Sábado, 18 de Enero 2020
Suplementos | Víctor Estrella

Placer en tono rosado

Envinados

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Sentarse a la mesa para tomar una copa de vino con estos personajes de Guadalajara, es una experiencia

sui generis. Marisol Estévez, una empresaria española, socia del prestigiado estudio fotógrafico de Peggie Vallejo tan relajada como su vestir mismo; Everardo Navarro, uno de los socios del espectacular restaurante marroquí Al-Khaima quien a pesar de su juventud, desborda experiencia en el arte de la vida; Erándini Aparicio, un famoso caricaturista mexicano amante de encerrarse en su mundo interno para después salir a la realidad plagado de sátira. Todos ellos me regalaron una de las tardes bohemias más suculentas de las que tenga memoria.

Lo primero que ordenamos fue un espectacular vino rosado mexicano, la razón, en Guadalajara hacía demasiado calor en aquella tarde en que nos encontramos. El sol empezaba a marcharse del firmamento y ya entrados en el mood de estar en otro país distinto debido a la espectacular decoración marroquí del restaurante de Everardo, tanto Erandini como Marisol se enfrascaron en un continuo compartir de vivencias de viaje.

 Yo, que soy una persona muy esquemática y cuadrada en muchos aspectos de mi vida, no podía imaginar las peripecias de viajes “mochileros” que se estaban contando. Sin embargo, las imágenes que se lograron recrear en mi mente acerca de lugares tan lejanos como India, Marruecos, Rusia o Sudamérica, gracias a la plática de estos dos amigos, fueron suficientes para que terminara mi copa de vino sin sentirlo.

Tal vez dejamos que pasara demasiado tiempo en este tema de los viajes, pero nadie imagino que debido a una sola palabra (placer) que salió de mi boca, compartiríamos una espectacular plática de poco más de tres horas. Para Marisol, placer era: leer, dormir, comer y meterse en la cama (risas). Everardo por su parte, que hasta entonces había permanecido prácticamente en silencio, expresó: ”Para mí, placer es la vida misma. Despertarme, jugar con mis hijos, tener un rico desayuno y emprender el viaje cotidiano”.

Erándini, con un tono desenfado y hasta irónico como sus caricaturas mismas dijo: “Placer es tener la capacidad de disfrutar los procesos de creación, sean cuales fueren”.
La plática continuó y el tema se volvió meloso en lugar de pasional. Cuando le pregunté a Erándini como andaba en el amor, un profundo y largo silencio inundó la mesa. Pareciera que le hubiera preguntado algo acerca de algo desconocido, hizo un mueca tan graciosa que todo reímos por unos instantes. Pero con la confianza que dan dos que tres copas de vino, al final nos confesó ser un estupendo amante.

La tarde se hizo noche y cada uno de los invitados debía seguir su curso en la vida, un último brindis y la promesa de revivir ese momento en alguna ocasión cercana fue el pacto.

Temas

Lee También