Suplementos | Pasión y creatividad La vida entorno al escenario Para ''El mosco'', director y escenógrafo, el teatro es una labor que requiere de unión y esfuerzo en conjunto Por: EL INFORMADOR 4 de septiembre de 2010 - 01:25 hs El mosco trabaja en su taller, en la reparación de algunos títeres del grupo teatral Tlakuache. M. FREYRIA / GUADALAJARA, JALISCO (04/SEP/2010).- Hacer teatro es todo un arte, pero también requiere que cada persona involucrada tenga ciertas características que lo lleven a realizar una puesta en escena de calidad. El compromiso, la pasión, la creatividad y un notable gusto por el trabajo en equipo, son ingredientes que pueden derivar en una producción exitosa. Y, aunado a esto, es importante sumar el indispensable talento. Esto es precisamente lo que Luis Manuel Aguilar, mejor conocido como ''El Mosco'', considera primordial en las artes escénicas. “Sí, se trata de mucho compromiso, trabajar de manera conjunta con el equipo es indispensable porque no llegas y creas una presentación tú solo. A veces, se requiere -generalmente por cuestiones económicas- que una sola persona desempeñe varias actividades, pero ¿sabes? Ahí es cuando uno no se siente solo, hace falta la interacción con los demás, su punto de vista y sus críticas constructivas. Es mucho más enriquecedor cuando se convive, discute y, al final, uno logra acuerdos con los compañeros”. Cuando se escucha su punto de vista, se sabe bien que no es un novato el que habla, su experiencia a través de los años en el teatro -delante y tras bambalinas- lo ha llevado a reconocer lo que un equipo de trabajo requiere para lograr una puesta en escena de calidad. Sus inicios: “el mosquito” Aunque ahora se le reconoce principalmente como director de escena y escenógrafo, la historia de este talento tapatío se remonta a varios años atrás, cuando apenas siendo un adolescente se adentró en el mundo teatral, como actor. “Curiosamente lo que ya no hago ahora es aquello con lo que inicié. En mi casa siempre hubo mucha libertad de elegir lo que queríamos hacer y mi padre era de los que nos decía todo el tiempo ‘quieres ser barrendero, adelante, pero debes ser el mejor barrendero del mundo’. Con ese apoyo y mi gusto por las artes escénicas, fue que interpreté mi primer personaje, era un mosquito. Así inició el apodo, aunque ahora a veces me dicen ‘don mosco’”. En la actualidad, este talentoso personaje de la vida real, suele pasar horas frente a su computadora: concibiendo, dando vida a los personajes que más adelante “cobrarán vida” en escena y que en un momento solo son lucidoras y creativas figuras a la espera de ser confeccionadas y de tener un cuerpo y volumen que les permitan surgir en el acto. “Me gusta mucho trabajar con las marionetas, hacerlas expresivas y dinámicas para que al momento aparecer en la escena, realmente se sientan con vida. Que se perciban con vida”. Donde nacen las ideas Especificar el espacio de trabajo de una persona multifacética como El mosco, no es tarea fácil. Por momentos se encierra en los diseños, el color y las texturas, cuando las ideas son cambiantes y constantemente se modifican -a veces durante horas- hasta generar el concepto final. Otras tantas ocasiones, se le puede encontrar en su taller, un espacio pequeño pero bien equipado donde mide, corta y le da forma a los diferentes materiales que más tarde estarán convertidos en marionetas, vestuario, paredes y detalles y complementos de la escena. Aquí, el creador puede pasar horas que hacen de una idea, toda una realidad. Algunas veces, durante el proceso de creación, El mosco suele acercarse a sus compañeros actores para saber si éstos se sienten identificados con los elementos que conforman la escenografía, ya que, según el escenógrafo, esto puede ser determinante para que todos particulares de la escena se complementen de tal manera que formen un todo armónico. “Siempre trato de reunirme con los actores o con quien sea necesario, sin importar el papel que éste desempeñando -director o escenógrafo- hacemos bocetos de lo que será la escena ya con los actores y yo aprovecho para irles diciendo, ‘mira fulanito, aquí habrá una luz que iluminará la mitad de tu rostro para lograr una apariencia un poco tétrica y es justo cuando dices este dialogo’. En fin, tratamos de hacerlo todo muy eficiente para que cuando estemos parados en el escenario todo sea más fácil, incluso para ensayar”. Ahora, lo que viene, es seguir imaginando, bocetando y perfeccionando las ideas que después formarán parte de toda una historia. En cuanto a las puestas en escena, El mosco considera que éstas tendrán que remontarse a lo primordial para poder visualizar un futuro. “Creo que por ahora no se le está dando al público lo que quiere y considero que en el futuro las obras deberán encaminarse a lo esencial del ser humano, a que los espectadores se sienta identificados e incluso, acompañados en sus diferentes vivencias”. Por otra parte, expresó que la interacción entre el artista que está interpretando un personaje y el público es un elemento que considera, irá en aumento hasta poder ser un ingrediente clave y casi irremplazable en cada presentación. Al día de hoy, el teatro sigue siendo un sueño para muchos, ahí es donde, no sólo se crean historias, además se viven y se sienten. En ese lugar puede existir el sentido de pertenencia y la cercanía con un mundo que, aunque forma parte del nuestro, pueden envolverse de color y fantasía, donde los muñecos cobran vida y las personas que caminan a nuestro lado en la calle son capaces de transformarse en los más grandes villanos, todo esto con la ayuda del talento que, personajes con “El Mosco” son capaces de plasmar en sus creaciones. Actualmente, ''El Mosco'' se encuentra trabajando en la iluminación de la producción "Cuentos para no dormir", de la compañía de teatro de títeres Luna Morena. La cita para disfrutar de la puesta en escena es en el Teatro Guadalajara del IMSS Av. 16 de septiembre #868 FECHAS Septiembre: sábados y domingos Sábados 13:00 y 16:00 horas Domingos 11:00 y 13:00 horas PRECIO $50.00 general y $30.00 Niños, estudiantes, maestros, trabajadores del IMSS y adultos mayores con credencial vigente. Obras de El Mosco “Cuentos para no dormir”, escenografía “No tocar”, dirección y diseño del espacio escénico “Acerca de la orfandad”, dirección “Filóctetes”, dirección Temas Tapatío Lee También El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Año de “ballenas flacas” El maestro de la brevedad: a 107 años del nacimiento de Juan José Arreola La vida del jazz tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones