Cultura
Casa manufacturera de porcelana alemana celebra 250 años
El Castillo Hohenzollern, es sede de una exposición de objetos de frágil pero extraordinaria belleza por el festejo de 250 años La Casa Manufacturera de Porcelana Alemana
BERLÍN, ALEMANIA (09/JUL/2013).- La Casa Manufacturera de Porcelana Alemana (KPM) celebra sus 250 años con una exposición de objetos de frágil pero extraordinaria belleza, la cual tiene lugar en el Castillo Hohenzollern, cerca de la ciudad de Stuttgart.
El aniversario será conmemorado a través de varias iniciativas y en el Castillo de Burg Hohenzollern se podrá admirar piezas raras de diversos tipos de porcelana, muchas de las que proceden de colecciones privadas que nunca han sido expuestas al público.
En próximo 19 de septiembre se cumplirá un aniversario más de la ratificación del contrato de compra de la manufactura por parte del rey Federico El Grande. Se trata de la más antigua empresa de la capital alemana.
Aún así no es sólo una empresa histórica, sino que conjuga su historia con el éxito actual y su tradición con la innovación. La empresa sigue produciendo una de las más finas porcelanas del mundo.
"El significado de esta manufactura va sin embargo mucho más allá de una serie de platos, vasos, tazas y figuras", escribió en un artículo para la revista Museumsjournal el director de Castillos y Colecciones de la Fundación prusiana de Cultura en Berlín, Samuel Wittwer.
La historia de la KPM tiene que ver con acontecimientos económicos y sociales de Alemania.
"KPM fue también un espejo de la sociedad. Hasta los tiempos más recientes fue una empresa pública", recordó Wittwer. Pasó de ser una manufactura de la monarquía a una institución pública en 1918, hasta que en 2006 fue privatizada.
Como tal, "tuvo siempre que aguantar en su 250 años de historia fases de crisis y difíciles fases políticas que influenciaron negativamente su trabajo", añadió Wittwer.
Se exhibirán asimismo 18 colecciones con un total de 300 piezas de gran diversidad. Cada una de ellas, tal y como se explicará durante la exhibición, concentra una época o una temática.
Más allá de piezas de mesa, figuras, bustos y obras de arte de los clásicos de esta manufactura de los siglos XVIII y XX, en la exposición se pueden observar también piezas originales de la boda de George Federico de Prusia y Sofía de Isenburg, que tuvo lugar en 2011, un acontecimiento social en Alemania.
La exposición está acompañada por documentos históricos tal y como películas actuales que enseñan el funcionamiento de la manufactura al día de hoy.
Entre otros eventos que acompañarán las celebraciones acerca del aniversario hay la apertura del archivo privado de la KPM, cuyo contenido será expuesto en el castillo de Charlottenburg en Berlín a partir del próximo 19 de septiembre.
El aniversario será conmemorado a través de varias iniciativas y en el Castillo de Burg Hohenzollern se podrá admirar piezas raras de diversos tipos de porcelana, muchas de las que proceden de colecciones privadas que nunca han sido expuestas al público.
En próximo 19 de septiembre se cumplirá un aniversario más de la ratificación del contrato de compra de la manufactura por parte del rey Federico El Grande. Se trata de la más antigua empresa de la capital alemana.
Aún así no es sólo una empresa histórica, sino que conjuga su historia con el éxito actual y su tradición con la innovación. La empresa sigue produciendo una de las más finas porcelanas del mundo.
"El significado de esta manufactura va sin embargo mucho más allá de una serie de platos, vasos, tazas y figuras", escribió en un artículo para la revista Museumsjournal el director de Castillos y Colecciones de la Fundación prusiana de Cultura en Berlín, Samuel Wittwer.
La historia de la KPM tiene que ver con acontecimientos económicos y sociales de Alemania.
"KPM fue también un espejo de la sociedad. Hasta los tiempos más recientes fue una empresa pública", recordó Wittwer. Pasó de ser una manufactura de la monarquía a una institución pública en 1918, hasta que en 2006 fue privatizada.
Como tal, "tuvo siempre que aguantar en su 250 años de historia fases de crisis y difíciles fases políticas que influenciaron negativamente su trabajo", añadió Wittwer.
Se exhibirán asimismo 18 colecciones con un total de 300 piezas de gran diversidad. Cada una de ellas, tal y como se explicará durante la exhibición, concentra una época o una temática.
Más allá de piezas de mesa, figuras, bustos y obras de arte de los clásicos de esta manufactura de los siglos XVIII y XX, en la exposición se pueden observar también piezas originales de la boda de George Federico de Prusia y Sofía de Isenburg, que tuvo lugar en 2011, un acontecimiento social en Alemania.
La exposición está acompañada por documentos históricos tal y como películas actuales que enseñan el funcionamiento de la manufactura al día de hoy.
Entre otros eventos que acompañarán las celebraciones acerca del aniversario hay la apertura del archivo privado de la KPM, cuyo contenido será expuesto en el castillo de Charlottenburg en Berlín a partir del próximo 19 de septiembre.