Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 17 de Noviembre 2017
Suplementos | El escultor Víctor Manuel Contreras pone el arte por delante contra la violencia

El poder del arte

El escultor Víctor Manuel Contreras pone el arte por delante como herramienta para que el público la use de instrumento contra cualquier tipo de violencia
Recientemente, Contreras recibió por 'La Inmolación' una placa conmemorativa. EL INFORMADOR / E. Barrera

Recientemente, Contreras recibió por 'La Inmolación' una placa conmemorativa. EL INFORMADOR / E. Barrera

GUADALAJARA, JALISCO (16/JUL/2017).- El pasado mes de junio, las columnas del Teatro Degollado fueron vandalizadas con la palabra “Darkness”, durante la madrugada. Una pinta similar amaneció en la cabeza de Quetzalcóatl, ubicada en la Plaza Tapatía y que forma parte del conjunto escultórico “La Inmolación de Quetzalcóatl”, del escultor jalisciense Víctor Manuel Contreras.

Radicado en Cuernavaca, hasta el Estado de Morelos le llegó la noticia al artista nacido en Atoyac (1941). Sobre sus primeras impresiones del acto, comentó para este medio: “Me llamaron a Cuernavaca. No me sorprendió. La catedral de la ciudad ha sido vandalizada también, a cada rato, mi casa igualmente, que está junto a un museo, también es víctima de vandalismo. El problema sólo se resolvería cuando las autoridades hagan algo como lo que hizo el alcalde de Nueva York (Rudolph Giuliani, con la tolerancia cero): cárcel y multas a los infractores. Aquí fueron unos niños, dicen, pero niños de casi 18 años. Eso no disculpa el vandalismo: un niño tiene juguetes, no piensa en hacer daño. Las personas que rayan bienes públicos tienen un vicio que les quita el anhelo. Es un drama ver cómo los jóvenes pueden tener esas agresiones en contra de su ciudad”.

El artista expresó su agradecimiento hacia las autoridades encargadas de los espacios públicos, aunque resaltó que se necesitan mayores protecciones, no sólo para el patrimonio sino para la ciudadanía en general: “A mí me han asaltado varias veces, incluso con pistola”. Para el escultor, el problema de fondo tiene vínculo con la educación: “Ahora los juguetes son armas o celular. Son instrumentos útiles, pero sofocan el aliento al momento del aprendizaje… La enfermedad del siglo es la soledad”.

Víctor se considera una escultor simbolista, y en la Inmolación presenta un ave, un hombre y una serpiente, representando lo espiritual, mental y físico, respectivamente. Al mismo tiempo es una alegoría del tiempo con la imagen de la luna en la base para simbolizar la noche. La escultura en el centro histórico tapatío es su única creación en el Estado que lo vio nacer.

Sonríe a la vida

Su formación profesional como artista comenzó en el hogar, con su madre como pintora figurativa. “Ella decía que también era escultora, y mejor que yo: me hizo a mí”, bromeó Víctor, quien se toma con humor la vida: “Siempre estoy bromeando, hay que tomar la vida con un poco del aliento, de alegría. Venimos a ser felices, no a ser desgraciados”. Su profesionalización como creador continuó al salir de México a los 16 años, para estudiar en Nueva York, luego en Múnich y finalmente en París.

Tras dominar la técnica, al presentar sus primeras obras en Francia alguien le señaló su fuerte influencia de Rodin. “¿Cuándo voy a ser yo?”, se preguntó el escultor. Para descubrir su voz propia en la escultura, el jalisciense recurrió a la mitología mexicana en algunas de sus piezas, como en “La Inmolación de Quetzalcóatl”: “Tan humana, con la divinidad se invoca la humanidad”. Para la pieza ubicada en la Plaza Tapatía el artista hizo una abstracción del ser emplumado rodeado de cuatro figuras. Inaugurada durante el sexenio de López Portillo, el proyecto inicial se vio afectado por la venta de los terrenos aledaños, gesto que provocó que separara la cabeza.

En la capital francesa, Contreras no sólo conoció la crítica, pues también entabló amistad con parte de la familia real rusa en el exilio. De los Yusúpov heredó casi medio millar de objetos. Otra persona célebre entre sus amistades fue Tamara de Lempicka, artista con la que compartió las salas de exposición del Instituto Cultural Cabañas. Se conocieron en 1958, con una química entre ambos. Víctor aún recuerda las primeras palabras: “Si usted tuviera unos años más y yo fuera unos años más joven…”. Fue en 2012 cuando el Instituto Cultural Cabañas, a unos pasos de su escultura, recibió la obra de Tamara de Lempicka en una exposición conjunta, pues también se vio material de Víctor.

 

Siempre reconocido

Recientemente, Contreras recibió por La Inmolación una placa conmemorativa por parte de la WFUCA (Federación de Clubes, Centros y Asociaciones de la Unesco), con Pradeep Kaphale (uno de sus presidentes). En la placa se le reconoce como “Patrimonio Cultural y Artístico de la Humanidad”. El nombramiento difiere de los estipulados por la Unesco, donde en Jalisco las declaratorias reconocen sólo al Instituto Cultural Cabañas y al paisaje de agavero y las antiguas instalaciones industriales para la fabricación del tequila.

La actividad que contó con la gestión de Harriet Turner fue interrumpida por unos minutos, ya que no se contaba con el permiso del ayuntamiento. Víctor Manuel afirmó que fue un error de coordinación, pues incluso se tenía planeado invitar al presidente municipal y al gobernador del Estado, aunque no recibieron las invitaciones correspondientes. Luego de la interrupción, se pudo continuar con el aval de Mónica Vizcaya, en representación de Enrique Alfaro (presidente municipal de Guadalajara).

Ante la lamentable confusión, Contreras comentó que “No había permiso para nosotros, pero sí para la extensión del mercado de San Juan de Dios. La ciudad necesita de sus espacios libres, el mercado ya existe, no es necesario invadir la plaza pública, que hace 40 años era hermosísima. Ahora sólo parece un mercado, da pena”.

El arte 'contemporáneo'

Con un siglo de historia, el arte conceptual y sus fronteras con el contemporáneo han dado de qué hablar, con múltiples críticas a favor y en contra. Para Víctor Manuel Contreras, estas manifestaciones se salen de la línea histórica que han tenido las bellas artes, pues no todo lo que se etiqueta como arte realmente lo es. De las instalaciones y lo conceptual, se expresó: “Hay mucha improvisación, no sólo en el arte: en todas las disciplinas. Quieren engañar, hay limitación de su consciencia. Son burlas que hacen a la sociedad, como presentar una escoba con un trapeador y un paño… El secreto del arte, su alma, es para sentir la emoción, la belleza. El arte no deja de ser presencia, esencia y potencia. El poder del arte es su esencia, su potencia es la presencia que crea consciencia”.

Temas

Lee También

Comentarios