Cultura
Conmemoran el natalicio de José Juan Tablada
La obra del fallecido poeta 'es de un espectro tan vasto como generoso y tan exigente como innovador', afirmó Vicente Quirarte
MÉXICO.- La obra del fallecido poeta José Juan Tablada 'es de un espectro tan vasto como generoso y tan exigente como innovador', afirmó el director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, Vicente Quirarte, al conmemorarse este sábado 139 años de su natalicio.
Así lo consideraron especialistas como Quirarte, Enrique González y Ramón López Velarde en una mesa redonda celebrada en la referida institución.
'Tablada fue uno de los escritores que fundaron la modernidad literaria de México junto con López Velarde, Manuel Gutiérrez Nájera y Enrique González Martínez. Fue y es, sobre todo, un gran poeta, pero en la prosa también fue un maestro', opinaron.
Poeta, periodista y diplomático mexicano, José Juan Tablada, estudió en el Colegio Militar en el Castillo de Chapultepec. Continuó sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria, donde aprendió pintura, la cual fue una de sus aficiones, y trabajó como empleado administrativo de los ferrocarriles.
Tras conocer de niño al poeta ciego Manuel M. Flores, Tablada comenzó a colaborar en periódico 'El Universal' a la edad de 19 años, con poemas y crónicas dominicales en la sección llamada 'Rostros y máscaras'.
Colaboró también para 'El Mundo Ilustrado', 'Revista de Revistas', 'Excélsior' y el 'Universal Ilustrado'. Trabajó también para periódicos de Caracas, Bogotá, La Habana y Nueva York.
Escribió para revistas literarias como la 'Revista Azul', la 'Revista Moderna', 'La Falange' y 'El Maestro'. Fue fundador de la revista 'Mexican Art and Life'.
En 1894 publicó en la 'Revista Azul' el poema 'Onix', el cual lo dio a conocer como un autor prestigioso. Su primer libro de poesía 'El florilegio' lo publicó en 1899.
Como Modernista en su primera etapa, defendió esta corriente en la 'Revista Moderna', en la cual publicó y tradujo artículos entre 1889 y 1911.
Su constante voluntad de renovación lo hizo en vida uno de los autores más admirados por los poetas jóvenes contemporáneos con contradictorias ideas políticas, la lealtad a la belleza y su poderosa capacidad creadora.
Intervino en política, llegando a ocupar puestos diplomáticos en Francia, Japón, Colombia y Estados Unidos.
En su viaje a Japón, en 1900, mostró interés por el ejemplo naturalista de los japoneses cuya estética, según él, permitía una interpretación plástica de la naturaleza, de ahí su gusto por los 'haikus'.
"Todo el mundo piensa que puede hacer haikús y muchos los hacen, pero en México no se conoce uno solo que supere a esas pequeñas obras maestras que son 'El saúz', 'Los sapos', 'El ruiseñor', 'La araña', 'La Luna', 'Un mono', 'Peces voladores', 'Sandía' y otros más.
Fue opositor de la política de Francisco I. Madero y publicó una sátira llamada 'Madero-Chantecler', en 1910. Colaboró para el gobierno de Victoriano Huerta y tras la caída de éste en 1914, se trasladó a Nueva York.
En 1918, el presidente Venustiano Carranza lo nombró secretario del Servicio Exterior y por tal motivo se mudó a Caracas donde realizó una labor cultural, impartiendo conferencias y realizando publicaciones.
En 1920 se trasladó a Quito, pero decidió renunciar a su puesto diplomático por no adaptarse a la altura sobre el nivel del mar de la ciudad.
Tras una breve estancia en la Ciudad de México, regresó a Nueva York y fundó la Librería de los Latinos.
Durante un breve regreso a la Ciudad de México entre 1922 y 1923, un grupo de escritores lo nombró 'poeta representativo de la juventud'. Residiendo en Nueva York, fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua en 1928.
Tablada falleció en Nueva York, el 2 de agosto de 1945. Sus restos fueron depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres, a iniciativa de la Academia Mexicana de la Lengua.
Así lo consideraron especialistas como Quirarte, Enrique González y Ramón López Velarde en una mesa redonda celebrada en la referida institución.
'Tablada fue uno de los escritores que fundaron la modernidad literaria de México junto con López Velarde, Manuel Gutiérrez Nájera y Enrique González Martínez. Fue y es, sobre todo, un gran poeta, pero en la prosa también fue un maestro', opinaron.
Poeta, periodista y diplomático mexicano, José Juan Tablada, estudió en el Colegio Militar en el Castillo de Chapultepec. Continuó sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria, donde aprendió pintura, la cual fue una de sus aficiones, y trabajó como empleado administrativo de los ferrocarriles.
Tras conocer de niño al poeta ciego Manuel M. Flores, Tablada comenzó a colaborar en periódico 'El Universal' a la edad de 19 años, con poemas y crónicas dominicales en la sección llamada 'Rostros y máscaras'.
Colaboró también para 'El Mundo Ilustrado', 'Revista de Revistas', 'Excélsior' y el 'Universal Ilustrado'. Trabajó también para periódicos de Caracas, Bogotá, La Habana y Nueva York.
Escribió para revistas literarias como la 'Revista Azul', la 'Revista Moderna', 'La Falange' y 'El Maestro'. Fue fundador de la revista 'Mexican Art and Life'.
En 1894 publicó en la 'Revista Azul' el poema 'Onix', el cual lo dio a conocer como un autor prestigioso. Su primer libro de poesía 'El florilegio' lo publicó en 1899.
Como Modernista en su primera etapa, defendió esta corriente en la 'Revista Moderna', en la cual publicó y tradujo artículos entre 1889 y 1911.
Su constante voluntad de renovación lo hizo en vida uno de los autores más admirados por los poetas jóvenes contemporáneos con contradictorias ideas políticas, la lealtad a la belleza y su poderosa capacidad creadora.
Intervino en política, llegando a ocupar puestos diplomáticos en Francia, Japón, Colombia y Estados Unidos.
En su viaje a Japón, en 1900, mostró interés por el ejemplo naturalista de los japoneses cuya estética, según él, permitía una interpretación plástica de la naturaleza, de ahí su gusto por los 'haikus'.
"Todo el mundo piensa que puede hacer haikús y muchos los hacen, pero en México no se conoce uno solo que supere a esas pequeñas obras maestras que son 'El saúz', 'Los sapos', 'El ruiseñor', 'La araña', 'La Luna', 'Un mono', 'Peces voladores', 'Sandía' y otros más.
Fue opositor de la política de Francisco I. Madero y publicó una sátira llamada 'Madero-Chantecler', en 1910. Colaboró para el gobierno de Victoriano Huerta y tras la caída de éste en 1914, se trasladó a Nueva York.
En 1918, el presidente Venustiano Carranza lo nombró secretario del Servicio Exterior y por tal motivo se mudó a Caracas donde realizó una labor cultural, impartiendo conferencias y realizando publicaciones.
En 1920 se trasladó a Quito, pero decidió renunciar a su puesto diplomático por no adaptarse a la altura sobre el nivel del mar de la ciudad.
Tras una breve estancia en la Ciudad de México, regresó a Nueva York y fundó la Librería de los Latinos.
Durante un breve regreso a la Ciudad de México entre 1922 y 1923, un grupo de escritores lo nombró 'poeta representativo de la juventud'. Residiendo en Nueva York, fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua en 1928.
Tablada falleció en Nueva York, el 2 de agosto de 1945. Sus restos fueron depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres, a iniciativa de la Academia Mexicana de la Lengua.