Cultura

Editores se manifiestan a favor del libro

La invitación durante la clausura de La primera Feria del Libro Independiente en Guadalajara, fue repensar las estrategias de lectura y venta de los ejemplares editados por sellos independientes

GUADALAJARA, JALISCO (18/AGO/2010).-   La primera Feria del Libro Independiente en Guadalajara concluyó ayer con la lectura de un manifiesto a favor de los autores, los lectores y los editores. El documento es una réplica de lo que se leyó durante el encuentro similar realizado antes en la Ciudad de México.

La lectura de la carta es el registro de la primera Feria del Libro Independiente, que se realizó del 5 al 17 de agosto. Así, frente a los stands de las 15 casas de publicación participantes, casi una veintena de lectores fueron testigos de la ceremonia de clausura guiada por el director de la Librería “José Luis Martínez” del Fondo de Cultura Económica (FCE), Miguel Ángel Serrano; el director de Ediciones Arlequín, Felipe Ponce, y el director de Mantis Editores, Luis Armenta Malpica, quienes agradecieron a las personas que visitaron el espacio y asistieron a las diferentes mesas de debate.

Felipe Ponce leyó la Declaración de las Editoriales Independientes, documento que destaca la urgencia de lograr “la colaboración entre los diversos actores que intervienen en la cadena del libro a fin de establecer y aplicar políticas públicas que promuevan y, al mismo tiempo, den viabilidad a la industria independiente y nacional del libro”.

Otra de las peticiones fue impulsar la circulación del libro independiente, “a través de una mayor y duradera exhibición en las librerías del Estado”.

La invitación durante la clausura fue repensar las estrategias de lectura y venta de los ejemplares editados por sellos independientes. Además, se dio a conocer que el encuentro cerró con número negros, pese a lo desafortunado del periodo vacacional.
 
Habrá segunda vuelta
 
La Feria del Libro Independiente que se realizó en la ciudad, del 5 al 17 de agosto, fue una réplica de la celebrada en mayo en la capital del país. En total se logró convocar a 50 sellos editoriales mexicanos en la librería conocida como la “Joseluisa”.

Miguel Ángel Serrano destacó que el encuentro fue más pequeño al de la Ciudad de México, donde se expusieron más de 17 mil ejemplares y se vendieron casi 200 mil pesos, mientras que en Guadalajara sólo se mostraron cinco mil ejemplares y los números llegaron a más de 60 mil pesos.

Para Felipe Ponce, una segunda edición de la Feria del Libro Independiente es una realidad, debido a la aceptación y a la participación del público, aunque reconoce que será necesario realizar algunas modificaciones, una de ellas la fecha del encuentro, pues el periodo vacacional no benefició en términos de afluencia y ventas. Sin embargo, los números dejaron contentos a los editores participantes.

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