Suplementos | Antojos vs. gula ¡El último plato y ya! ¿Dieta en Navidad? No te martirices, opta por una alimentación balanceada que te permita saborear los manjares de esta temporada Por: EL INFORMADOR 18 de noviembre de 2011 - 02:06 hs Sin lugar a dudas, un espectacular banquete aguardará en las mesas tapatías. ¿Cómo cuidarse mejor durante esta época decembrina? / GUADALAJARA, JALISCO (18/NOV/2011).- Los dilemas navideños no sólo se enfocan en decidir qué regalar en tan esperada fecha. Colateralmente se suma el eterno “no sé qué ponerme”, respecto a la vestimenta y la preocupación –consciente o inconsciente- de la cantidad de comida que se comerá dando el banderazo oficial a las posadas y concluirlo, quizá, hasta los tamales en el día de la Candelaria. Todo está listo: el vaporoso ponche de frutas atolado, las taquizas de carne asada y chorizo, el pavo o pollo al horno rodeado de papas gratinadas, los pasteles de manzana, las ensaladas dulces con nuez, chocoflanes, buñuelos, bombones de fogata y galletas forradas de betún o fondant por aquí y por allá. Sin lugar a dudas, un espectacular banquete aguardará en las mesas tapatías. La pregunta es: ¿Cómo equilibrar tanto contenido de grasa, carbohidrato y proteína sin dejar de comer y no aumentar de peso tan abruptamente? A continuación encontrarás las recomendaciones de Wendy Zazueta, nutrióloga experta en asignar el balance alimentario para cada tipo de persona y antojo, y de paso evites que tu cena de Navidad se convierta en una bomba de colesterol, mala digestión y empacho. Desde la mañana Para algunas personas la palabra dieta significa un obstáculo, y en estas fechas próximas a los festejos navideños, es impensable el proponerse dejar de comer. Los expertos coinciden en que “ponerse a dieta” no implica el alejarse de aquellos alimentos considerados como los más deliciosos –que en su mayoría contienen elevados niveles de grasa y carbohidratos (azúcares)–, simplemente hay que hacer conciencia de la cantidad de alimento que se ingiere al día para balanceralo y no aumentar de peso, en el mejor de los casos hasta se puede bajr un poco. Wendy Zazueta destaca que una buena educación alimentaria comienza en la infancia. Lamentablemente, el ritmo de vida laboral de los padres puede ser un condicionante para que la alimentaci´pn no resulte del todo adecuada. Generalmente, al niño se le invita a la tomar un vaso de chocomilk para salir corriendo al colegio, la experta recomienda que una fruta sea el primer alimento en caer directo al estómago, “para que el metabolismo comience a trabajar por medio de la masticación. Si no desayunamos antes de las 10 de la mañana, tendremos problemas con el control de peso”. Niños y adultos deben recordar que la alimentación más adecuada se conforma de tres comidas al día: “Por cada tres productos derivados de origen vegetal (carbohidratos) comeremos dos de origen animal (proteínas) y una de grasa (animal o vegetal)”. Libre de culpas La letanía de cada médico o nutriólogo es la misma: “Cada cuerpo y organismo es diferente”, por lo que si la dieta de lechugas le funcionó a “Perenganito”, es posible que “Menganito” no le haga efecto ni de chiste. Sin embargo, hay algunas reglas que si sigues al pie de la letra, seguramente evitarás aumentar de peso y mantenerte en equilibrio en estas fechas navideñas: Organiza tus fiestas. Lo elemental es saber anticipadamente a cuántas reuniones irás, donde seguramente habrá comida de sobra. Wendy recomienda que si asistirás a una cena el miércoles, por el ejemplo, procures que tu desayuno se base en una porción de fruta picada, café y/o jugo natural, en tanto que tu comida sea un filete de carne asada y verduras sin pan ni tortillas, para que por la noche disfrutes tranquilamente del pozole y cuanto te plazca. De esta forma equilibras la cantidad de harinas y grasas del día. Si la fiesta te llega de sorpresa, no te preocupes, come sin preocupaciones lo que quieras, pero en los días siguientes evitar ingerir alimentos similares a los de la reunión. Ejemplo: si te comiste media olla de tamales, procura que tus alimentos siguientes sean frutas y verduras, evitando de lleno los platillos azucarados o con bastante carga de harinas y grasas. Nada de picar. Cuando estés preparando la comida, procura no caer en la tentación de dar “probaditas” a los diversos ingredientes, como trozos de jamón, queso y pan. Aunque sean porciones muy pequeñas, si no quemas esas “mínimas” calorías con ejercicio físico, tu abdomen será el que cargue con las harinas, grasas y azúcares, creando en tu cuerpo las llamadas “llantitas”. Si la tentación sigue presente, opta por preparar una bandeja de aperitivos light antes de entrar de lleno a la comida principal, con ingredientes bajos en grasas, como el yogurt y fruta picada. De la res al pavo. La mayoría de recetas navideñas incluyen preparados con carne de res y cerdo, aunque son las más adaptables a la cocina mexicana, procura darle una oportunidad al pavo, pollo o pescado, pues sus características nutritivas son más digeribles y contienen menos niveles de grasa. Además de su ligereza al cocinar, el pavo contiene cerca de 102 calorías por cada porción de 100 gramos, en tanto que la carne de cerdo lo duplica hasta con 310 calorías y la res con 265 calorías en la misma medida. Por su parte, los mariscos ofrecen por sí solos un sabor peculiar y agradable, generalmente son preparados con aceite de oliva o a la plancha libre. ¡Aguas con la bebida! Algunas personas suele creer que sustituir el alimento por la bebida, reduce las posibilidades de “engordar”. Esto es falso, pues aunque no parezca y tenga un impacto menos directo sobre el físico, absolutamente todos los refrescos contienen niveles calóricos y pequeñas porciones de azúcares, aunque sean light. Si no hay opción para preparar agua frutal, procura beber refresco dietético sin alcohol, pues con éste se incrementan las colorías y los niveles de glucosa en la sangre. PARA SABER No lo pierdas de vista 1) Sé consciente: para que un tiempo de comida (desayuno, comida o cena) sea digerido por el organismo, deberán pasar 24 horas. Por lo que si comes “muy pesado” en cada tiempo, tu cuerpo no tendrá la capacidad de desechar lo necesario de cada alimento y paulatinamente incrementarás las “llantitas”, gracias a los azúcares derivados de los carbohidratos. 2) Diversidad: alterna e integra más verduras y frutas a tus comidas. 3) Incrementa la cantidad de agua natural que bebes al día. 4) No sientas culpas después de comer, mejor alístate con una dieta más natural en los días posteriores. Temas Calor de hogar Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones