Suplementos | Karelia Alba Le Butcherettes, música con sentido La música es su elemento y a través de ella se desenvuelven para generar conciencia Por: EL INFORMADOR 3 de abril de 2009 - 22:01 hs Auryn Jolene y Teri Gender Bender, son las integrantes de Le Butcherettes, proyecto han gestado y parido en Guadalajara -lo que sorprende- principalmente por lo revolucionaria (a todos los niveles) que resulta su propuesta. La música es su elemento y a través de ella se desenvuelven para generar conciencia. De forma poética inician una rebelión feminista que expone la igualdad de género, la tolerancia a las diferencias, la denuncia al abuso y a las mutilaciones hacia las mujeres, entre muchas cosas. Teri y Auryn, ambas feministas no radicales, son estudiantes e hijas de familia, pero también son roqueras desde el corazón hasta la médula. Como todo en la vida tiene un comienzo y el comienzo de esta charla que entablamos en el Café Morgana fue ideal, una de ellas comienza con las respuestas y la otra continúa, en una sicronía armoniosa que hace que la charla sea muy agradable. Su inicio fue de forma independiente, cada cual por su cuenta comenzó a desarrollar su habilidad musical y después se conocieron, aunque como dice Auryn: “Teri solía vivir en Denver y se vino para Guadalajara, en esa época estabamos muy chicas, ibamos mucho a toquines, conciertos, teníamos amigos en común y nos presentaron, pero antes de que nos presentaran Teri me caía mal, pero después nos llevamos muy bien”. Tras la presentación vino la amistad, en donde comenzó la exploración de sus talentos y Teri continúa: “Auryn ya tenía bandas desde chiquita, siempre ha tenido la sangre musical y yo estaba urgida de tener una banda mía”. La música estaba rebasando la mente y quería salir. En ese momento, dice Teri: “Nos dimos cuenta que la escena musical de Guadalajara estaba dominada por hombres; todos los chicos estaban tocando. Recuerdo que varias mujeres ibamos a apoyarlos y ellos mismos nos clasificaban como grupies, lo cual se me hizo muy denigrante”. El siguiente paso para ellas fue comenzar a hacer música. El son de los ideales La represión a la expresión, la segregación a la que se sometieron debido a lo cerrado del pensamiento local, no ajeno sino muy familiar, pudieron haber coartado sus sueños. Sin embargo las objeciones se convirtieron en el motor que les dio fuerza para hacer realidad el deseo de tener una banda con intensión. Tanto Teri como Auryn se dieron a la tarea de armar el proyecto Le Butcherettes (Las carniceras). Y Teri, apasionada cuenta: “Empezamos a meternos a la política feminista, involucrándonos con los derechos de la mujer y del hombre, nos pusimos a leer y a escuchar a otras bandas de mujeres, nos dimos cuenta de que si formábamos una banda de mujeres (y así lo hicimos), promovemos la filosofía en donde menos es más (somos guitarra y batería), entre otros elementos contamos con conceptos no directamente políticos sino poéticos en pro de la mujer y de la clase baja en general”. Al principio hasta el hecho de ensayar resultaba un problema, la falta de equipo era el otro, y fueron recorriendo lugares y lugares, segregadas por muchos pero aplaudidas por otros más. El equipo propio llegó, Teri tuvo que trabajar unos meses en una compañía de telemarketing para poder conseguir el dinero y así comprar su propio ampli. después: “Me robaron mi guitarra y entre Auryn, Paulina, Susana e Ivette, me compraron una guitarra hermosa, fue un momento ¡wow! Esto me demostró que yo tenía que trabajar por mis propias cosas”. Auryn explica: “En realidad no tenemos mucho equipo, lo que tenemos lo hemos conseguido con el apoyo de mucha gente, porque dinero apenas si estamos ganando”. Teri dice: “Mucha gente nos dice que somos ‘hijas de papi’, ‘riquitas’, pero nada es cierto, yo vivo en casa con mi madre y mi madre es viuda y tengo otros dos hermanitos, la gente inventa cosas, tienes que estar haciendo algo malo o estarte metiendo con alguien para darle justificación a que tengas cosas”. Y Auryn añade: “Aquí en Guadalajara la gente piensa que no puede llegarte nada bueno de la nada”. A dos años del debut De su primer tocada son tan sólo dos años (24 de marzo de 2007), en los que ha habido un crecimiento notable. Han rebasado las expectativas y se han desarrollado de forma profesional, sin dar pie a malas intepretaciones por parte de nadie. Teri dice: “Ha sido un juego muy extraño, es como una montaña rusa, vas subiendo y vas bajando, a veces te marea el Sol y vomitas, muchas cosas han sido muy padres, la gente nos ha tratado bien, pero también hay otras personas que nos han tratado mal”. Auryn agrega: “Nosotras sabíamos que iba a ser difícil, pero nada ni nadie va a entorpecer el proyecto” así fue, es y será. Son diferentes autores y circunstancias en donde las chicas han encontrado su inspiración, le han puesto actitud y valentía a todas las circunstancias adversas y hoy ponen la frente en alto para decir que son mujeres y son tapatías, con valores y principios como cualquier mujer. Actualmente promocionan su disco Kiss & Kill, en donde las letras son historias, tributos a las mujeres y a los hombres que alguna vez han sido víctimas de la segregación. En escena En cada una de sus presentaciones las chicas hacen gala de un performance con gran significado, cada cosa del escenario es un símbolo, en el que ambas se entralazan en la conversación, comienza Teri: “Cada cosa que usamos no es por plena moda, todo tiene un porqué. Los tacones representan lo que decía Betty Friedan. The Feminine Mystique, que habla de las mujeres de los años cincuenta de clase media (...), de la mujer que vive en la jaula de oro pero que está oprimida. El mandil lleno de sangre es el mandil de la carnicera, representa el trabajo típico de un hombre, es la ironía. El hecho de estar cortando carne en escena…(usamos carne podrida, la que ya se va a tirar porque estamos en contra del maltrato a los animales), esto es un manifiesto en donde la carne refleja el machismo, porque cuando vamos por la calle nos gritan ‘Mamacita’, no somos carne y la ironía es decir ‘soy carne, pues aquí la estoy cortando para deshacerme y destrozar esa locura’. Tenemos elementos representativos: la ropa, la carne, la sangre, todo representa esa desesperación de lo que pasa: las mutilaciones a las mujeres, los asesinatos, los casos de las muertas de Ciudad Juárez, historias que siguen pasando, también tenemos las escobas y los plumeros, que son para barrer y limpiar la mugre de la sociedad. La escenografía, el vestuario, las letras, los maniquis, todo es parte de este manifiesto poético folosófico”. El nombre Para explicar la idea toma la palabra Teri: “Le Butcherettes no es en francés, muchas personas lo confunden por el ‘Le’ que proviene del francés, pero ‘butcherettes’ el ‘ettes’ le agrega el tono femenino, pero el por qué ‘Le’ en vez de ‘Les’, que es lo correcto, tiene un símbolo, le quitamos la ‘s’, mutilamos la palabra para presentar esta mutilación y todo mundo se enfoca en la asusencia de la letra pero no se enfocan en las mutilaciones reales que viven las mujeres. Éste es un manifiesto debajo del agua”. Auryn completa el concepto: “Utilizamos el nombre de carniceras también con un sentido filosófico, porque es una mujer que está cortando la carne, una actividad propia de los hombres, mientras la sangre representa el machismo, es la forma de tener el mando con el cuchillo y poderse deshacer de todo eso que es la carne. No somos antihombres, el feminismo va a en pro del hombre y de la mujer que busca igualdad total, eso es lo bello, no somos radicales halamos de igualdad”. Teri Estudia Filosofía y Ciencias Sociales en el ITESO. Es la primera de tres hermanos. Frase: “Luchar por lo que uno cree y mantener los pies sobre la tierra”. Guitarra y voz de Le Butchetrettes. Regalo perfecto: Una biblioteca con todos los libros que quisiera leer (dice Auryn). Auryn Estudia Diseño Integral en el Tec de Monterrey Es la segunda de tres hermanas. Frase: “Me ha costado mucho estar en la música por mis papás, que ven esto como algo oscuro y sucio, pero tienen que estar tranquilos porque yo actuo según los valores que ellos me han inculcado”. Heredera de la tradición de la panadería “La Luz” desde 1917. Batería y voz de Le Butcherettes. Regalo perfecto: Zapatos, muchos (dice Teri) Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones