Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | La percepción de los candidatos

Más allá de sus palabras

Los dos debates de hoy son una oportunidad para conocer de otra forma a los candidatos. Aquí una guía para leer sus reacciones, sus gestos, sus expresiones corporales

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (10/JUN/2012).- Un libro que se llamara Guía infalible para elegir al mejor candidato podría despertar sospechas en nuestros tiempos. Pero suponiendo que fue producto de una precisa investigación científica realizada por un equipo multinacional, y que ya hubiera probado ser en efecto lo que anuncia en una veintena de países, hoy ocuparía los primeros lugares en las listas de best-sellers de México. Pero claro, un libro así no existe.

Más allá de lo que se puede saber de los candidatos en los medios de comunicación, en las redes sociales, en las calles, mítines, en volantes, llamadas telefónicas a casa y un largo etcétera, y a pesar del formato de debate que escogen los partidos, hay algunas claves que a través de la pantalla permiten discernir y razonar. Qué nos dicen los aspirantes al Gobierno del Estado o a la Presidencia del país con su comunicación no verbal. Cómo ver más allá de sus palabras.

Te diré quién eres


El 26 de septiembre de 1960 se transmitió por primera vez en la historia un debate televisado entre los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos. Desde entonces ha sido un caso de análisis para los estudiosos de la Ciencia Política en todo el mundo, porque es paradigma de la influencia de la imagen en la opinión pública y por lo tanto de la decisión de los votantes.

“La imagen es percepción” asegura Álvaro Gordoa, consultor en Imagen Pública y docente del Colegio de Imagen Pública, en la Ciudad de México. “La imagen es comunicación verbal y no verbal, lo que viste, es publicidad (…) es hasta la esposa del candidato y el automóvil que conduce”.

En ese sentido, señala como un error la idea de que “quien viste las mejores ropas y es más guapo tiene mejor imagen”.

En México, explica el experto, pareciera que la palabra político ya tiene una connotación negativa. Así que desde que se muestran por primera vez ante los electores ya tienen una imagen negativa, que deben ir trabajando para mejorarla.

Así, Gordoa analiza que la imagen de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI a la Presidencia,  es carismática, limpia, pero con fuerza. Mientras que Andrés Manuel López Obrador, del PRD, pese a ser un “cartucho quemado”, se muestra austero y como referencia de ello es el tsuru que conduce.

De Josefina, comenta, se podría escribir un libro que se titulara Lo que no hay que hacer en una campaña. Inició mal un el estadio Azul vacío; dio golpes de timón pero fueron muy radicales; cambió su imagen y parte de la línea de sus spots; pero lo único que consigue es confundir, asegura el especialista. Mientras que Gabriel Cuadri (Panal) mantiene una imagen fresca, como de académico y no de político. Lo refuerza con sus lentes de pasta y el cabello un tanto largo.

“La imagen se convierte en realidad”, afirma Álvaro Gordoa. Hoy estas cuatro realidades estarán en la balanza.

Cuando Nixon y Kennedy debatieron, quienes siguieron el debate por radio sintieron a Nixon confiado y contundente, pero quienes lo vieron por TV reconocieron el éxito de la estrategia de imagen y el mensaje del joven Kennedy, así lo asegura Allan Bonner, autor del libro Political Conventions. Muchos aseguran que a partir del debate Kennedy se convirtió en estrella y el sudoroso Nixon en un perdedor.

Viéndoles la cara


Doce años después del primer debate televisado, el psicólogo Paul Ekman daba a conocer un estudio sobre las emociones. Enlistó siete emociones universales: Felicidad, ira, desprecio, miedo, asco, sorpresa y tristeza. Y describió cómo identificarlas en los rostros de cualquier persona, sea del país que sea.

Así, Juan Pablo García Olvera, especialista certificado en el reconocimiento de las expresiones y micro expresiones faciales de las emociones notó que Enrique Peña Nieto está un poco enojado luego de que se diera a conocer aquella encuesta en la que López Obrador aparece a cuatro puntos de distancia de él. ¿Qué vio el especialista? Que las partes internas de las cejas del candidato descendieron y los párpados superiores s inferiores se tensaron (frunció del ceño), además, las comisuras de los labios se retraen y los labios se estiran y tensan. Esta expresión puede durar poco, apenas un parpadeo o unos segundos, pero él está entrenado para captarlo.

Del lado contrario, apunta el especialista, López Obrador relajó su rostro y dio muestras de felicidad: se elevan las comisuras de los labios y aparecen las “patas de gallo”.

Congruencia o no,  es lo es lo que se puede percibir con este ejercicio. Así, si se ve que Peña Nieto habla de pobreza y que le duele el estado en que se encuentra el país, pero no muestra en su rostro dolor, podemos resumir que son sólo palabras. Así con cada uno de los candidatos.

García Olvera explica que existen tres tipos de expresiones faciales de las emociones, primero están las micro expresiones que duran apenas un parpadeo y se realizan de forma inconsciente. Después vienen las expresiones sutiles, que no duran más de cuatro segundos y son controlables hasta cierto punto. Y al final están las macro expresiones, que duran más de cuatro segundos y son falsas, no expresan emoción alguna.

Con esto podemos concluir que si una expresión de dolor dura más de cuatro segundos, la persona no está siendo honesta. “Para que una expresión facial de una emoción sea considerada sincera debe ser simétrica, es decir, se deben movilizar los músculos de ambos lados de la cara de la misma forma. Toda expresión facial asimétrica o que dure más de cuatro segundos es falsa, por tanto, la persona miente”. La excepción es la emoción de desprecio, pues es unilateral.

Ojos entrenados

El formato del debate dificultará un poco las cosas, pero de cuerdo con Sarah Corona Berkin, especialista en semiótica y académica de la Universidad de Guadalajara, “el asunto de la pantalla chica es parte de la tecnología televisiva, y casi todos tenemos ya nuestros ojos muy disciplinados para entender lo que vemos en la TV”.

Para Corona Berkin México no es el mismo que hace seis años, ni que antes del debate pasado. Y señala que este debate debe tener algún efecto. Los candidatos deben dialogar lo que está pasando hoy, y no convertirlo en una continuidad del primer debate (aunque este sin escotes).

Si no pasa nada diferente al primer debate, la especialista en semiótica augura que “habrá más rechazo de la gente y del público. Si no sale algo interesante, afuera está encendido.  Hay un ambiente politizado radical”.

El especialista en imagen Álvaro Gordoa recomienda que en el debate de hoy se centre la atención en metapolítica, que no son las propuestas de los políticos pues si alguien desea conocerlas ahí están sus páginas de internet. El punto es observar su imagen física, ropa que utilizan; su palabra, cómo la utilizan; el lenguaje corporal, las muecas y movimiento de las manos y su estrategia sentimental.

“Ojo, la guerra sucia tampoco será lo que fue hace seis años, hoy hay Internet y redes sociales que desmienten los engaños tan rápido como salen”, resalta Sarah Corona.

Dado el formato tan cerrado del debate, lo recomendable es centrarse en el rostro de los candidatos en su expresión facial, para saber que tan sinceros son y observar si sienten lo que dicen , recomienda por su parte el especialista en expresiones, sobre todo si existen (como es seguro) ataques entre ellos. Se debe apreciar el rostro al iniciar la defensa y refutación de los argumentos del otro.

En cuanto al cuerpo, observar que la posición corporal no pierda la vertical. Al tener atril deberán permanecer casi estáticos en su lugar. Moverse demasiado, balancearse, recargarse o echar el cuerpo atrás respecto del atril implicará incomodidad, inseguridad y falta de control escénico.

Si los movimientos con brazos y manos descienden o se exageran, puede ser señal de que la persona está muy concentrada en estructurar su mensaje. Si se suma la asimetría facial es casi un hecho que está mintiendo.

“Es menester también prestar mucha atención a los elementos paralingüísticos (los tonos) del discurso, más que a lo que dicen, explica Juan Pablo García. Será el cómo lo digan lo que dé credibilidad a su mensaje. Características tales como: volumen, velocidad, tonalidad, claridad, dicción, pausas y silencios.

A decir de Alder Vrij, estudioso especialista en la detección del engaño, las personas que tienden a mentir emplean más pausas a hablar, desciende considerablemente el volumen de su voz y el tono se hace más agudo. Emplean también menos el pronombre personal ‘yo’, sobre todo cuando deben deslindarse de hechos que saben son falsos”.

PARA SABER

Sudoroso Nixon


- Aquél primer debate presidencial estadounidense televisado, ocurrido el 26 de septiembre de 1960, impulsó los estudios sobre la percepción de la imagen en la TV.

- Se afirma que lo que le dió un giro a las preferencias entre Nixon y Kennedy fue el sudor del primero en pantalla, visto por miles. Un candidato estresado.

Tapatío

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