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Jueves, 21 de Febrero 2019

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Suplementos | El Pinacate y el Gran Desierto de Altar son áreas naturales protegidas

La biodiversidad del planeta está en Sonora

El Pinacate y el Gran Desierto de Altar son áreas naturales protegidas reconocidas a escala mundial

Por: EL INFORMADOR

Esta zona de cerca de 250 mil hectáreas es considerada como el desierto más biodiverso del mundo.  /

Esta zona de cerca de 250 mil hectáreas es considerada como el desierto más biodiverso del mundo. /

GUADALAJARA, JALISCO (27/ABR/2014).- Ubicado en el extremo noroeste del país, el área geográfica que comprende la Sierra de El Pinacate y el desierto de Altar, en el estado de Sonora, es un Área Natural Protegida (ANP) por el gobierno federal y una de las regiones prioritarias de México por sus cualidades naturales, que incluyen una latente zona volcánica de cerca de 250 mil hectáreas, ríos de lava negra y roja, y el mayor campo de dunas activas de América del Norte, considerado como el desierto más biodiverso del mundo.

Formalmente, su administración recae en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), órgano desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Servicios Naturales (Semarnat), que resguarda una superficie de más de 700 mil hectáreas, cuyo nombre se debe al color brillante de un pequeño escarabajo que habita en este ecosistema que, de acuerdo con la legislación mexicana, fue decretado como Reserva de la Biosfera y, el 21 de junio de 2013, fue designado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En estos términos, en el área se pueden encontrar más de 540 especies de plantas vasculares, 40 especies de mamíferos, 200 de aves, 40 de reptiles, además de encontrar también anfibios y peces de agua dulce. Existen especies endémicas, amenazadas y en peligro de extinción; en apariencia desolada, la región es también un vasto acervo de vestigios arqueológicos. Por ello, hay más áreas protegidas en esta zona, que en cualquier otro desierto del mundo.

El Pinacate y Gran Desierto de Altar es un espacio descrito por sus visitantes, como un lugar mágico de belleza desolada, criaturas inusuales, plantas únicas y características geológicas notables: un desierto de dunas, un espectacular escudo volcánico (con flujos de lava e impresionantes cráteres gigantes) y paisajes únicos.

Una larga historia

No toda la importancia del lugar descansa en sus formaciones geológicas, su riqueza biológica y paisajística; tiene también un enorme valor histórico y cultural, pues representa un mudo y valioso testimonio de la ocupación humana en esa zona hace más de 20 mil años. De hecho, según la cosmogonía del pueblo O’odham —uno de los más antiguos del continente, cuyo asiento es en esta región Centro— considera el área un sitio sagrado, donde ocurrió la creación del universo.

Existen registros de ocupación humana en este lugar que se remontan a 40 mil años atrás, pero las estadías, los abandonos de la tierra y el aprovechamiento de los recursos naturales siempre estuvieron vinculados a los constantes periodos de sequía; al final de la última glaciación, los asentamientos se tornaron más estables.

Los descendientes de los iniciales Hohokam, los actuales Tohono O’odham —o “gente del desierto”, también conocidos como Pápagos—, son el grupo indígena que habitó la región de El Pinacate y realizaban largos viajes cruzando la zona para llegar al Golfo de California en busca de alimento. El rastro de su presencia lo documentan una red de senderos, herramientas de piedra y restos de cerámica encontrados alrededor de los escasos almacenamientos de agua —llamados Tinajas—.

Así, los Tohono O’odham están emparentados con los Hia C’ed O’odham —“gente de arena”— y los Akimel O’odham —“gente del río”—, también conocidos como Pimas; los tres grupos habitaban las regiones desérticas del norte de Sonora y Arizona. Aunque estos grupos quedaron separados al crearse la frontera entre Estados Unidos y México, aún comparten un mismo origen, una misma lengua y una misma deidad: I’toi, cuya morada es el Pico Pinacate.

Cuando llegaron los europeos, la tierra y los recursos disponibles para los grupos originarios se volvieron limitados. En 1698, el Padre Eusebio Kino encontró en su viaje de 50 a 200 lugareños viviendo en el área, quienes sobrevivían de raíces y pescado; para 1850, la población fue exterminada por la fiebre amarilla y los pocos sobrevivientes emigraron hacia lo que hoy es Arizona, EU.

Tras la Revolución Mexicana y el asentamiento de una clase política gobernante, se invirtió en vías de comunicación y para 1948 se inauguró el tramo de vías férreas, que unía el resto del país con Baja California, lo que impulsó el desarrollo económico; después de 1956, la zona se volvió de interés para científicos y exploradores, lo que aumentó su potencial turístico y como lugar para el estudio in situ de su flora, fauna y geolog ía.

Lo que hay que visitar


Puerto Peñasco: ser un hábitat de enorme biodiversidad atrae a los amantes del ecoturismo, en especial a los extranjeros que, por décadas, han hecho de Puerto Peñasco —a menos de 50 km— su destino predilecto; así, entre los atractivos más importantes de la Sierra del Pinacate se encuentran los cráteres —algunos de origen volcánico, otros nacidos de la colisión de cuerpos celestes con el planeta—, principalmente “El Elegante” y, más cercano a la carretera Sonoyta-San Luis Río Colorado, “El Colorado”.

Las Tinajas:
estas raras acumulaciones naturales de agua en la entraña de los cerros que bordean el Desierto de Altar son atractivas, porque en derredor suyo se puede apreciar pinturas rupestres y petroglifos antiquísimos; asimismo, pueden visitarse los arroyos de lava —lechos de piedra volcánica oscura que contrastan con las dunas pálidas del desierto—.

Laderas de “El Elegante”: Aunque se ha convertido en un sitio atractivo para turistas, así como un lugar de paseo y excursión para instituciones educativas —las laderas de “El Elegante”, por ejemplo, se adaptaron como espacio de camping y parque para picnic—, las condiciones extremas de su clima hacen recomendable acompañarse de guías experimentados o no alejarse demasiado de las vías de counicación.

TOMA NOTA

Cómo llegar

> Si viene del norte: en el tramo carretero San Luis Río Colorado-Sonoyta.

> Si viene del sur: lo ideal es llegar a Sonoyta por la carretera internacional y tomar el tramo federal Sonoyta-Peñasco hasta llegar al km 52, en el ejido Los Norteños, del municipio de Puerto Peñasco, Sonora.

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