Suplementos | por: Guadalupe ángeles Letras Crónica a manera de homenaje pertinente Por: EL INFORMADOR 23 de enero de 2009 - 12:38 hs Mi maestro en el arte de la literatura fue Ricardo Yánez, luego de que mi amante fuera Pablo Neruda, fui su Matilde en mi pensamiento. Y es por esta sencilla transposición de roles, del pensamiento a lo cotidiano, que honro la memoria de Neruda y celebro la existencia de Ricardo Yánez, poeta que me enseñó que la poesía viene del cuerpo y a él va, en su cadencia de significado o absurdo, línea melódica, caricia conceptual o simplemente audible, danzable, deseable. Y porque interrogó alguna vez a la que yo era sobre la pertinencia de degustar los vocablos también en la prosa, en la persecución de un sentido que significara algo legible, nació la que hoy soy y escribo: otro motivo de celebración. Es así, por lo que le tomamos la palabra varios en esta ciudad, y lo hicimos nuestro maestro, por eso, ahora, uno de entre nosotros, Ramiro Aguirre, sugirió que fuera premiado el maestro y su propuesta (así como las pruebas con ella ofrecidas de manera formal) fue debidamente estudiada, y dijeron sí quienes lo nombraron al fin Premio Jalisco en Letras 2007. ¿Qué hizo Ricardo?, fue a Casa Jalisco, y en ceremonia privada recibió la distinción referida. Luego, ese mismo día, comimos juntos, y al terminar los postres me tendió, a través de la mesa, una hoja de papel, he aquí su contenido: “Siento o creo sentir, presiento, que este premio no tanto me corresponde a mí como a quienes han hecho de mi palabra (escasa, pobre, inexacta, a veces imposible) un señal de tránsito por esta vida, la artística y la común, hacia la que probablemente nos aguarda. Agradezco la vida que insuflan otras vidas a la palabra que parece mía y no es sino la de mis padres, la de mis maestros, la de mi familia, la de mis amigos, la de quienes mejor que leerme han sabido leer a los que en serio han sido, son poetas, lo que la poesía en serio es, y de ese y otros modos vivirla en sus propias acciones y palabras. A ellos, a ustedes, muchas gracias”. Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones