Cultura
Consejo egipcio veta venta de antigüedades
El máximo responsable del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio (CSA), Zahi Hawas, aseguró que las reformas aprobadas ayer no permiten la venta entre individuos o entidades
EL CAÍRO, EGIPTO.- El máximo responsable del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio (CSA), Zahi Hawas, insistió hoy en que la polémica ley de antigüedades, que ha sido reformada por el Parlamento, "sólo permite la venta de piezas al CSA" y nunca entre particulares o entidades.
Hawas hizo estas declaraciones a los periodistas en su primera reacción pública tras la aprobación ayer lunes de la reforma de la ley de antigüedades.
Tanto Hawas como el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, habían mostrado en un principio su rechazo a una propuesta del diputado Ahmed Ezz para legalizar la propiedad y el comercio de las antigüedades dentro de Egipto, una cuestión que desató la polémica en el país.
"Hemos luchado mucho por esta ley para proteger nuestras antigüedades que al final fue aprobada en el Parlamento por mayoría absoluta", afirmó Hawas, quien aseguró que está satisfecho con la medida.
El máximo responsable de las antigüedades egipcias explicó que la ley da un plazo de seis meses -a partir de ayer- a las personas que dispongan de antigüedades para que las registren en el CSA.
Asimismo, subrayó que una vez que una persona o institución informe sobre su intención de vender una pieza al organismo, éste responderá en un plazo de sesenta días.
"Quien tenga una pieza antigua, me tiene que informar para que se la registre, y si no me lo dice, lo pondré en la cárcel", advirtió Hawas.
En cuanto al comercio de antigüedades entre individuos, insistió en que "hay una cláusula en la ley que la prohíbe totalmente".
"Si uno quiere vender una pieza, me lo avisa, y yo, como (un departamento de) antigüedades, se lo compro a él", añadió Hawas.
Sin embargo, según la agencia de noticias oficial egipcia, MENA, la más importante de las enmiendas introducidas en la ley permite a particulares y entidades privadas comerciar con piezas arqueológicas siempre que lo notifiquen por escrito al CSA en un plazo de sesenta días.
Hawas hizo estas declaraciones a los periodistas en su primera reacción pública tras la aprobación ayer lunes de la reforma de la ley de antigüedades.
Tanto Hawas como el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, habían mostrado en un principio su rechazo a una propuesta del diputado Ahmed Ezz para legalizar la propiedad y el comercio de las antigüedades dentro de Egipto, una cuestión que desató la polémica en el país.
"Hemos luchado mucho por esta ley para proteger nuestras antigüedades que al final fue aprobada en el Parlamento por mayoría absoluta", afirmó Hawas, quien aseguró que está satisfecho con la medida.
El máximo responsable de las antigüedades egipcias explicó que la ley da un plazo de seis meses -a partir de ayer- a las personas que dispongan de antigüedades para que las registren en el CSA.
Asimismo, subrayó que una vez que una persona o institución informe sobre su intención de vender una pieza al organismo, éste responderá en un plazo de sesenta días.
"Quien tenga una pieza antigua, me tiene que informar para que se la registre, y si no me lo dice, lo pondré en la cárcel", advirtió Hawas.
En cuanto al comercio de antigüedades entre individuos, insistió en que "hay una cláusula en la ley que la prohíbe totalmente".
"Si uno quiere vender una pieza, me lo avisa, y yo, como (un departamento de) antigüedades, se lo compro a él", añadió Hawas.
Sin embargo, según la agencia de noticias oficial egipcia, MENA, la más importante de las enmiendas introducidas en la ley permite a particulares y entidades privadas comerciar con piezas arqueológicas siempre que lo notifiquen por escrito al CSA en un plazo de sesenta días.