Jueves, 15 de Abril 2021

LO ÚLTIMO DE Suplementos

Suplementos | Recomendaciones para la educación

Padres helicópteros ¿sobrevuelas a tus hijos?

Estos progenitores suelen sobreproteger a sus retoños, evitando que logren alcanzar la madurez emocional. Actúan de esta manera porque piensan que les hacen un bien

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (14/MAR/2014).- ''¿Te expulsaron de la escuela? ¡No te preocupes, te inscribo en otra!'' Esta es sólo una de las respuestas que suelen darles los padres helicóptero a sus hijos. Pero, ¿cómo es este tipo de progenitores? Son personas que permanecen inmóviles en el aire alrededor de sus hijos, previendo todo peligro. “En pocas palabras suelen sobreproteger a sus niños y lo peor del caso es que se sienten orgullosos del nivel de compromiso que tienen con ellos”, explica la psicóloga Maru del Olmo. A lo que agrega, “suelen ser controladores, sobreprotectores y perfeccionistas”.

La terapeuta y especialista en psicología infantil señala que la intención de este tipo de padres es un intento genuino por ser unos buenos guías; sin embargo, fallan en su estrategia, ya que causan confusión en sus hijos al no dejar que sean ellos quienes tomen decisiones y asuman consecuencias.

“Si bien todos queremos lo mejor para los niños, el resultado de ser un padre sobreprotector es un intento distorsionado y obsesivo de manejar, supervisar y programar todas las actividades de la vida de un tercero. Los hijos, por su parte, sienten que sus padres los sobrevuelan tal cual como lo hace un helicóptero”, apunta del Olmo.

Diversas corrientes de psicología como la conductual y la humanista llaman a este tipo de progenitores: híper padres, arrasadores o madres educadoras. Pero, ¿cuál es el origen de su conducta?

> El exceso de información. Muchas veces contradictoria a través de los diversos medios. Esto incide en los temores naturales incrementando la presión para ser los mejores y hacer lo correcto.

> El deseo de evitarles dolor. Los padres consideran que si ellos se involucran pueden evitarles un malestar; por ejemplo, el rechazo de otros niños.

> La ansiedad. Las preocupaciones económicas y laborales frente a un mundo cada vez más competitivo, pueden llevar a que ejerzan un mayor control.

> Los deseos de compensar. Desean darles lo que ellos no tuvieron cuando eran pequeños; el resultado suele ser el exceso de atención y mando.

> El temor al fracaso académico. Se manifiesta al momento de elegir instituciones educativas. Los que son sobreprotectores se hacen responsables de despertarlos para ir a clases o les eligen los maestros.

CATEGORÍAS

Tipos de helicópteros


Cary Anderson, doctora en Educación de la Universidad Saint Joseph de Filadelfia, dice que la paternidad helicóptero va más allá de las historias de los padres que discuten con los profesores sobre las notas, o que llaman a posibles jefes para convencerlos que contraten a sus jóvenes adultos. “Los padres helicóptero están profundamente dedicados a sus niños; y  esta atención se manifiesta de tres tipos de paternidades”:

> El helicóptero de combate: este tipo de padre se lanza en picado y lucha por sus jóvenes. Es normalmente el padre helicóptero que los administradores y empleados de la escuela encuentran de menor ayuda.

> El helicóptero de tráfico: este padre proporciona guías a sus jóvenes, y les ayuda a tomar las decisiones apropiadas a lo largo de sus vidas. La diferencia entre este helicóptero y el helicóptero de combate es que el helicóptero de tráfico finalmente permite al estudiante seguir su propio camino.

> El helicóptero de rescate: La función de este tipo de padre es sacar a sus jóvenes de la situación de crisis y llevarlos a lugar seguro, o proporcionarles suministros para que vuelvan a ponerse en pie.

RESULTADOS

Consecuencias


Ser un padre sobreprotector conlleva que se desarrolle una serie de actitudes que no favorecen el desarrollo emocional de los infantes; algunas de las consecuencias son:

> Los niños crecen “envueltos en una burbuja” que les impide experimentar ningún tipo de incertidumbre y los incapacita para afrontar algún riesgo.

> Disminuye la confianza y la autoestima cuando alguien más les hace todo, ya que el mensaje que reciben es “tú no puedes hacerlo”.

> Experimentan una baja tolerancia a la frustración porque por lo regular les organizan sus actividades para garantizar que siempre tengan éxito.

> Algunos estudios han demostrado que los hijos de papás helicóptero suelen ser más neuróticos y menos abiertos a nuevas ideas.

> Las madres de este tipo pagan un precio muy alto por hacer todo: el agotamiento y la sensación de que no tienen ayuda aparecen al final del día

> Los niños tardan más en adquirir autonomía, porque siempre está mamá o papá para arreglarles los problemas.

INFLUENCIA

El papel de la tecnología


Uno de los factores que se cree que  ha influido mucho en este fenómeno es el incremento en el uso del teléfono celular. El profesor Richard Mullendore, de la Universidad de Georgia le llama “el cordón umbilical más largo del mundo”. Y son muchos los que se quejan de la supervisión constante de la que son objeto por la presencia de estos aparatos.

“Los papás, por su parte, se quejan de que los chicos no los usan con la suficiente frecuencia para comunicarse con ellos y sí hacerlo con exceso con los demás. Sea cual sea la razón, es claro que los medios de comunicación son cada vez más eficaces, pero la gente está cada vez más conectada y menos comunicada”, indica la terapeuta.

RECOMENDACIONES

Recuerden que...


> Los hijos algún día tendrán que valerse por sí mismos.

> El objetivo de los padres es prepararlos para el futuro.

> Los niños maduran si se les permite ir haciendo las cosas por su cuenta.

> Los infantes aprenden más de sus fracasos que de sus éxitos.

> Si los progenitores les resuelven todo, ellos no aprenderán a hacer frente a los retos.

• Diez claves para educar a un hijo


1. Un ejemplo vale más que mil sermones

2. Comunicación, diálogo, comprensión…

3. Límites y disciplina, sin amenazas

4. Dejarlo experimentar aunque se equivoque

5. No comparar ni descalificar

6. Compartir nuestras experiencias con otros padres

7. Hay que reconocer nuestras equivocaciones

8. Reforzar las cosas buenas

9. No hay que pretender ser sus amigos

10. Ellos también tienen emociones

Fuente: serpadres.es

Temas

Lee También