Cultura
Da Jandra explora la animalidad en el relato
Llegan a las librerías el volumen de cuentos Zoomorfías y el ensayo sobre filosofía La gramática del tiempo
GUADALAJARA, JALISCO.- El escritor chiapaneco Leonardo Da Jandra irrumpe en el panorama literario con dos nuevas entregas: Zoomorfías y La gramática del tiempo, ambos títulos incluidos en el catálogo correspondiente a 2009 del sello Almadía y disponibles ya en las librerías de Guadalajara.
El autor comenta que se encuentra en una etapa distinta de su vida, marcada por los cambios. Dejó la playa de Huatulco para mudarse a la capital oaxaqueña.
Este periodo de transformaciones afecta también al terreno profesional de Da Jandra, quien explora un género distinto: el relato. Zoomorfías es la prueba de este proceso de experimentación. La obra le tomó 13 años de su vida y el resultado son 13 cuentos donde el escritor invita al lector a enfrentar sus instintos, aquéllos que nublan la razón.
"Es mi único libro de relatos publicado. Yo no escribo relato porque no se me da; es un género de llegada y no de partida. Debería prohibirse el relato y la poesía a los menores de 50 años", expone Da Jandra.
El hilo que mantiene unidos los cuentos de Zoomorfías es un espacio mítico llamado Samahua, lugar que conserva un registro de la evolución de la humanidad y su caída.
Acerca del título del libro, su autor explica que se debe a que el hombre aún tiene latente una parte animal. "A veces decimos: ‘este gatito se parece a un humano’, pero en realidad es un reflejo de que nosotros nos parecemos al gatito. Esto ocurre porque la parte espiritual o racional del ser es desplazada por el instinto y es entonces cuando surge la animalidad".
Parte de la obra de Leonardo Da Jandra está influenciada por el chamanismo y en este sentido, dos conceptos con los que se puede asociar sus cuentos son los nahuales y el tonal. Pero su interés está en describir la pérdida de la identidad como detonante de la animalidad.
"Cuando se potencia la corporalidad sobre el intelecto y el espíritu, lo que pasa es que surge el animal que llevamos dentro. Hay que identificarlo, porque la animalidad no comparte, es intolerante y envidiosa. Es lo peor del hombre, pero si se potencia esa animalidad se complementa con lo que yo analicé en mi libro de filosofía La gramática del tiempo", detalla el escritor chiapaneco.
Aclara que sus dos recientes trabajos se complementan como lecturas. Zoomorfías conduce a La gramática del tiempo y viceversa. Este encuentro con los escritos de Da Jandra está determinado con la preferencia del lector.
Del transcurso del tiempo, el autor comenta que las personas que argumentan que el pasado fue mejor, truncan el presente y se niegan al futuro. "Hay que entender el devenir, el tránsito; evitar la fijación para comprender que somos imperfectos y somos seres en movimiento, porque todo lo que se detiene se muere, se agota. Yo lo que analizo en estas obras es cómo el hombre, por cuestiones múltiples, deja de ser dueño de su destino".
En el análisis de la actualidad, el escritor critica que "en este momento se ha agotado el liderazgo político, económico, empresarial. Estamos como a la deriva, porque el pueblo nunca ha tenido en sus manos el poder de decisión; su destino nunca ha estado en sus manos".
Además, cuestiona el poder y su latente animalidad. "El hombre es un ser que tiene una comunicación directa con Dios y no necesita teocracias parasitarias, porque posee la ley moral dentro de sí, por lo cual debe autogobernarse", dice.
Otra de las preocupaciones de Da Jandra es el futuro, algo que muestra en el título La gramática del tiempo. "El tiempo se instaura de manera histórica, en la mitología no hay tiempo. La mitología, para protegerse del tiempo, se convierte en literatura y le da origen a un impulso que hace que las culturas que no tienen mitología queden desarraigadas, como le sucede a la cultura norteamericana, que al borrar su pasado está obsesionada con el futuro y con la tecnología", comenta Lenardo Da Jandra .
"La animalidad no comparte, es intolerante y envidiosa. Es lo peor del hombre", Leonardo Da Jandra (escritor)
El autor
Leonardo Da Jandra nació en Chiapas en 1951. Una parte de su juventud la pasó en Galicia, España, pero regresó a México para cumplir un sueño, que duró casi 30 años: vivir con su esposa, la pintora Agar García, en la playa y escribir.
Actualmente, el autor radica en la capital de Oaxaca, en donde se encuentra la editorial que fundó hace cuatro años: Almadía.
Su obra se compone de novelas, ensayos y textos filosóficos.
Su trabajo le permitió ganar el Premio Nacional de Literatura en 1997.
La obra
° Entrecruzamientos I, II
y III
° Samahua
° Huatulqueños
° Bajo un sol herido
° La hispanidad: fiesta y rito
° La almadraba
° Los caprichos de la piel
° Presentáneos, pretéritos y póstreros
° Arousiada
El autor comenta que se encuentra en una etapa distinta de su vida, marcada por los cambios. Dejó la playa de Huatulco para mudarse a la capital oaxaqueña.
Este periodo de transformaciones afecta también al terreno profesional de Da Jandra, quien explora un género distinto: el relato. Zoomorfías es la prueba de este proceso de experimentación. La obra le tomó 13 años de su vida y el resultado son 13 cuentos donde el escritor invita al lector a enfrentar sus instintos, aquéllos que nublan la razón.
"Es mi único libro de relatos publicado. Yo no escribo relato porque no se me da; es un género de llegada y no de partida. Debería prohibirse el relato y la poesía a los menores de 50 años", expone Da Jandra.
El hilo que mantiene unidos los cuentos de Zoomorfías es un espacio mítico llamado Samahua, lugar que conserva un registro de la evolución de la humanidad y su caída.
Acerca del título del libro, su autor explica que se debe a que el hombre aún tiene latente una parte animal. "A veces decimos: ‘este gatito se parece a un humano’, pero en realidad es un reflejo de que nosotros nos parecemos al gatito. Esto ocurre porque la parte espiritual o racional del ser es desplazada por el instinto y es entonces cuando surge la animalidad".
Parte de la obra de Leonardo Da Jandra está influenciada por el chamanismo y en este sentido, dos conceptos con los que se puede asociar sus cuentos son los nahuales y el tonal. Pero su interés está en describir la pérdida de la identidad como detonante de la animalidad.
"Cuando se potencia la corporalidad sobre el intelecto y el espíritu, lo que pasa es que surge el animal que llevamos dentro. Hay que identificarlo, porque la animalidad no comparte, es intolerante y envidiosa. Es lo peor del hombre, pero si se potencia esa animalidad se complementa con lo que yo analicé en mi libro de filosofía La gramática del tiempo", detalla el escritor chiapaneco.
Aclara que sus dos recientes trabajos se complementan como lecturas. Zoomorfías conduce a La gramática del tiempo y viceversa. Este encuentro con los escritos de Da Jandra está determinado con la preferencia del lector.
Del transcurso del tiempo, el autor comenta que las personas que argumentan que el pasado fue mejor, truncan el presente y se niegan al futuro. "Hay que entender el devenir, el tránsito; evitar la fijación para comprender que somos imperfectos y somos seres en movimiento, porque todo lo que se detiene se muere, se agota. Yo lo que analizo en estas obras es cómo el hombre, por cuestiones múltiples, deja de ser dueño de su destino".
En el análisis de la actualidad, el escritor critica que "en este momento se ha agotado el liderazgo político, económico, empresarial. Estamos como a la deriva, porque el pueblo nunca ha tenido en sus manos el poder de decisión; su destino nunca ha estado en sus manos".
Además, cuestiona el poder y su latente animalidad. "El hombre es un ser que tiene una comunicación directa con Dios y no necesita teocracias parasitarias, porque posee la ley moral dentro de sí, por lo cual debe autogobernarse", dice.
Otra de las preocupaciones de Da Jandra es el futuro, algo que muestra en el título La gramática del tiempo. "El tiempo se instaura de manera histórica, en la mitología no hay tiempo. La mitología, para protegerse del tiempo, se convierte en literatura y le da origen a un impulso que hace que las culturas que no tienen mitología queden desarraigadas, como le sucede a la cultura norteamericana, que al borrar su pasado está obsesionada con el futuro y con la tecnología", comenta Lenardo Da Jandra .
"La animalidad no comparte, es intolerante y envidiosa. Es lo peor del hombre", Leonardo Da Jandra (escritor)
El autor
Leonardo Da Jandra nació en Chiapas en 1951. Una parte de su juventud la pasó en Galicia, España, pero regresó a México para cumplir un sueño, que duró casi 30 años: vivir con su esposa, la pintora Agar García, en la playa y escribir.
Actualmente, el autor radica en la capital de Oaxaca, en donde se encuentra la editorial que fundó hace cuatro años: Almadía.
Su obra se compone de novelas, ensayos y textos filosóficos.
Su trabajo le permitió ganar el Premio Nacional de Literatura en 1997.
La obra
° Entrecruzamientos I, II
y III
° Samahua
° Huatulqueños
° Bajo un sol herido
° La hispanidad: fiesta y rito
° La almadraba
° Los caprichos de la piel
° Presentáneos, pretéritos y póstreros
° Arousiada