Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | Transformación urbana

Manos mágicas

La fantasía camina a pasos lentos por las calles, hay que estar muy atentos para deleitarse con el misterio de Edward Scissorshands

Por: EL INFORMADOR

Al caminar por el Centro de la ciudad, podrías toparte con la expresión artística de Fernando. A. GARCÍA  /

Al caminar por el Centro de la ciudad, podrías toparte con la expresión artística de Fernando. A. GARCÍA /

GUADALAJARA, JALISCO (04/DIC/2010).- Los cruceros de Guadalajara siempre deparan sorpresas a sus transeúntes, desde una tediosa manifestación hasta un par de malabaristas que lanzan al aire los populares bastones del diablo (devil's sticks) con las puntas encendidas en fuego. Pero también hay personajes que no tienen un lugar fijo para expresar su arte fugaz, y que muchas veces pasa desapercibido ante las personas que caminan de prisa por los corredores del primer cuadro de la ciudad. Personas -como tú y como yo- que con un poco de maquillaje se transforman totalmente. Su vestimenta es fuera de lo común y la “pena” es lo último que les importa cuando se acercan a uno a recitarle un chiste o posar para una fotografía, con la finalidad de hacernos reír, y en algunos casos con la suerte de recibir unas cuantas monedas por su oficio.

No es fácil ser un personaje popular en la Perla Tapatía, ganarse la confianza y respeto de los visitantes habituales y ocasionales del Centro Histórico. Edward Scissorshands o el joven manos de tijeras es un ejemplo de la creatividad y expresión urbana que viste a Guadalajara, cada día durante los atardeceres. Su andar es lento, su mirada se encierra en el misterio y su presencia puede llegar a intimidar a más de uno, también puede ser un pretexto para lanzarle un halago ante su llamativo traje negro.

Detrás de toda esa caracterización está un joven, Fernando Martínez de 26 años, quien en su afán por promover la representación callejera con toques “artísticos” decide interpretar a este legendario personaje creado por Tim Burton en 1990.

Un ciudadano fuera de lo común

Para algunas personas tener un título universitario representa una seguridad profesional y por ende económica, pero esto no se aplica por igual en cualquier egresado, Fernando es licenciado en Ciencias de la Comunicación y a pesar de tener la oportunidad de ejercer su carrera, decidió dejar los papeles y las teorías a un lado para hacer lo que realmente le apasiona, la representación artística.

Tiene conocimientos en teatro, serigrafía, aerografía y producción de performance. De esta última nace la idea de ofrecer un espectáculo gratuito a la ciudad siguiendo las tendencias europeas; Fernando asegura ser pionero del performance en Guadalajara. Posa, te persigue, te mira intensamente y en ocasiones recita uno que otro dialogo de la misma película protagonizada por Johnny Deep.

Edward, como muchos lo llaman, se basa en este “trabajo” para expresar una inconformidad ante la falta de respeto de algunos ciudadanos, pues al principio de su andar, llegó a toparse con quienes no entendían el concepto de su caracterización.

“No debe haber tanta gente cerrada, hay quienes piensan que uno lo hace por juego o por llamar la atención (…) lo que le hace falta a mucha gente de Guadalajara es adquirir un poquito más de conocimientos para que poco a poco se vaya liberando esto (arte callejero) y haya más diversidad cultural”, explica Fernando.

En su mayoría, las reacciones que provoca este sombrío personaje son buenas, y aunque el Centro Histórico siempre está lleno, muchos ciudadanos nunca lo han visto, por lo que la sorpresa de ver a Fernando cruzar la Avenida Juárez a la altura de 16 de Septiembre es mayor, y algunos hasta deciden alejarse al observar detalladamente la indumentaria colocada en sus manos: piezas de metal realmente afiladas.

Más que una rutina

Su vestuario está diseñado artesanalmente, al mirar de cerca cada una de las costuras sobresalen tiras negras que ajustan su torso, estoperoles y cadenas en diversas formas y tamaños que incrementan el impacto de un chico inadaptado a la sociedad. El primer prototipo de vestuario que Fernando realizó tuvo una elaboración de tres meses. Hasta la fecha este singular personaje ha pasado por seis transformaciones de vestuario, mejorando en cada una los accesorios que logran dar mayor fuerza y realismo.

Sin embargo, el verdadero cambio que hace único a Fernando en el Centro Histórico, son las piezas que penden de sus manos: una verdadera maquinaria –artesanal- hecha con tijeras de verdad. Quienes lo conocieron en su primera aparición caracterizada en 2006, podrán notar el cambio, de tener tijeras simuladas de cartón y cinta adhesiva a tijeras estructuradas de piezas metálicas que pesan cerca de 11 kilos. Si a esto sumamos las botas, pantalón y chamarra dan un peso total de 22 kilos.

Pero, ¿por qué elegir ese personaje? Fernando considera que la elección se rigió en la complejidad y misterio que emana, además de saber que el reto de interpretación sería enorme. Mantener la pose por varios minutos o caminar por más de seis horas con una mímica casi estática con una gesticulación seria y abstraída es una “disciplina”.

“Llevo un control en los horarios de descanso. Hay que levantarse temprano y hacer un poco de ejercicio. Mi alimentación es bastante balanceada, por lo que no puedo subir de peso, necesito mantenerme estéticamente bien. Yo dependo al 100% de mi cuerpo”.

El Edward Scissorshands tapatío se ha enfrentado a varios imitadores que intentan opacar su espectáculo, pero gracias al aprecio de su público “los demás han tenido que retirarse y dejar el camino libre”.

Fernando no pierde la ilusión de llegar a ser un gran representante del performance, a su edad su proyección artística ha llegado a ciudades como Querétaro, Aguascalientes, Toluca, Puebla y Cuernavaca.

Tapatío

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