el Musa fue de un millón 382 mil pesos, cantidad que su titular considera “muy poca” para montar exposiciones de calidad.
“Si uno ve la programación -señala-, se da cuenta que es muy creativa, con muy buenos contratos que tenemos con otros museos e instituciones. Ésa es una muy buena gestión de que lleguen proyectos importantes destinándole recursos no exagerados, es decir, recursos lógicos para el presupuesto que tenemos asignado”.
A lo largo de este año que está a punto de terminar, el Musa acogió ocho exposiciones intramuros y tres actividades extramuros, más una muestra homenaje a Juan Kraeppellin, lo que quiere decir que “todos los proyectos que nos planteamos al inicio de 2009 y toda nuestra programación la cumplimos cabalmente”, destaca Suny Ramírez, quien tiene 13 años al frente del recinto.
Viaje en el arte italiano 1950-1980; Nuevas adquisiciones de la Colección Permanente; Sala de Espera, de Renata Trejo; Los Cristos, de Julián Pablo; Filo profundo, de Ricardo Pinto; Delirios de razón, de David LaChapelle; Vexing, voces femeninas del East L.A.; y Los Ángeles de Julius Shulman fueron las muestras que engalanaron las salas del museo en 2009, con presencia de artistas locales e internacionales.
Para la directora del Musa, cada una de estas exposiciones “tiene su grado de dificultad y todas son importantes. Sería injusto para cualquier artista o para cualquier proyecto señalar alguna como la mejor”.
Desde su fundación en 1994, el Museo de las Artes ha tenido muy clara su línea de trabajo, que se divide en tres ejes: artistas emergentes, nacionales e internacionales.
“Una gran satisfacción y una gran experiencia” es lo que han dejado las cerca de 150 exposiciones que han vestido los muros del recinto ubicado en la parte posterior del Paraninfo Enrique Díaz de León desde hace 15 años.
Pintura, fotografía, escultura, grabado, dibujo, instalación, performance, conferencias y exhibición de películas son algunas de las actividades que ha albergado el espacio cultural universitario.
Autoexigencia y coherencia son las dos palabras con las que Suny Ramírez difiniría la gestión que tiene al frente del Musa. “Somos muy coherentes con nuestra realidad, con la infraestructura física que tenemos, con los recursos que nos asignan. Entonces, tratamos de que las exposiciones sean coherentes con el presupuesto y el espacio”.
En el apartado de los proyectos, la directora del Musa cuenta que “queremos cada vez exposiciones más importantes, tal vez con artistas que nunca soñamos que iban a llegar”. Pero agrega que para lograrlo, al interior de la administración del museo “debemos tener una buena gestión y apoyos de la iniciativa privada”.
Un estilo de vida
Sunny Ramírez define su vida al frente de un museo como “extraordinaria, ya que al trabajar con artistas estamos en un ambiente emocionante, con una carga de intensidad y emocional muy fuerte. Trabajamos con lo que el artista trae dentro, con lo que quiere plasmar y que la gente interactúe con ellos”.
Lejos de ver como un “trabajo terrible” su labor al frente del Museo de las Artes, su directora dice tajante que “esto no es un trabajo, vivimos. Esto es un estilo de vida”
Por lo mismo, su trabajo no lo ve como tal, sino como “una recompensa”, por compartir experiencias con diferentes creadores que le han ayudado a disfrutar su trabajo de una manera “excitante y emocionante”.
Algunas números
En el presente año, el Museo de las Artes recibió aproximadamente 36 mil visitantes, en un total de ocho exposiciones intramuros y tres extramuros. Para el ejercicio 2009 gestionó un millón 382 mil pesos, lo que permitió cumplir con los 11 proyectos programados.
“Queremos cada vez exposiciones más importantes, tal vez con artistas que nunca soñamos que iban a llegar”
Suny Ramírez, directora del Musa.