Cultura
Analizan aspectos científicos y filosóficos en la obra de Gormley
Extraordinarias ponencias de los especialistas Mateos y Karam
CIUDAD DE MÉXICO.- A manera de actividad especial y como despedida de la exitosa exposición que de ese artista se lleva a cabo en México, se realizó una mesa de discusión titulada 'Un reflejo de la ciencia y la filosofía en la obra del escultor inglés Antony Gormley', la cual fue gratamente aplaudida.
Más de 150 personas, cupo máximo del recinto donde se llevó a cabo el evento, aplaudieron al físico mexicano José Luis Mateos, quien junto con el presidente y fundador de la Casa Tibet México, Marco Antonio Karam, reflexionaron en torno a la obra de Gormley.
'La obra de Gormley se encuentra influenciada por muchos diferentes elementos, entre ellos las ciencias naturales, particularmente las ciencias duras, como la física y la cosmología, pero también por una particular disciplina dentro de la tradición espiritual budista', dijo el doctor Karam.
El especialista explicó, ante estudiantes y profesionales de artes plásticas, que es una disciplina esencialmente contemplativa que busca incorporar herramientas para el entendimiento de la naturaleza de la realidad y de la identidad que el individuo tiene en ese contexto de realidad en general.
'Esas herramientas se describen en la lengua canóniga clásica del budismo, que es la lengua sánscrita, que quiere decir el cultivo de un ver profundo y penetrante que nos permita distinguir entre la apariencia y la realidad', explicó.
Más adelante Karam se refirió a lo que claramente señala la tradición budista.
Plantea, dijo, que en el mundo fenoménico, el de los estímulos con los que se interactúa sensorialmente, 'existe una forma muy diferente a la manera en que nosotros la percibimos, y un reto que tiene una persona en esa senda espiritual es lograr armonía entre la apariencia del mundo y la penetración en su naturaleza genuina'.
Agregó que cuando uno logra percibir las cosas de una forma objetiva y correcta, se ahorra literalmente muchas de las dificultades y problemas que acompañan a esa cognición distorsionada. Que desde la óptica budista opera como la fuente del dolor y de las aflicciones emocionales.
'En ese sentido, Antony Gormley plasma algunos de esos conceptos centrales de la filosofía budista que también se manifiestan concordantes con las posturas de la física de punta en su obra plástica', consideró Karam.
Concluyó al decir que la noción de que las personas existen como entidades dinámicas, carentes de permanencia, que están compuestos de partes y existen en interdependencias con el cosmos, se plasma de forma directa y elegante en la obra de ese artista plástico británico, lo que la hace atractiva.
Por su parte, el doctor Mateos habló sobre la estrecha relación entre el trabajo de Gormley, la física cuántica y la astronomía, tema que fue bien recibido por los asistentes, quienes forman parte de las más de 70 mil personas que han visitado la exposición, desde el 21 de agosto pasado, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Mateos es jefe del Departamento de Sistemas Complejos del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónomas de México (UNAM).
En 1992 obtuvo el grado de doctor en Física en esa institución y de 1994 a 1995 hizo una estadía postdoctoral en la Northeastern University, en Boston, Massachussets. La exposición se exhibe hasta el 31 de enero próximo.
Más de 150 personas, cupo máximo del recinto donde se llevó a cabo el evento, aplaudieron al físico mexicano José Luis Mateos, quien junto con el presidente y fundador de la Casa Tibet México, Marco Antonio Karam, reflexionaron en torno a la obra de Gormley.
'La obra de Gormley se encuentra influenciada por muchos diferentes elementos, entre ellos las ciencias naturales, particularmente las ciencias duras, como la física y la cosmología, pero también por una particular disciplina dentro de la tradición espiritual budista', dijo el doctor Karam.
El especialista explicó, ante estudiantes y profesionales de artes plásticas, que es una disciplina esencialmente contemplativa que busca incorporar herramientas para el entendimiento de la naturaleza de la realidad y de la identidad que el individuo tiene en ese contexto de realidad en general.
'Esas herramientas se describen en la lengua canóniga clásica del budismo, que es la lengua sánscrita, que quiere decir el cultivo de un ver profundo y penetrante que nos permita distinguir entre la apariencia y la realidad', explicó.
Más adelante Karam se refirió a lo que claramente señala la tradición budista.
Plantea, dijo, que en el mundo fenoménico, el de los estímulos con los que se interactúa sensorialmente, 'existe una forma muy diferente a la manera en que nosotros la percibimos, y un reto que tiene una persona en esa senda espiritual es lograr armonía entre la apariencia del mundo y la penetración en su naturaleza genuina'.
Agregó que cuando uno logra percibir las cosas de una forma objetiva y correcta, se ahorra literalmente muchas de las dificultades y problemas que acompañan a esa cognición distorsionada. Que desde la óptica budista opera como la fuente del dolor y de las aflicciones emocionales.
'En ese sentido, Antony Gormley plasma algunos de esos conceptos centrales de la filosofía budista que también se manifiestan concordantes con las posturas de la física de punta en su obra plástica', consideró Karam.
Concluyó al decir que la noción de que las personas existen como entidades dinámicas, carentes de permanencia, que están compuestos de partes y existen en interdependencias con el cosmos, se plasma de forma directa y elegante en la obra de ese artista plástico británico, lo que la hace atractiva.
Por su parte, el doctor Mateos habló sobre la estrecha relación entre el trabajo de Gormley, la física cuántica y la astronomía, tema que fue bien recibido por los asistentes, quienes forman parte de las más de 70 mil personas que han visitado la exposición, desde el 21 de agosto pasado, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Mateos es jefe del Departamento de Sistemas Complejos del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónomas de México (UNAM).
En 1992 obtuvo el grado de doctor en Física en esa institución y de 1994 a 1995 hizo una estadía postdoctoral en la Northeastern University, en Boston, Massachussets. La exposición se exhibe hasta el 31 de enero próximo.