Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | Marissa Magaña y Tessa Brockman cambian vidas

Los personajes: heroínas reales al rescate canino

Lealtad, amor, compromiso y respeto son algunas de las palabras con las que se acompaña la labor de Tessa y Marissa, fundadoras y dirigentes de la Organización de Desarrollo Social (ODES)

Por: EL INFORMADOR

Lealtad, amor, compromiso y respeto son algunas de las palabras con las que se acompaña la labor de Tessa y Marissa, fundadoras y dirigentes de la Organización de Desarrollo Social (ODES) en Guadalajara y la zona conurbada. Una asociación civil que trabaja para proporcionar un hogar a los perritos que son abandonados, además de rescatar a aquellos que son maltratados y al mismo tiempo inculcar respeto y dignidad hacia los animales.
El perro es el mejor amigo del hombre. Y para hacerle honor a la frase, este par de mujeres ha unido su talento para darle forma a un proyecto que busca mejorar vidas: por un lado, la de los perros y, por otro, las de las familias que se dan la oportunidad de convivir con un can sin importar la raza.
Su labor parte de la creación de ODES, más adelante se funda el centro de adopción y ahora sus aspiraciones van en aumento. En sus planes está tener un albergue para perros que sobrepase el VIP con el que cuentan.
El respeto por la vida es parte de su estandarte y así lo han demostrado en su trayectoria. Recientemente realizaron un desfile en Plaza Galerías para pronunciarse -de forma pacífica- en contra de los espectáculos de circo que incluyen la presencia de animales salvajes, los cuales, antes de llegar a dar un show, sufren maltrato. En su propuesta ofrecieron un espectáculo de acrobacias circenses en las que el entretenimiento era meramente humano.
Amantes de los perros, ellas son el ejemplo de que la intención con acción hacen una excelente combinación.

De la calle a la pasarela

Ya son cuatro años los que llevan dando a conocer su labor. La fórmula más conocida es Fashion Dog, evento que consiste en la realización de un desfile de modas en el que modelos y perros, entre criollos e invitados especiales, recorren la pasarela enfundados en alta costura, con un look elaborado por los mejores diseñadores de Jalisco.
Tessa Brockman y Marissa Magaña se conocieron hace casi cinco años, cuando la primera enfrentó la pérdida de su perro salchicha, su “consentido”. Cuenta que “en ese entonces me puse a buscarlo por toda la ciudad, fui al antirrábico, fui a todos lados y cuando llegué al lugar (antirrábico) fue impresionante, pensé: ‘ojalá que no esté aquí’. Es muy triste ver ahí a los perros de casa que son captados y están ahí con su carita de llévame contigo y no puedes hacer nada. Entonces una de mis cuñadas, Natalia García Vivanco, me dio una invitación para ir a un desfile de perros. Llamé a las organizadoras y hablé con Marissa. En ese tiempo ella estaba con otras dos amigas, apenas se estaban organizando para el primer desfile, que iba a ser en el Círculo Francés. Me gustó lo que hacían y empecé ayudándoles en el primer desfile”.
Así llega Tessa a la labor que con anterioridad había iniciado Marissa, quien estaba entregada al rescate de perros y a la búsqueda de métodos eficaces para que su misión fuera un éxito total, en lo que coincidió con su socia y amiga.
El Fashion Dog, más que un reto, fue el verdadero inicio de toda una labor. El evento estuvo planeado tal cual es, como explica Marissa: “Para la realización de este desfile se invita a los diseñadores. Al principio fuimos tocando puertas, hablando con la gente sobre el proyecto y a todos le encantó la idea de apoyarnos. De ahí empezamos a buscar el lugar ideal para la realización, pues todo esto es patrocinado. En el evento participan 30 perros callejeros y 10 invitados. El perrito desfila junto al modelo y ambos van vestidos igual. Con este evento buscamos recaudar fondos”.
Como parte del programa, durante el espectáculo se transmite un video de perros en la calle, a manera de concientización, con un mensaje claro de lo que significa tener una mascota.
La respuesta del primer desfile superó las expectativas de todos, incluyendo a las organizadoras. “Tuvimos una respuesta impresionante -dice Tessa-. El Círculo Francés estaba lleno. La señora encargada decía que iba a cobrar 20 pesos por persona que entrara al desfile y la verdad es que superó nuestras expectativas. La prensa llegó debido a las circunstancias, pues era tal la concurrencia, que se hizo un caos vial sobre la calle de López Cotilla y así llegaron los medios para ver qué pasaba. Al comprobar de lo que se trataba, empezamos a recibir apoyo de gente de diferentes círculos y fue a partir de este primer desfile en el que nos vimos en la necesidad de formar una asociación civil”.
La denominación de la organización, según expresa Marissa, “se la debemos al licenciado Covarrubias, quien nos sugirió que para no cerrarnos a la acción en diferentes áreas deberíamos tener un nombre en el que se involucrara el desarrollo social, porque de alguna forma implica el apoyo de la sociedad, el gobierno y las instituciones; lo de conurbadas es porque vamos con miras de crecimiento”.
Así empezaron a formar la asociación. “Luego fuimos al Ayuntamiento de Zapopan a pedir ayuda y ahí uno de los regidores nos apoyó y nos dieron un terreno en comodato. Un terreno que tenía un problema, pues se perdió la posesión y en el ínter nos quedamos sin hogar para los 20 perros que teníamos en ese momento. Mientras tanto, el marido de Tessa nos prestó una bodega como emergente para albergar a los perros y estuvimos ahí como 15 días. Pero entonces rentamos la casa en donde pudimos habilitar el centro de adopción”.

Un hogar de transición

El albergue es mucho más que un simple espacio en el que se les da atención y cuidado a los perros, pues funciona también como lugar de rehabilitación de los animales que son encontrados en las calles y que hace mucho o nunca han estado dentro de la casa.
El centro de adopción de ODES mantiene su forma de casa con todo y muebles, lo que permite a los canes desenvolverse con cuidado y acostumbrarse a vivir dentro del hogar. “Los perritos viven adentro de la casa, en donde hay muebles y macetas. Así ellos aprenden a comportarse dentro de una muestra de casa, ni sacan la tierra, ni se hacen pipí dentro de la casa y, además, es un lugar en el que ellos no tienen estrés, están juntos pero no revueltos, tenemos jaulas de tres por dos metros en donde tienen sus juguetes, comida y agua”, dice Marissa al describir su casa hogar de mascotas. Tessa añade: “Las jaulas las ponemos por protección de ellos mismos, porque si no los dejamos encerrados, corren el riesgo de tener alguna pelea y al día siguiente encontraríamos un desorden total”.
En este paraíso de los canes, también se les da un paseo por los alrededores para mantenerlos en forma.
“Nosotros funcionamos como una casa hogar, en donde tenemos un número pequeño de mascotas por mes, pero la idea es que cada perro que llega ahí encuentre un verdadero hogar”. En cierto sentido, los preparan para el cambio. Pasan de estar en la calle a aprender a estar en una casa y a convivir con la familia.
“Los perros que damos en adopción se van con un carnet que contiene los datos del perro, que ya va esterilizado y en el que se otorgan las vacunas necesarias y de por vida de forma gratuita. De alguna manera, tratamos de concientizar al nuevo dueño sobre la responsabilidad que adquiere al tener un perro”.
El asunto es que no dan los perros a diestra y siniestra. Cada animal necesita un hogar y la misión de ellas es encontrarlo. Lo difícil es dar con personas que tengan claro lo que significa tener un perro en casa.
“Nosotros no damos un perro a la ligera, tratamos de inculcarles que el perro es un nuevo miembro de la familia, por lo que todos en la familia tienen que estar de acuerdo con la adopción, si no, va a ser un perro que en dos o tres días va a volver a estar en la calle. Hacemos contratos de adopción y citamos a la familia en una veterinaria. La condición es que si te llevas un perro de aquí y en algún momento de tu vida ya no lo puedes cuidar o ya no lo quieres, nos lo regresas, nos llamas y ni siquiera lo llevas, nosotros vamos por él. Y a Dios gracias, nada más nos han regresado cinco perros, uno de ellos es Paco, que tiene una historia muy chistosa…”.

Los avatares de Paco

“Paco se fue con su nuevo dueño casi recién nacido. Se lo llevé a un muchacho y le dije que la condición era que si un día ya no lo podía cuidar me lo regresara. Manteníamos contacto, porque cada vez que le tocaban las vacunas lo llevaba a la misma veterinaria que nos apoya y después de un tiempo me llamó y me explicó que estaba por cambiar su lugar de residencia y que se cambiaba a un pueblecito en donde por las costumbres sería muy difícil que él y el perro se adaptaran. Me dijo que no era por falta de cariño, sino que las circunstancias lo obligaban a no continuar cuidando al animal, así que un día fui por él. El perrito es divino y muy simpático. El muchacho lloró en la despedida y pues ni él ni el perro se querían despedir. Me lo llevé y pasé a que lo revisaran en la veterinaria, todo estaba perfecto. Llegamos al centro de adopción lo guardé y todo bien. A los días de eso, el perro se salió corriendo, cruzó avenida Vallarta -yo pensé que lo iban a atropellar- y se perdió de vista. Lo estuve buscando por los alrededores, caminando y en el coche, y nada. Puse letreros en todos lados con la esperanza de que apareciera”.
Pasaron dos días. “Al tercero, estaba en el negocio de mi marido y me dice uno de los muchachos que trabajaba ahí: ‘Oye Marissa, le regresaste el perro a este muchacho, ¿verdad?’. Le dije: ‘No, se me salió’. La respuesta del otro joven fue: ‘No puede ser, pues  Paco llegó a su casa’. El perro recorrió un camino desde avenida Vallarta y Rafael Sanzio hasta el Cerro del Cuatro, llegó flaco y sucio después de dos días. Y cuando volví a ir por él no me quería ni ver. Pero ahora ya está tan adaptado, que anda conmigo para todos lados, está tan feliz en el centro de adopción que cada vez que se ha ido me lo regresan, porque casa nueva a la que llega hace muchas travesuras. Así, Paco ya se quedó con nosotros en el albergue”.
Esta historia habla del amor y la astucia de un perro por llegar al lado de su amo.

Los perros en la vida

El abandono puede ser circunstancial. No todos los perros tienen desarrollado el sentido de orientación como Paco; algunos salen de su casa a manera de juego o con el fin de dar un paseo y es muy fácil que se pierdan. Además, Tessa y Marissa aseguran que si el perro es bonito, lo más probable es que alguien que lo encuentre se lo quede. Esto es exactamente lo que le pasó a Tessa con su adorado perro salchicha, el cual, tras ser recuperado, al volver a su hogar, “se sentía como secuestrado, porque yo creo que en su otra casa lo trataron muy bien”, dice entre bromas.
La forma en que este par de heroínas rescatan perros es diversa. Algunas veces los ven en la calle y los suben al auto. Otras veces, las personas que ya no pueden cuidar a sus perros se ponen en contacto con ellas por teléfono y se los dan. Pero también se lanzan a lo incierto en el antirrábico, donde se origina una de las escenas más tristes: “En el antirrábico hemos encontrado algunos perros; ves muchos y los quieres ayudar a todos, pero nosotras tenemos un cupo limitado, porque preferimos darle a cada perro calidad y no tener muchos perros descuidados. Pero, en realidad, les cambias la vida de un día para otro”.
Entre sus planes futuros está la creación del mejor albergue para perros de la ciudad, en el que cada can tenga su espacio para jugar y moverse sin sentirse preso. La idea es, además, dar cursos a los niños sobre el cuidado y atenciones que necesita un perro. “porque ellos son el futuro y en ellos tenemos que ir creando conciencia”.
Otro de sus propósitos es la creación de una unidad de esterilización móvil para detener la reproducción descontrolada de los perros callejeros.

Recuadros:

Subasta por amor al perro
A fin de recaudar fondos para los perros de la calle que se albergan en el centro de adopción de ODES, Marissa y Tessa han convocado a la comunidad de artistas tapatíos a formar parte de su labor mediante la subasta “Por amor al perro”, que se llevará a cabo en las instalaciones de Galería Vértice el jueves 25 de septiembre, a las 20:30 horas, y en la cual se contará con obra de artistas de primera línea como Alejandro Colunga, Abel Galván, Carmen Alarcón, Javier Arévalo, Jorge de la Peña, José Fors, Lila Dipp, Óscar Zamarripa, Lucia Maya y Ulises González entre otros.
01-800 Adóptame
ODES ha sido elegida por Pedigree como una de las asociaciones que será parte de la campaña de adopción de perros de la calle.
La empresa colocará espectaculares con imágenes de perros contando su historia de soledad en la calle y después el mismo can tendrá su foto del momento en el que ha encontrado ya un hogar.
La empresa organizadora pondrá a disposición de los usuarios un número telefónico para hacer el contacto y, a su vez, apoyará a distintos albergues con comida, medicamentos, asesoría de médicos veterinarios y fondos económicos, ya sea para adquirir un vehículo o para acondicionar el albergue. Asimismo, proporcionará un manual de operaciones para mantener un estándar de calidad y control sobre las adopciones.

por: ka

Tapatío

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