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Jueves, 19 de Septiembre 2019
Suplementos | Andy Robinson se mete en las tripas del putrefacto sistema político de Estados Unidos

Un viaje por la 'América' profunda

El más reciente libro de Andy Robinson se mete en las tripas del putrefacto sistema político de Estados Unidos

Por: EL INFORMADOR

Robinson nació en Liverpool en 1960; estudió economía y comenzó en el periodismo en España en la década de los ochenta. ESPECIAL / A. Minguito

Robinson nació en Liverpool en 1960; estudió economía y comenzó en el periodismo en España en la década de los ochenta. ESPECIAL / A. Minguito

GUADALAJARA, JALISCO (02/OCT/2016).- Desde el título el libro hace una declaración de principios en estilo: “Off the Road. Miedo, asco y esperanza en EE.UU” (Editorial Ariel). Un doble guiño a obras cumbre de Jack Kerouac y Hunter S. Thompson, Andy Robinson relata en este libro una larga crónica por los paisajes estadounidenses que moldean la actual sociedad: el desierto y la contaminación nuclear, los controladores de drones que destruyen construcciones a miles de kilómetros de distancia, las ciudades socialmente quebradas o divididas, la desigualdad y el clima político que ha encumbrado a un magnate como Donald Trump en la carrera presidencial. San Francisco, Las Vegas, Albuquerque, Miami, Detroit, Nueva York y la utópica Vermont son algunos de los territorios por donde pasó la pluma de Robinson.

-El libro retrata un Estados Unidos en vísperas de las elecciones, pero el momento coincide con otros países por el auge de las políticas de derecha

-Estamos viendo la emergencia de una nueva derecha populista, escenificada por Trump en Estados Unidos, pero también está en Inglaterra, Francia y en otros países más. Son fórmulas políticas interesantes: combinan un discurso que en el ámbito social son muy conservadores, xenófobos, racistas; pero por la parte económica en muchos casos son bastante de izquierda. Trump defiende la renegociación del Tratado de Libre Comercio, pone en cuestión el paradigma de globalización en general, y defiende, aunque sea a nivel de retórica, los salarios del trabajador estadounidense. Su discurso contra la inmigración consigue mucho apoyo en segmentos de la clase trabajadora blanca que ha perdido su estatus en las últimas décadas, con estancamiento salarial. Piensan que el perdedor de esa globalización.

Existe un caldo tóxico de resentimiento en esa parte de la clase trabajadora, clase media baja blanca en Estados Unidos. Trump se alimenta con ese caldo de resentimiento. Pasa un poco como lo del Brexit en Inglaterra: el Norte, Noroeste y Noreste de Inglaterra recuerda mucho a lo que en EU se llama el cinturón oxidado, Michigan, Ohio, San Luis, donde la industria ha entrado en un declive permanente. Es lo mismo al Norte de Inglaterra: hay actitudes muy parecidas, gente que es excluida de un proceso de globalización. Ellos no coinciden con una idea de la sociedad multicultural, con las ciudades cosmopolitas. Ellos están fuera de eso, desconectados, lo viven desde fuera: ven Londres, la gran capital con sus bancos y élite multicultural, que además es una sociedad cada vez más desigual. La élite tiene un patrimonio creciente mientras gran parte de la sociedad, como la estadounidense, tiene veinte años con salarios sin subir, en términos reales. Ese resentimiento y frustración se manifiesta en actitudes xenófobas, esas actitudes han forzado el discurso de políticos como Trump.

Yo trato de explicar en el libro que no se debería entender a Trump como una manifestación de un racismo en términos de la sociedad estadounidense, sino como un político que refleja los verdaderos problemas por los que atraviesan los trabajadores blancos. Es una lástima que Trump haya podido monopolizar esa frustración, porque si hubiera sido un político de izquierda, con un discurso más de clase y que lograra dirigir esa rabia y ese resentimiento contra los verdaderos responsables de esos problemas sería una historia distinta. Esos responsables son los bancos, las grandes empresas, la plutocracia que concentra cada vez más la riqueza). Se ha llegado a un punto donde los hombres más ricos tienen un patrimonio superior al 50 por ciento del resto de los ciudadanos.

Hubiera sido interesante que un político de izquierda pudiera juntar esos segmentos, a todos los perdedores de la globalización, que son trabajadores blancos, negros e hispanos. La pena es que están enfrentados en esta campaña de Trump. Es la tragedia de estas elecciones.

-En el libro menciona esa estadística brutal: uno de cada cuatro ciudadanos negros pisará la cárcel una vez en su vida, pues las detenciones se han vuelto sistemáticas al grado que uno de los entrevistados asegura que lo detienen 12 o 15 veces al mes.

-Fue la calle donde mataron a Michael Brown, ese nivel de hostigamiento policial es increíble. Tiene que ver con la crisis fiscal de muchos municipios: la dinámica social en Ferguson y en muchos municipios ha creado una crisis presupuestaria de los ayuntamientos: conforme se van marchando las clases medias la renta media de las familias cae en picada. No hay una base positiva, no hay ingresos para el ayuntamiento: la única forma de recaudar dinero es mediante multas. Es una herramienta de recaudación, por eso cada día paran cientos de personas. Con ese dinero se mantienen a flote.

La mayoría de los habitantes de esas regiones son afroamericanos, con una policía blanca: se genera una tensión que provoca estallidos como el caso de Michael Brown, al margen del racismo hay factores económicos detrás de todo. El racismo es más un síntoma que una actitud permanente de la sociedad blanca. No estamos en los años cincuenta, hay actitudes distintas: no es un país tan racista. La presión económica de veinte años de estancamiento salarial en el país, esa frustración se manifiesta de maneras muy viscerales, y feas. Para entenderlo hay que mirar esos factores económicos. No es el Ku Klux Klan, es por esos problemas de desigualdad, que no se habían visto desde los años de El gran Gatsby Fitzgerald.

-Además de esa normalización del racismo, en el libro retrata la normalización de la guerra con los drones volados desde Estados Unidos y con la militarización de la frontera.

-Mi impresión cuando visité Arizona, en varias ocasiones, y participé en una feria comercial dirigida para la tecnología de la frontera: la sensación que tuve es que eso en realidad es la emergencia de un nuevo complejo industrial cuasimilitar, igual que existía en los años de la guerra fría, con esa guerra permanente librada por el imperio estadounidense en Vietnam, Corea, Medio Oriente y en Latinoamérica, en menor escala. Eso creaba fuentes de negocios para un sector de defensa, con financiación del Pentágono. Eso entró a una nueva fase en donde Estados Unidos se retiró de sus guerras: se creó un nuevo mercado para esas empresas con enormes presupuestos, miles de millones en dinero dedicado a la construcción de esa frontera. Hay una obsesión constante de los políticos en Washington por cerrar la frontera, crear un muro, que en realidad ya existe.

-Hay un juego en el subtítulo del libro y el título del epílogo: miedo, asco y ¿esperanza o desesperanza?

-Todo depende del día. Creo que las elecciones me han resultado un poco desesperanzadoras. Estamos en momento de cambios profundos en Estados Unidos, su sistema político de toda la vida está en crisis. El consenso neoliberal se tambalea allí y en otros países. En un momento de ese periplo pensaba que había posibilidades de ver una izquierda, una política de clase basada en el salario y en un discurso centrado en combatir la desigualdad extrema. Hay muchos motivos para pensar que eso pasará: hay ciudades que se organizan para que suba el salario mínimo (Nueva York). Pero para que pasara esto a nivel mundial faltaría un candidato populista de izquierdas. Lo que ha ocurrido es justo al revés. Es un poco deprimente.

SOBRE EL AUTOR

Andy Robinson nació en Liverpool en 1960; estudió economía y comenzó en el periodismo en España en la década de los ochenta. Escribe para el periódico La Vanguardia. En su libro "Un reportero en la montaña mágica" expone una visión crítica sobre el Foro Ecónomico Mundial en Davos. 

Su próximo libro "podría ser un libro de crónicas al estilo 'Off the Road', pero en América Latina, el hilo conductor sería qué pasó con los gobiernos de izquierdas: ¿a qué se debe su crisis? ¿Qué se debería hacer para recuperar la senda de la izquierda? Fue un punto de referencia para el resto del mundo. Trataría de analizar esa evolución", comentó.

EL INFORMADOR / JORGE PÉREZ

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