Suplementos | Si nos dejan... seguir con este oficio Serie junio: Peluquerías en Guadalajara Las colonias forman parte importante del ritual de la peluquería, el problema es que algunas no se consiguen con facilidad. Por: EL INFORMADOR 13 de junio de 2008 - 18:10 hs Por: Gabriela Aguilar Fotos: A.C. Forman parte de la historia de muchos tapatíos. Son las peluquerías, donde aún se puede disfrutar el tradicional ritual del corte de barba, cabello y de la toalla caliente en la cara. Toca el turno a un local que es parte de la historia del centro de la ciudad: Peluquería Fénix, a punto de cumplir 60 años de servicio, testigo fiel del crecimiento de Guadalajara. Se trata de un lugar imponente: amplio, el techo alto, de esos que no se ven con facilidad, fresco por el aire acondicionado y con una puerta que al cerrar, deja afuera el bullicio de una zona complicada e irresistible. Es raro que una mujer entre ahí, pero la amabilidad y atención están presentes. Los camiones pasan a cada rato por la calle Prisciliano Sánchez, eso no impide un rato de tranquilidad para los clientes. Es sábado, pasan de las dos de la tarde, hay música clásica de fondo y seis sillones puestos para recibir a los clientes que vienen y van. El responsable de esta peluquería desde hace 18 años es Jorge Villegas, el tercero en la línea sucesoria del negocio que inició su abuelo hace 59 años. Junto con él, son cinco los profesionales de la peluquería que atienden a los clientes habituales: vecinos del lugar, políticos, artistas y quien llegue hasta ellos en busca de un buen corte de cabello. Jorge es de aquellos hombres que siguieron con la tradición familiar y que creció con la transformación de una profesión que parece estar perdiéndose. Inició como “chícharo”, el típico niño que “boleaba” los zapatos de los clientes y ayudaba en lo que se ofreciera en la peluquería. La competencia y los clientes Villegas cree que las estéticas son una competencia y que la peluquería va desapareciendo poco a poco, sin embargo, la mayoría de los clientes son generacionales, han pasado los abuelos, hijos y ahora nietos de muchas familias. “Aún así, hay clientes que prefieren la peluquería tradicional que las estéticas, esto es un arte, es como un ritual...”. Facundo Cabral ha sido uno de los tantos clientes que han llegado hasta los sillones de esta barbería y que ha disfrutado del buen servicio y ambiente que se respira en el lugar. Esta peluquería estaba ubicada hasta hace cinco años en el Hotel Fénix, que por intereses particulares de los dueños, decidieron quitar el servicio de peluquería y así fue que llegó al local ubicado en Prisciliano Sánchez, entre Maestranza y Ocampo. La famosa “maquinita” En la entrada de la peluquería está el letrero con los precios de los diferentes servicios: corte de cabello, bigote, arreglo de barba, limpieza y masaje facial, y solo masaje. -¿Masaje? ¿Cómo le hacen? Jorge contesta: “Es una máquina especial, tiene años, ya no las hay, son duraderas, es un aparato para masaje que vibra, el cliente se relaja de tanta preocupación y broncas, lo chiqueamos y lo consentimos como se merece”. Y parece que el efecto que se pretende crear, se logra. Un cliente recibe en el rostro, cuello y la parte alta de la espalda, los beneficios de esta maquinita que hace que salga con una gran sonrisa. “Es como un club, aquí vienen los clientes y cuentan los nuevos chismes de política, uno es como el confidente, sabes muchas historias, sobretodo de personas mayores que hablan de sus pueblos, de las peluquerías y sus peluqueros”. Sobre el cambio que ha tenido Guadalajara, Jorge Villegas comenta que ha sido significativo, “la vida es muy rápida, faltan estacionamientos, han modificado muchas calles y mucho tráfico”. Aqua Velva, Brut, English Leather, Old Spice y la “4711” Las colonias forman parte importante del ritual de la peluquería, el problema es que algunas no se consiguen con facilidad. Existe una fragancia con mucha historia, la 4711, “es una calle en Alemania en donde está la fábrica. Un monje le dio la fórmula a un matrimonio y luego la empezaron a comercializar, los clientes la piden mucho, es escasa pero se encuentra en tiendas departamentales sobretodo en temporada de Navidad”. Recuadro: Las navajas son herramientas esenciales en el oficio de la peluquería, se conocen como “navajas libres”, pero con la modalidad de intercambiables, en donde se acomoda una hoja por cada cliente que llega. Jorge Villegas, propietario de la Peluquería Fénix comenta: “Las navajas libres son como las que se utilizaban en las películas para degollar a los de la mafia italiana, son a las que se les sacaba el filo de acuerdo al gusto del peluquero y dependiendo de la barba”. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones