Cultura
Abre exposición sobre los mayas en EU
Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico se presenta en el Museo Peabody Essex de Salem
CIUDAD DE MÉXICO.- Compuesta por piezas maestras del arte de esa civilización prehispánica, la exposición Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico, fue inaugurada en el Museo Peabody Essex, en Salem, Massachusetts.
Basada en los nuevos estudios de interpretación sobre la importancia que tuvo el océano para esta antigua cultura, la muestra estará abierta al público estadounidense a partir de este sábado 27 y permanecerá hasta el 18 de julio próximo.
Para esta exhibición, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) prestó de 22 piezas procedentes de los museos Nacional de Antropología; Regional de Yucatán Palacio Cantón; de Sitio de Comalcalco y el Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, en Tabasco; así como Fuerte de San Miguel y Baluarte de la Soledad, en Campeche.
Rodeados por el mar en todas las direcciones, los mayas consideraron al agua como fuente de la vida, explica la muestra compuesta por casi un centenar de objetos, entre las que se incluyen obras maestras, muchas de ellas nunca antes exhibidas en Estados Unidos.
Los visitantes lograrán tener una nueva apreciación de la influencia del agua en la cosmología maya, su papel en su interpretación de lo sobrenatural, así como su impacto en aspectos de la vida cotidiana, como lo fueron las prácticas comerciales o las dinámicas de poder.
Dientes de tiburón, espinas de raya, cocodrilos sobrenaturales, criaturas del mar y aves de agua, son algunas de las representaciones hechas en piedra y barro que dan cuenta del concepto que tuvieron del mar los antiguos mayas a lo largo de su desarrollo, entre 300 y 900 d.C.
La presentación del acervo arqueológico mexicano en el Museo Peabody Essex -a 25 kilómetros Boston-, se da en reciprocidad por el préstamo que este recinto también hará para la exposición Moana. Los Mares del sur, que próximamente arribará al Museo Nacional de Antropología.
Esta exposición también incluirá objetos de las colecciones del Field Museum, de Chicago, y del Museo de Young, de San Francisco.
Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico está divida en cuatro módulos, organizados a partir de las nuevas interpretaciones iconográficas.
Los mayas lograron desarrollar un refinado sistema de escritura, compuesto por más de 800 glifos, y fue a finales de los años 80 que el símbolo alusivo al mar fue descifrado.
Agua y cosmos; Criaturas de la piscina de fuego; Navegando los cosmos, y El nacimiento y renacimiento, son los títulos de las secciones temáticas de esta muestra, en la que el mar aparece como fuente vital, de riqueza material y espiritual para los mayas. A la veintena de piezas mexicanas se suman también otras procedentes de Belice y Guatemala.
La exposición es coordinada por Daniel Finamore, curador de Arte e Historia Marítima en el Museo Peabody Essex; y Stephen D. Houston, profesor de Arqueología en la Universidad de Brown.
"Consultamos con especialistas de la cultura maya de México y Centroamérica, compartiendo con ellos nuestra teoría que el mar y el agua fueron centrales para esta civilización, incluyendo a aquellos que vivían lejos de la costa", comentó Finamore.
Entre las piezas sobresalientes de esta exhibición se encuentra un incensario de cerámica adornado con la representación de una deidad acuática (con dimensiones de 1.18 metros por 56.5 centímetros y un diámetro de 20 centímetros), procedente del Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Palenque, Chiapas.
Este incensario muestra a la deidad masculina con adornos en forma de semicírculos de agua y orejeras de concha que lo conectan con Chaac, dios de la lluvia; asimismo, porta un tiburón que le sirve de tocado y está coronado por un cocodrilo. Su uso como fuente de humo se vincula con el olor y el misterio maya.
Tras su exhibición en Massachusetts, Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico será presentada en el Museo de Arte Kimbell, en Forth Worth, Texas, donde permanecerá del 29 de agosto de 2010 al 2 de enero de 2011.
Posteriormente estará en el Museo de Arte de San Luis, Missouri, del 13 de febrero al 8 de mayo de 2011.
Basada en los nuevos estudios de interpretación sobre la importancia que tuvo el océano para esta antigua cultura, la muestra estará abierta al público estadounidense a partir de este sábado 27 y permanecerá hasta el 18 de julio próximo.
Para esta exhibición, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) prestó de 22 piezas procedentes de los museos Nacional de Antropología; Regional de Yucatán Palacio Cantón; de Sitio de Comalcalco y el Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, en Tabasco; así como Fuerte de San Miguel y Baluarte de la Soledad, en Campeche.
Rodeados por el mar en todas las direcciones, los mayas consideraron al agua como fuente de la vida, explica la muestra compuesta por casi un centenar de objetos, entre las que se incluyen obras maestras, muchas de ellas nunca antes exhibidas en Estados Unidos.
Los visitantes lograrán tener una nueva apreciación de la influencia del agua en la cosmología maya, su papel en su interpretación de lo sobrenatural, así como su impacto en aspectos de la vida cotidiana, como lo fueron las prácticas comerciales o las dinámicas de poder.
Dientes de tiburón, espinas de raya, cocodrilos sobrenaturales, criaturas del mar y aves de agua, son algunas de las representaciones hechas en piedra y barro que dan cuenta del concepto que tuvieron del mar los antiguos mayas a lo largo de su desarrollo, entre 300 y 900 d.C.
La presentación del acervo arqueológico mexicano en el Museo Peabody Essex -a 25 kilómetros Boston-, se da en reciprocidad por el préstamo que este recinto también hará para la exposición Moana. Los Mares del sur, que próximamente arribará al Museo Nacional de Antropología.
Esta exposición también incluirá objetos de las colecciones del Field Museum, de Chicago, y del Museo de Young, de San Francisco.
Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico está divida en cuatro módulos, organizados a partir de las nuevas interpretaciones iconográficas.
Los mayas lograron desarrollar un refinado sistema de escritura, compuesto por más de 800 glifos, y fue a finales de los años 80 que el símbolo alusivo al mar fue descifrado.
Agua y cosmos; Criaturas de la piscina de fuego; Navegando los cosmos, y El nacimiento y renacimiento, son los títulos de las secciones temáticas de esta muestra, en la que el mar aparece como fuente vital, de riqueza material y espiritual para los mayas. A la veintena de piezas mexicanas se suman también otras procedentes de Belice y Guatemala.
La exposición es coordinada por Daniel Finamore, curador de Arte e Historia Marítima en el Museo Peabody Essex; y Stephen D. Houston, profesor de Arqueología en la Universidad de Brown.
"Consultamos con especialistas de la cultura maya de México y Centroamérica, compartiendo con ellos nuestra teoría que el mar y el agua fueron centrales para esta civilización, incluyendo a aquellos que vivían lejos de la costa", comentó Finamore.
Entre las piezas sobresalientes de esta exhibición se encuentra un incensario de cerámica adornado con la representación de una deidad acuática (con dimensiones de 1.18 metros por 56.5 centímetros y un diámetro de 20 centímetros), procedente del Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Palenque, Chiapas.
Este incensario muestra a la deidad masculina con adornos en forma de semicírculos de agua y orejeras de concha que lo conectan con Chaac, dios de la lluvia; asimismo, porta un tiburón que le sirve de tocado y está coronado por un cocodrilo. Su uso como fuente de humo se vincula con el olor y el misterio maya.
Tras su exhibición en Massachusetts, Piscina de fuego: Los mayas y el mar místico será presentada en el Museo de Arte Kimbell, en Forth Worth, Texas, donde permanecerá del 29 de agosto de 2010 al 2 de enero de 2011.
Posteriormente estará en el Museo de Arte de San Luis, Missouri, del 13 de febrero al 8 de mayo de 2011.