Cultura
Adiós a Enrique Morente
Luego de permanecer varios días ingresado en un hospital madrileño, donde se encontraba en coma, se informó del deceso
MADRID, ESPAÑA (14/DIC/2010). – A través de un comunicado, la familia de Enrique Morente confirmó ayer la muerte del cantaor español, luego de permanecer varios días ingresado en un hospital madrileño, donde se encontraba en coma.
El cantaor español, de 67 años, considerado un innovador del arte del cante flamenco, se encontraba en el Hospital La Luz de Madrid en estado de muerte cerebral, aunque conservaba las constantes vitales, había informado poco antes su familia.
Morente, padre de la cantante Estrella Morente, entró en coma el pasado sábado “como consecuencia directa de la operación realizada, con carácter de urgencia, en la madrugada del día 6”.
El artista había sido operado de una úlcera el pasado 4 de diciembre en la clínica madrileña y dos días después fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) del centro y sometido a una nueva operación.
El 10 de diciembre, su familia emitió un primer comunicado diciendo que el cantaor andaluz se hallaba “estable e igual” tras la segunda intervención quirúrgica.
Enrique Morente, casado con la bailaora Aurora Carbonell y padre de tres hijas, ha sido considerado también el cantaor que mejor ha sabido adaptar las poesías de algunos grandes autores españoles como Antonio Machado, Miguel Hernández o Federico García Lorca al cante flamenco.
Nacido el día de Navidad de 1942 en el barrio del Albaicín de Granada (Andalucía), viajó a Madrid siendo un adolescente para comenzar sus actuaciones en distintos “tablaos” de la capital española, aunque su salto a la profesionalidad tendría lugar al unirse al Ballet de Marienma, con el que actuó en la Feria Mundial de Nueva York en 1964.
En 1967 publicó su primer disco Cante flamenco, al que siguió al año siguiente Cantes antiguos del flamenco, tras lo cual fue creciendo como uno de los referentes del “cante jondo”.
Enrique Morente, que se vanagloriaba de ser el único capaz de cantar los “49 palos y medio (estilos)” del cante, se convirtió en el primer cantaor en recibir en 1994 el Premio Nacional de la Música, entre otros galardones.
Un hueco en el cante
Desde que se dio a conocer su fallecimiento, la clínica donde se encontraba ingresado se ha convertido en punto de reunión de distintas personalidades de la cultura, al tiempo que se han sucedido los mensajes de condolencias.
“Nos ha dejado el cantaor que encarnaba la elegancia del flamenco en su máxima expresión”, afirmó la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.
De acuerdo al diario El País, el día de Navidad el cantaor hubiera cumplido 68 años, “una edad impensable para cualquiera que lo conocierel cantaor era un personaje tan bonachón y con tanta energía que parecía mucho más joven. Humilde como solo los genios pueden serlo, gran conversador, con un sentido del humor agudísimo y una personalidad increíble, el mundo del flamenco pierde a un personaje irrepetible”.
El cantaor español, de 67 años, considerado un innovador del arte del cante flamenco, se encontraba en el Hospital La Luz de Madrid en estado de muerte cerebral, aunque conservaba las constantes vitales, había informado poco antes su familia.
Morente, padre de la cantante Estrella Morente, entró en coma el pasado sábado “como consecuencia directa de la operación realizada, con carácter de urgencia, en la madrugada del día 6”.
El artista había sido operado de una úlcera el pasado 4 de diciembre en la clínica madrileña y dos días después fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) del centro y sometido a una nueva operación.
El 10 de diciembre, su familia emitió un primer comunicado diciendo que el cantaor andaluz se hallaba “estable e igual” tras la segunda intervención quirúrgica.
Enrique Morente, casado con la bailaora Aurora Carbonell y padre de tres hijas, ha sido considerado también el cantaor que mejor ha sabido adaptar las poesías de algunos grandes autores españoles como Antonio Machado, Miguel Hernández o Federico García Lorca al cante flamenco.
Nacido el día de Navidad de 1942 en el barrio del Albaicín de Granada (Andalucía), viajó a Madrid siendo un adolescente para comenzar sus actuaciones en distintos “tablaos” de la capital española, aunque su salto a la profesionalidad tendría lugar al unirse al Ballet de Marienma, con el que actuó en la Feria Mundial de Nueva York en 1964.
En 1967 publicó su primer disco Cante flamenco, al que siguió al año siguiente Cantes antiguos del flamenco, tras lo cual fue creciendo como uno de los referentes del “cante jondo”.
Enrique Morente, que se vanagloriaba de ser el único capaz de cantar los “49 palos y medio (estilos)” del cante, se convirtió en el primer cantaor en recibir en 1994 el Premio Nacional de la Música, entre otros galardones.
Un hueco en el cante
Desde que se dio a conocer su fallecimiento, la clínica donde se encontraba ingresado se ha convertido en punto de reunión de distintas personalidades de la cultura, al tiempo que se han sucedido los mensajes de condolencias.
“Nos ha dejado el cantaor que encarnaba la elegancia del flamenco en su máxima expresión”, afirmó la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.
De acuerdo al diario El País, el día de Navidad el cantaor hubiera cumplido 68 años, “una edad impensable para cualquiera que lo conocierel cantaor era un personaje tan bonachón y con tanta energía que parecía mucho más joven. Humilde como solo los genios pueden serlo, gran conversador, con un sentido del humor agudísimo y una personalidad increíble, el mundo del flamenco pierde a un personaje irrepetible”.