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Jueves, 21 de Junio 2018
Tecnología | Los astronautas estadounidenses Peggy Whitson y Daniel Tani y el ruso Yuri Malenchenko emprendieron hoy una limpieza húmeda

Astronautas limpian el polvo en la estación y sacan la basura

Los tres tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) se han visto obligados a sacrificar el descanso para limpiar de polvo su casa orbital.

Por: EL INFORMADOR

MOSCÚ.- Los tres tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) tienen un fin de semana muy especial, pues se han visto obligados a sacrificar el descanso para limpiar de polvo su casa orbital y "sacar la basura".
Los astronautas estadounidenses Peggy Whitson y Daniel Tani y el ruso Yuri Malenchenko emprendieron hoy una "limpieza húmeda" y terminan de cargar con deshechos la nave Progress M-62, informó el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia (CCVE).
En total, la tripulación debe limpiar más de cien metros cuadrados de superficie en la estación del polvo y el moho que aparecen a bordo debido al funcionamiento de los equipos y a la actividad humana, según la agencia rusa Itar-Tass.
"En la EEI no hay fregonas, en condiciones de ingravidez sería imposible utilizarlas, por eso los cosmonautas limpian los paneles y equipos con una aspiradora especial y servilletas humedecidas con agua oxigenada", dijo a la agencia un representante del CCVE.
El portavoz explicó que el próximo día 7 se espera el lanzamiento hacia la EEI del transbordador estadounidense Atlantis, por lo que la tripulación de la estación solo podrá limpiar de nuevo su casa espacial dentro de tres semanas, tras despedir a los visitantes.
Además, los astronautas deben terminar de trasladar la "basura" -deshechos y equipos y materiales desgastados- a bordo del carguero Progress M-62, que se separará de la estación el próximo lunes.
"Toda la información sobre la 'basura' retirada los tripulantes deben registrarla en los ordenadores, para que su futuro relevo y los especialistas en Tierra tengan constancia sobre qué equipos y materiales han sido evacuados", explicó el portavoz del CCVE.
Tras completar ese trabajo, los astronautas desmontarán los conductos de aire y conexiones de cables, cerrarán las escotillas y comprobarán el estado hermético de la estación y la nave de carga.
La Progress M-62 ha dado mucho trabajo a la tripulación, pues a diferencia de otros cargueros, que suelen permanecer en órbita hasta medio año, esa nave estuvo enganchada a la EEI solo dos meses.
En ese plazo, los astronautas han trasladado del carguero a la estación las reservas de combustible, alimentos, oxígeno y equipos y las han sustituido con los desechos de la EEI, que se quemarán en la atmósfera antes de que restos de la nave se hundan en el Pacífico.
Pero antes de ello el carguero, tras alejarse de la EEI a una distancia segura, será empleado durante varios días en calidad de laboratorio científico, para estudiar desde la órbita la atmósfera y las propiedades del plasma que surge a consecuencia del funcionamiento de los propulsores del aparato.
La urgencia de despedir esa nave se debe a que el próximo martes Rusia lanzará desde el cosmódromo de Baikonur, en Asia Central, un nuevo carguero, Progress M-63, que se acoplará a la EEI dos días más tarde con nuevas reservas de combustible, oxígeno y alimentos.
El lanzamiento de la Progress M-63 fue adelantado dos días a petición de la NASA, que el 7 de febrero lanza hacia la EEI el Atlantis, lo que ha creado una serie de problemas al CCVE.
Expertos rusos explicaron que, a causa del adelanto, a Rusia no le dará tiempo hundir en el Pacífico la Progress M-62, y el CCVE, por primera vez, tendrá dos cargueros en vuelo al mismo tiempo y sólo dispone de un canal de mando para estas naves.
Un experto señaló a la agencia Interfax que esas naves no tienen un sistema individual de identificación y que existe el riesgo de que un carguero reciba la orden destinada al otro, lo que podría provocar su caída descontrolada sobre la Tierra.
"Nuestros expertos en balística trabajan para separar al máximo las trayectorias de ambas naves en sus órbitas, con el fin de que no se encuentren al mismo tiempo en el mismo sector de visibilidad, para que las señales se reciban de forma correcta", explicó.
El Atlantis, cuyo vuelo ha sido aplazado en varias ocasiones, transportará a la EEI el módulo estadounidense "Harmony".
Este mismo mes se espera la llegada a la plataforma orbital del primer carguero automático europeo "Julio Verne", que en el futuro sustituirá a las naves rusas Progress en las labores de abastecimiento de la EEI.
El lanzamiento del "Julio Verne", que se efectuará desde la base cósmica de la Agencia Espacial Europea de Kourou, en la Guayana Francesa, está previsto para el próximo 25 de febrero. EFE
LAMH 02-02-08

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