Jueves, 25 de Junio 2026
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Movimientos anormales

Esta clase de movimientos se presentan con hormigueos y brincos, exagerados o demasiado lentos

Por: EL INFORMADOR

Los movimientos anormales afectan las actividades funcionales. ELINFORMADOR  /

Los movimientos anormales afectan las actividades funcionales. ELINFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (08/OCT/2010).-  La tensión por el estrés y la herencia familiar, son los principales factores que incrementan los movimientos anormales en el cuerpo. Quizá en algún momento hemos presentado esta alteración patológica, que podría haber pasado inadvertidamente.

Los movimientos anormales se presentan con hormigueos y brincos, exagerados o demasiado lentos, en los principales músculos.
Para Jorge Romano Romero, médico cirujano de la Universidad de Guadalajara y especialista en rehabilitación física del Instituto Nacional de Rehabilitación, este tipo de movimientos impactan en la calidad de vida del paciente, pues sus funciones de autocuidado son afectadas en la     realización de actividades diarias.

¿Quién los padece?

Los movimientos anormales no respetan edad, sexo, ni rango social, el padecimiento puede derivarse de múltiples enfermedades, como el mal de Parkinson; simples alteraciones en el sistema nervioso central o en las cervicales. Desde la infancia hasta la edad adulta, el organismo puede presentar temblores muy marcados que denotan una notable falta de coordinación en los movimientos.

El médico señala que para poder aplicar un tratamiento regulador, es necesario diagnosticar e identificar cuál es la enfermedad que origina el problema,y, posteriormente, distinguir qué tipo de movimiento es el que se está presentando:

Distonía: movimiento repetitivo con contracción de músculos, que progresa hasta que el paciente adopta una postura anormal.

Corea:
movimiento abrupto, rápido y aleatorio; afecta principalmente a las extremidades inferiores.

Atetosis:
movimiento muy lento, continuo y con imposibilidad de mantener una postura fija. Generalmente se presenta en la lengua, cuello y cara.

Hemiespasmo facial:
contracción de la mitad de la cara superior e inferior.

Botox relajante

El especialista sugiere como tratamiento la aplicación de la toxina botulínica (botox), para disminuir la intensidad del estímulo atrofiado al nervio y al músculo posteriormente.

“La toxina botulínica trata de regular los estímulos alterados, con lo que se facilita el proceso de relajación, rehabilitación y reeducación en los tipos de movimiento, y así mejorar la calidad e independencia funcional del paciente”.

Romano advierte que la duración del tratamiento, con base en inyecciones sobre las terminaciones nerviosas del músculo afectado, depende del tipo de afectación o enfermedad que causa los movimientos involuntarios.

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