Tecnología | El certamen, donde se podrán degustar las delicias de más de 153 países prestará atención al cuidado del medio ambiente Gastronomía y ecología se reúnen en el Salón del Gusto de Turín La ciudad italiana de Turín acoge desde hoy la cita enológica y gastronómica del Salón del Gusto Por: EFE 23 de octubre de 2008 - 05:32 hs ROMA, ITALIA.- La ciudad italiana de Turín acoge desde hoy la cita enológica y gastronómica del "Salón del Gusto", que este año, en su séptima edición, prestará especial atención al cuidado del medio ambiente, sin olvidar por supuesto, el vino y la comida. El certamen, donde se podrán degustar las delicias provenientes de más de 153 países, entre ellos España, se caracterizará por su bajo impacto ambiental, ya que sus organizadores han reformado las instalaciones del evento para que sean lo menos contaminantes posible. En su lucha por el medio ambiente, el "Salón del Gusto" esta vez se ha unido al encuentro "Terra Madre", que desde hace tres años reúne en Turín a más de un millar de Comunidades del Alimento, formadas por todas aquellas personas que trabajan en el sector agroalimentario. Ambas ferias habían colaborado estrechamente en la anterior edición del Salón del Gusto en 2006 y en esta ocasión han querido consolidar esa relación creando un espacio único de debate y sensibilización sobre los grandes temas de la eco-gastronomía. Los responsables de las ferias esperan reducir el volumen de desechos generados por el evento, al que asistirán miles de personas, y pasar de los 200.000 kilogramos producidos en 2006 a 56.000 kilogramos este año. Para lograr este objetivo, por ejemplo, se ha suprimido la moqueta, que no podía ser reciclada, se ha limitado el uso de carteles en los pabellones y se ha empleado material reutilizable en la construcción de las casetas. Asimismo, se ha previsto crear un bosque en los márgenes del río Po, que atraviesa la región del Piamonte de la que Turín es capital, para compensar las emisiones de CO2 producidas por el evento. En esta misma línea, el certamen difundirá valores como los del "slow-food" (comida lenta), un movimiento de origen italiano que lucha para que los alimentos cumplan tres requisitos indispensables, ser "buenos, limpios y justos". Es decir, que salvaguarden las tradiciones gastronómicas regionales, sean producidos sin perjudicar la tierra y se comercialicen ajustándose a los principios de justicia social. "No es sólo una feria del buen comer, sino sobre todo un lugar en el que aprender a escoger un producto alimentario, conociendo su historia, el impacto sobre la salud y sobre el medio ambiente", aseguran sus responsables. Un aprendizaje que será posible gracias a las conferencias, los seminarios y los denominados "laboratorios del gusto", con degustaciones guiadas por agricultores y pescadores. Todo ello estará amenizado por 48 grupos y 216 músicos provenientes de treinta países, que con sus espectáculos callejeros, sus actuaciones, y sus melodías intentarán favorecer la transmisión oral de estos valores. Temas Medio Ambiente Gastronomía Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones