Sábado, 11 de Octubre 2025
Suplementos | Entrevista. Enrique Graue

'No creo en los sistemas prohibicionistas'

El rector de la UNAM hace un paréntesis en su agenda y llega a Guadalajara, donde habla sobre los grandes retos que enfrenta el país en la educación y la salud

Por: EL INFORMADOR

El rector de la UNAM está a favor del uso medicinal de los cannabinoides  y de la descriminalización de la mariguana. EL INFORMADOR / R. Tamayo

El rector de la UNAM está a favor del uso medicinal de los cannabinoides y de la descriminalización de la mariguana. EL INFORMADOR / R. Tamayo

GUADALAJARA, JALISCO (07/ENE/2016).- A favor del uso medicinal de los cannabinoides  y de la descriminalización de la mariguana, se muestra el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, en entrevista en la Mesa de Redacción de EL INFORMADOR.

Respecto a la Reforma Educativa considera que aún está en proceso, de manera que todavía no hay tal, mientras que se dice a favir de la evaluación docente.

En materia de salud en México, afirma que un gran reto es mejorar la atención primaria “dignificarla muchísimo”, de manera que se pronuncia por que el gobierno destine mayor inversión a ésta. El gasto de bolsillo por parte de los mexicanos en materia de salud, es el más alto entre los países de la OCDE, señala.

—¿Cuál es su postura respecto a la legalización de la mariguana?

—El rector de la UNAM estará siempre en contra del uso de la mariguana en el campus. ¿Qué opino sobre la legalización de la mariguana? Es otro cuento. Por supuesto, a favor del uso medicinal de los cannabinoides, de la sustancia activa de la mariguana en cualquier medicamento, serían mucho más baratos y está plenamente comprobado que hay situaciones en que los cannabinoides son muy buenos para ciertos padecimientos. 

Estoy a favor de la libertad. Yo no creo en los sistemas prohibicionistas, creo que cada quien tiene el derecho en sustancias que está demostrado no hacen graves daños a la salud, es el caso de la mariguana. Es más riesgoso y hay más problemas con el alcohol que con la mariguana; bueno, pues si no prohibimos el alcohol, no tendríamos por qué prohibir la mariguana; el uso.

Sí debiésemos estar en contra totalmente del mercado ilegal; esto te lleva a otro punto: yo estoy a favor de la descriminalización de la mariguana. Se te permite llevar encima como usuario cinco gramos, en los países normales se permiten hasta 20 gramos, entonces, ¿qué pasa? Tenemos muchos fumadores de mariguana que están en prisión y eran simplemente fumadores, no eran parte de cárteles, no era gente que hiciera droga al mayoreo, eran usuarios.
 
—¿En otro tema, sobre la reforma educativa, rector,  ha sido positiva hasta el momento?

—Una Reforma Educativa es un proceso que concluye finalmente con un cambio en la forma de educar y con el resultado de la educación, eso no ha sucedido. Se han ido haciendo algunos cambios que son importantes en el sistema educativo mexicano, que eventualmente pueden dar origen —esperemos que pronto— a una reforma de los contenidos de la educación y a la Reforma Educativa.

Hay pasos que —hay que subrayar— se han dado en el sentido correcto, ha  sucedido que existe una forma de evaluación de los docentes, cuestionable, pero yo estoy a favor de ella. A favor, también de la autonomía de la determinación escolar.  A favor, inclusive, de estos horarios que se está proponiendo que cada escuela determine.

—¿Algún aspecto que haya detectado que no está funcionando adecuadamente en lo que tendría que haber algún correctivo, con relación a los pasos iniciales dados en la Reforma Educativa?

—Hay algo que tendría que haber,  es reconocer la labor docente… No hay un premio nacional a la docencia. Tenemos los sistemas de estímulos a los investigadores que ha permitido que la investigación crezca, no tenemos un sistema nacional que gratifique a los mejores docentes. Es un paso que hay que dar.

—En 2012 la UNAM elaboró un documento denominado “Transformar el Sistema Educativo Nacional, 10 propuestas para 10 años”. En este sentido, ¿hay algún tipo de diálogo con el Gobierno federal para elaborar o mejorar los procesos educativos del país?

—Sí, hemos estado trabajando con ellos; parte del resultado de estas gestiones es crear materiales y contenidos para nivel bachillerato. Hemos comentado con el secretario de Educación las diferentes posibilidades de colaboración y estamos en los mejores términos.

—Ahora, con esta irrupción de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la vida cotidiana, ¿cuál es el papel y los retos de la universidad... implica la transformación del modelo educativo?

—Totalmente. Se va a transformar aunque no hiciéramos una reforma; los jóvenes nos están obligando, aparte es necesario hacerlo (los jóvenes ya se educan en las computadoras). El sistema mixto que es la combinación de la educación presencial con la educación a distancia… Vamos a tener que evolucionar todo nuestro sistema educativo nacional particularmente en la educación superior rápidamente para poderle dar lugar a la educación mixta.

—¿Esos son los retos para los formadores, pero cuáles son los nuevos retos, las competencias que en su opinión deben desarrollar los egresados de la educación superior?

—Entendamos como competencia no en el aspecto eficientista de antes, cuando uno se entrena en un campo disciplinado, un estudiante debe ser competente en ese campo. ¿Qué quiere decir ser competente en ese campo? Debe saber lo que debe saber; debe saber hacer lo que tenga que hacer. Y debe saber cómo hacerlo... el saber cómo hacerlo, es que debe actuar con un compromiso ético hacia la sociedad. Debe tener la capacidad de ser reflexivo. Al ser reflexivo poder ser crítico y poder ser innovador,  y eso es válido para un mecánico electricista como para un sociólogo.

—En otro orden de ideas: ¿Cuál es su diagnóstico sobre el sistema de salud en México? En los últimos años ha habido aumentos de presupuestos para atender este tema a nivel federal estatal, se han creado figuras como el Seguro Popular ¿esto representa un avance real para las necesidades de millones de mexicanos, cuál es su diagnóstico al respecto?

—El sistema de salud es un sistema fragmentado, que no tiene la misma calidad de atención. Tienes por un lado casi 60 millones de mexicanos que están bajo el régimen el Instituto Mexicano del Seguro Social; pasaditos de 10 millones dentro el sistema del ISSSTE, un número que fluctúa entre seis y 10 millones, porque depende de los años, con seguros privados,  y el resto bajo la protección de la Secretaría de Salud, este último es donde ingresó el Seguro Popular y donde han mejorado las cosas. Yo diría: El Seguro Popular sí ha ayudado de manera general a la población, pero ¿esto ha mejorado la salud de los mexicanos?
No, todavía estamos más o menos igual.

Cuando uno ve el gasto de salud como parte del PIB ha ido mejorando, ya estamos en 7%, contra 6% que estuvo en las décadas pasadas.  No obstante, esto debe medirse también, le dicen gasto de bolsillo y es de este dinero, de este casi 7% del PIB, cuánto sale de tu bolsa y cuánto sale de la bolsa del Estado.

México de todos los países de la OCDE es donde el mayor gasto de salud es por gasto de bolsillo, casi 50 por ciento. ¿Por qué si el Seguro Popular puso tanto dinero la gente no ha disminuido mayor y significativamente el gasto de bolsillo?

—¿Tiene que ver que sigue siendo muy ineficiente, para la gente es más fácil ir al doctor Simi que ir a perder media mañana a la atención que brinda el Seguro Popular?

—El Simi apareció y es un sistema de atención primaria grandísimo, da millones de consultas. Muy mal pagados (los médicos) con niveles y capacidad de diagnósticos y atención muy malos. A veces se hacen cosas buenas que no resultan tan buenas. Es importante, por ejemplo,  que los antibióticos se den bajo receta, sin embargo, esto propició que las farmacias pusieran un médico  al que le pagan muy poco para que recete. Entonces, el gasto de bolsillo no bajó, la gente está acudiendo más allá.

¿Qué hay que hacer para mejorar esto? Tenemos que mejorar la atención primaria, dignificarla muchísimo, invertir mucho más en ella para que no aparezcan estas cosas. Hay que cambiar de alguna forma la inversión en salud para focalizarla en atención primaria. Está invertida, el gran gasto de salud está en el nivel de atención de alto nivel, en los hospitales de alta especialidad en los centros médicos nacionales en el de Occidente.

—¿Cuáles son los focos rojos o las esferas prioritarias en padecimientos para atender en la población mexicana?

—La diabetes es el gran pendiente, se está atacando, (pero) algo más tenemos que hacer porque representan un gran gasto de salud todos los problemas derivados de la obesidad. Los focos rojos en salud son diabetes, el cáncer, la violencia, y las enfermedades de siempre: las de origen infeccioso y cardiovasculares. La violencia es un problema de seguridad, pero ya se convirtió en un problema de salud.

El virus del Zika, ese no es problema. La amenaza que se propuso fue un poco exagerada. Puede ser nada más una coincidencia: no tenemos un dato muy firme (evidencia), así que no existe una crisis por el Zika, no es un foco rojo.

¿Por qué no hemos mejorado los hombres en la esperanza de vida (en México)? Por la cantidad de muertos por violencia entre los 20 y los 40 años.

Por Leticia Fonseca

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