Martes, 02 de Junio 2026
Suplementos | Bienestar. Una dosis de cuidado en esta temporada

Para disfrutar del Sol

Para mejores resultados, el uso de protectores solares debe ser adecuado al tipo de piel de cada individuo

Por: EL INFORMADOR

Protección. Independientemente del sitio en el que estés, es imprescindible cuidar tu piel en esta temporada. ESPECIAL /

Protección. Independientemente del sitio en el que estés, es imprescindible cuidar tu piel en esta temporada. ESPECIAL /

GUADALAJARA, JALISCO (05/ABR/2013).- La primavera es sin duda una invitación para disfrutar del soleado clima. Sin embargo, la exposición prolongada a los rayos del Sol puede ser un lujo de doble filo cuando no se toman las precauciones pertinentes, sobre todo, cuando se trata de acudir a la playa para adquirir una piel bronceada y brillante.

Rodrigo Gutiérrez Bravo, dermatólogo y dermato–oncólogo certificado por el Consejo Mexicano de Dermatología, señala que aunque durante todo el año la piel está expuesta a los efectos que generan los rayos ultra violeta, es durante la primavera y el verano cuando la exposición al Sol se prolonga al realizar actividades al aire libre, largas caminatas o descansos al pie de la playa o la alberca.

Actualmente, el uso de protectores solares incrementa ante la amplia oferta que el mercado provee con aplicaciones cutáneas encargadas de disminuir los efectos negativos causados debido a prolongadas exposiciones al Sol, es por ello que el especialista recomienda utilizar productos adecuados a las necesidades de cada piel y actividad a realizar.

Señala que lo importante del protector solar es el nivel o factor que provee a la piel, por lo que sugiere emplear aquellos que superan el factor 30 y reducen el riesgo de padecer quemaduras y aparición de manchas como el paño, además de hacer una correcta aplicación 20 minutos antes de la exposición al Sol, y en cantidades que cubran perfectamente las partes del cuerpo que estarán a merced de los rayos UV.

Agrega que desde la primera aplicación del día, es vital seguir con reaplicaciones constantes, puesto que la mayoría de los protectores pierden su efectividad una vez que entran en contacto con el agua y la piel se seca.

Prevención al daño
Entre los padecimientos más comunes por la prolongada exposición solar destaca el enrojecimiento, comezón o quemaduras leves con ardor. En los estragos más moderados están las quemaduras de segundo grado, cuando ya hay presencia de ampollas, así como la fotodermatosis (manchas) causadas paralelamente ante la ingesta y/o aplicaciones de cítricos o plantas. En los daños más delicados está el cáncer de piel, en el que ya se requiere de intervenciones quirúrgicas o tratamientos más agresivos para revertir el efecto.

En este aspecto, el cáncer que se relaciona con el Sol es el llamado carcinoma basocelular o el carcinoma epidermoide, que durante sus primeros síntomas visibles se destacan en 80% en el rostro y el pecho, en tanto que para los daños de menor impacto se presentan en la nariz, frente, mejillas y párpados.

No obstante, el dermatólogo recomienda realizar análisis y diagnósticos oportunos ante posibles reacciones causadas por la exposición solar, pues también existen alergias causadas por el simple contacto al astro solar, conocidas comúnmente como fotoalergia o fotosensibilidad.

Protección ideal
Gutiérrez Bravo detalla que los tipos de protectores también dependen de las características de la piel y la necesidad que se requiere cubrir, por ejemplo, cita que los que son de presentación en gel son ideales para las pieles grasas, en tanto que las cremas son más recomendables para los adultos mayores o personas con cutis seco.

En el caso de los niños, es importante prestar atención en los productos especializados para las pieles infantiles y más sensibles, por lo que el protector debe ser de aplicación exclusiva para infantes, ya que éstos contienen mayores niveles de protección a diferencia de los genéricos o adultos.

Subraya que en los menores de seis meses, hay que evitar su exposición al Sol y el uso de productos, pues solamente habrá que emplear protectores físicos como la ropa, sombrillas y sombreros, además de asegurar que el bebé se encuentre en un óptimo estado de hidratación líquida.

Para quienes no gustan de usar protectores, Gutiérrez Bravo destaca el uso de vestimentas hechas con materiales que asemejan la función de los productos, por lo que recomienda emplear prendas de nylon, utilizadas principalmente en la ropa de los surfistas.

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