Suplementos | Capítulo I Placeres secundarios Por: MAC Por: EL INFORMADOR 25 de julio de 2009 - 05:06 hs Dios en su infinita sabiduría creó cinco placeres primarios para el ser humano, placeres con los que se supone deberíamos ser felices y satisfacer todas nuestras necesidades de entretenimiento: comer, descomer, dormir, tener sexo y orinar. Sin embargo, el hombre tuvo que ir descubriendo una serie de placeres alternativos para no limitar sus gozos a sólo cinco formas. A continuación una pequeña muestra con algunos ejemplos de todo aquello que también nos proporciona placer. - Estrenar calcetines y boxers. - Encontrar un billete de 200 pesos en una chamarra que no usabas desde el invierno pasado. - Andar en pelotas por toda la casa cuando no hay nadie. - Entrar al w.c. sin cerrar la puerta. - Que la pizza que encargaste llegue después de media hora y te salga gratis. - Taparte con 27 cobijas en invierno, a pesar de que no te puedas mover y además que llueva toda la noche. - Pagar seis tacos y que te sirvan ocho. - Tomar bebidas hidratantes y usar pants sin hacer ejercicio (aunque sea fodongo). - Echarte un “pun” en un jacuzzi. - Calcular el tiempo de manera perfecta para llegar a las bodas justo al abrazo cuando los novios van saliendo y además ser el primero en abrazarlos. - Ir a checar y descubrir que no hay nadie en casa, además de tu novia... - Enseñarle groserías a un niño menor de tres años. - Que te den cambio de mas. - Llegar al centro comercial de tu preferencia en domingo a las 3:00 p.m. y encontrar lugar justo al entrar. - Que te den un aumento de sueldo sin pedirlo. - Que a la mañana siguiente de una super parranda, descubras que te prepararon tu desayuno favorito: hot cakes, tocino, huevos revueltos y una deliciosa malteada. - Que te de un ataque de risa en misa. - Que tu primo al que te pusieron de ejemplo toda la vida por que se portaba muy bien, de repente salga con su domingo siete. - Salir en sociales en EL INFORMADOR por que fuiste a una boda importantísima. - Despertar muerto de sed a media noche y descubrir que en el buró al lado de la cama, tienes un enorme vaso con agua. - Despertar un domingo a las 7:00 a.m. Un minuto después te das cuenta de que justamente es domingo y le puedes seguir hasta medio día. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones