Cultura

Casa Inverso sufre El síndrome Duchamp

La obra narra la historia de un migrante en Nueva York que sueña con ser comediante

GUADALAJARA, JALISCO (19/JUL/2013).- Con una mezcla que va del teatro físico, al de objetos, pasando por los títeres, la improvisación, el stand up y la técnica de clown, se estrenó ayer la puesta en escena El síndrome Duchamp en Casa Inverso.

La pieza, escrita por Antonio Vega, continuará sus presentaciones hasta el 21 de julio en el escenario ubicado en Santa Mónica No. 256 (el viernes y sábado a las 20:00 horas y el domingo a las 18:30 horas). La obra llega de la mano de Por Piedad Teatro Producciones y El Trapo Teatro luego de haber tenido una corta temporada en la Ciudad de México.

De acuerdo con los organizadores, la puesta en escena narra la historia de un migrante en Nueva York que sueña con ser comediante aunque en realidad trabaja como conserje en un club de comedia.

Su vida tranquila e inmersa en la soledad transcurre sin complicaciones al lado de sus dos amigos: una cucaracha y un pepenador chino, pero todo cambia cuando su madre ciega anuncia que lo visitará para presenciar su éxito.

En esta obra de teatro multidisciplinaria Vega explora distintas técnicas de interpretación para adentrarse en el complejo mundo de los comediantes. El montaje tiene el apoyo del estímulo a creadores escénicos del FONCA en 2010.

Para el dramaturgo, ese afán de mezclar diferentes técnicas en el escenario tiene que ver con las formas de expresión con las que ha trabajado en los últimos años.

“Esta obra se compone de cosas que me obsesionan”, reconoció.

“A nivel formal, la expresividad y posibilidades teatrales de objetos inanimados, contar la historia del mundo a partir de los objetos, y a nivel temático, la soledad, el fracaso y esa humanísima obsesión por la aprobación de nuestros padres”, explica Vega.

El también actor radica desde hace más de cuatro años Nueva York y destacó su interés por tratar el tema de la migración.

“Soy un migrante privilegiado que llegó legalmente y en avión, sin embargo, hayas emigrado como hayas emigrado, tu familia está igual de lejos”.

En cuanto al tema de los finales alternativos  de la obra, Vega destacó que no son finales improvisados, ya que sólo hay dos posibles: uno afortunado y otro no.

“La historia terminará como debe terminar, a menos que el público elija otra opción”.

Después de las cuatro funciones que se ofrecerán en Casa Inverso este fin de semana, Vega viajará a Nueva York donde también presentará El síndrome Duchamp.

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